El secreto más oscuro, de los hombres

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Con el título “El Secreto más oscuro”, la actriz Uma Thurman confiesa su aborto en una columna publicada en el Whashington Post, ella narra su experiencia para elevar la voz por las mujeres, porque “estamos juntas en esto”.

 

Luego de la ley restrictiva que se aprobó en Texas este primero de septiembre, invita a reflexión desde su vivencia personal. “Puede que ustedes no estén interesados en las opiniones de una actriz, pero dada esta atrocidad, siento que es mi responsabilidad alzar la voz” así abre el texto que narra como a los 15 años tuvo un embarazo no deseado, de un hombre mayor, cuando estaba empezando su carrera y no tenía una residencia estable ni para ella, asegura que hizo lo correcto, aunque se le “rompió el corazón”. Consultó con su familia y juntos tomaron la decisión que la cambiaría la vida a ella y muy seguramente al hombre mayor.

 

Cuenta que con lujo de detalles su estancia en la clínica, la amabilidad del médico que la atendió, el acompañamiento de una amiga y todo el dolor que sintió “me dolió muchísimo pero no me quejé, había internalizado tanto la vergüenza, que sentí que me merecía ese dolor” pero “elegir no continuar con ese temprano embarazo me permitió crecer y convertirme en la clase de madre que quería y necesitaba ser”. Ahora es madre de 3 hijos, no se arrepiente de su camino y aplaude y apoya a las mujeres, que escogen otras opciones.

 

Aquí en México, la escritora Alma Delia Murillo ha escrito una columna con el título “Predictor”, ella narra su situación, no romántica, sino más bien objetiva “tenía 22 años y para mi estaba claro, no quería ser madre”. Apunta que le tomó 20 años poder articular la razón con esa claridad y cuenta su vivencia luego de la resolución de la Suprema Corte de Justicia a favor de la libertad y los derechos reproductivos de las mujeres que tiene “un alcance inconmensurable”.

 

A partir de estos textos, en más medios y más en las redes sociales comienzan a trascender más historias de mujeres que han decido abortar, cada una con circunstancias diferentes, cada una en situaciones económicas y sociales distintas y muchas, muchísimas, al menos aquí en México en la clandestinidad. A oscuras.

 

Pero el problema de un embarazo no deseado no es sólo de ellas, casi siempre la mujer comparte con su pareja su estado de gravidez, o con quien la haya embarazado, así sea en una violación o en una borrachera, interrumpir la gestación es una decisión que puede tomar sola, pero la mayoría de las veces comparte el dilema. Entonces “el secreto más oscuro” no es sólo de ella.

 

Cuando la sociedad dice “salió embarazada”, como si fuera una lotería, es un tanto para disculpar al hombre y dejar la responsabilidad total a la mujer. Y aunque el aborto tiene muchos matices, puede ser por recomendación médica o por mutuo consentimiento entre la pareja, la mayoría de las veces es la mujer quien decide sola. Y ante esto, el cuestionamiento que plantea Alma Delia es para ellos, ¿Cuántos hombres se han visto beneficiados por una decisión de esta envergadura?

 

Los hombres también se han beneficiado con la decisión de una mujer que les eximió de una carga no deseada, de una concepción que los involucra también a ellos. Los embarazos nunca son obra del espíritu santo.

 

Las mujeres están siendo muy valientes al publicar y contar sus vivencias, pero falta que ellos, den un paso adelante y reconozcan, sin juzgar, que guardan más secretos que cualquiera de nosotras. Muchos más.

 

 “Entonces vino la sangre espesa y en coágulos con su olor a amarillo, una hemorragia, suplemento ferroso, reposo obligado, la culpa también obligada y el alivio espontáneo” cuenta Alma Delia.

 

 

 

 

Incontenible violencia feminicida

Por Guadalupe Escobedo Conde

“No venimos a ganar una guerra, venimos a ganar la paz” ha dicho Rosa Icela Rodríguez, secretaria de seguridad de la nación al presentar el nuevo balance de inseguridad ante los legisladores, en la mera fecha de la efeméride del Día Internacional de la Paz, que cada 21 de septiembre agenda la ONU, y en este 2021, se nos recordó con el lema “Recuperarse mejor para un mundo equitativo y sostenible”. EQUITATIVO, así con mayúsculas, para la equidad de género.

 

Al día siguiente, en la mañanera, frente al presidente, la funcionaria repitió las cifras que de nuevo cimbran las conciencias sociales y encienden las alertas para las mexicanas, el feminicidio creció y la violencia doméstica también.

 

De julio a agosto, el feminicidio aumento un 57 por ciento, al subir de 68 casos a 107, cifra record y así lo dijo ante el imperturbable presidente.

 

Durante todo este año, cada vez que se presentan las cifras oficialistas de la incidencia delictiva, se ha notado que los homicidios contra las mujeres, por razón de género van creciendo, un mes 5 por ciento, otro seis, otro siete, y así hasta escalar al reconocimiento de que en lo que va del año, de enero a agosto, este delito registra el aumento del 8 por ciento en relación al mismo período, del año anterior. Mientras que la violencia en casa, se incrementó más de un 30 por ciento. Esto ya se había advertido y no se delineó un plan para contenerla.

 

En su comparecencia ante el Senado por la glosa del tercer informe, la funcionaria fue increpada por otras mujeres, como las Senadoras Indira Kempis y Lucía Micher que le reclamaron las fallas en atención a las mexicanas, se le cuestiona que, a tres años de la gestión de la 4T, no se han presentado estrategias concretas para resolver los problemas de inseguridad e injusticia que más abruman a las mujeres.

 

Y aunque dijo que en mesas de paz han llegado a 3 mil 205 acuerdos específicos de atención a la violencia contra las mujeres, en coordinación con Inmujeres y autoridades estatales y municipales, en particular nada se sabe de estrategias que brinden más seguridad a las mexicanas, no hay plan, solo retrocesos.

 

La cita de “abrazos, no balazos, no significa brazos cruzados” dista mucho del hecho, sus propias cifras lo demuestran.

 

En este contexto, también se presume la baja en robo a casas habitación, el asalto a peatones en la vía pública y al transporte, pero el analista de estos temas Alejandro Hope, explica que esto se debe principalmente a la pandemia, hay disminución de robos a viviendas, porque están ahí los inquilinos, descienden los asaltos en la calle, porque la mayor parte de la población sigue sin andar en las calles, por el teletrabajo y aprende en casa, igualmente se registra menos usuarios del transporte público y de ahí que bajen las denuncias de estos delitos. Lo que se está haciendo es sólo “administrar esta crisis de inseguridad y será eso lo que se herede a la siguiente administración” dice el especialista.

 

Y mientras Rosa Icela apunta que se puede o no estar de acuerdo en la forma de alcanzar la paz, pero se dice dispuesta al diálogo, las voces feministas le reclaman que se niega a reunirse con las organizaciones y colectivas que sí luchan por las mujeres. “Aún estamos esperando su programa de prevención contra la violencia feminicida” apunta un tuit de la doctora en derecho Patricia Olamendi.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De cristal blindado

Por Guadalupe Escobedo Conde

                            

Lo conocimos como “Techo de Cristal”, es el término para definir el tope que le impide a las mujeres llegar a puestos de alta dirección y de primer nivel ¿Por qué sí se prepara y trabaja para acceder a más puesto de poder no lo logra? ¿Por qué hay más jefes que jefas? ¿Qué les impide a ellas llegar más alto?

 

En cada estampa oficial, en cada cumbre política, los seguimos viendo, el Club de Tobi, el de los líderes políticos, gerenciales o “godinez”, no permite la entrada de más mujeres a los puestos de decisión.

 

Los estudios de género indican que la barrera que limita a las mujeres alcanzar puestos de más alta responsabilidad es invisible, muchas veces ni ella misma los detecta, y en primera instancia están los estereotipos de género, después la cultura organizacional de las empresas y, además, las creencias de hombres y mujeres, sobre los roles adquiridos socialmente.

 

Y si el asunto estaba mal, ahora se ha puesto peor. Agencias internacionales sugieren que la pandemia ha provocado que el techo de cristal se endurezca más, tanto como un vidrio blindado, infranqueable, impenetrable, duró como el acero y más cimentado con la combinación del “suelo pegajoso”, es decir el freno que la mujer se coloca a si misma por las responsabilidades familiares, que aumentaron drásticamente tras el confinamiento, el desempleo, la educación virtual y la distancia social.

 

Antes de la pandemia, un análisis del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, intentaba explicar el grosor del techo de cristal, y sugiere que este abarca todos los aspectos de la vida de las mujeres, pero sobre todo, el hogar y los prejuicios sobre ellas. Reconociendo progresos hacia la igualdad entre hombres y mujeres, en 2020, cerca del 90 por ciento de la población mundial registraba algún tipo de sesgo contra las mujeres.

 

Aproximadamente la mitad de los hombres, y también de las mujeres, en el mundo, consideran que son ellos mejores líderes políticos que ellas, también opinan que son mejores ejecutivos y que tienen más derechos a ocupar mejores empleos y que cuando el trabajo escasea, que los pocos empleos sean para ellos.

 

Así que cuando llegó la pandemia, quienes perdieron más empleos fueron las mujeres y si alguna vez se retoma la actividad productiva que se tenía hace más de 18 meses, para ellas será más duro comenzar de cero e intentar de nuevo, escalón por escalón, subir tantito siquiera a tocar, aunque fuera con la punta de sus dedos, el duro cristal que le impedirá liderar.

 

La “brecha de poder” se ensancho y ensaña con las mujeres. Aunque se ha alcanzado en la educación básica y con calzado se mete la paridad política, las diferencias de género siguen remarcándose en otros ámbitos como en los de liderazgos. Los sistemas económicos, sociales y políticos no dejan eliminar obstáculos para el avance de las mujeres.

 

Las mujeres trabajan más y ganan menos, demuestran igual o más capacidad para la dirección, pero tienen menor probabilidad de alcanzar cargos directivos y bien remunerados.

 

Especialistas feministas apuestan a que para avanzar se requiere de la participación de ellos, que abran cancha, que posibiliten las condiciones igualitarias para el desempeño profesional, que cambien estereotipos para no prejuzgar por cuestión de género y que se comprometan a ser equitativos, no podrá ser de otra forma.

 

El retroceso es grave, por ello urgen estrategias institucionales y colectivas que visibilicen el problema. Ya se conoce su origen, sus causas, falta romperlo sin miedo.

 

 

 

 

 

 

La arenga de la igualdad

Por Guadalupe Escobedo Conde

                  

Con la boca llena demagogia el presidente incluyó en su versión oral de la celebración de la independencia, el modismo “la igualdad”, así como una frase de moda, una palabra anhelada, un término urgente para la política mexicana, pero se escucho más falso que una moneda de 3 pesos. A su diestra, en el palco nacional, la mujer que le acompaña en la vida pública y privada, que ha sido objeto de más señalamientos que él, sobre su porte, vestido y maquillaje.

Pero más allá del lucimiento personal, la significancia de la nueva arenga nos anuncia lo que esta por venir en el segundo trienio de esta mal trecho sexenio. La igualdad entre personas, que no precisamente busca la equidad sustantiva entre hombres y mujeres.

Generación de la Igualdad, es la denominación de origen que la ONU propone para que niñas y adolescentes avancen en esta vida con mejores oportunidades de desarrollo que sus antecesoras. Con este lema se llama a las naciones a proveer políticas públicas y acciones que nos lleven al cambio. “Apostamos por un cambio que reivindique los derechos de las mujeres y nos acerque a una sociedad igualitaria” postea la ONU.

“Ser joven y no actuar por la igualdad, es una contradicción que frena el progreso, de todas y todos”

La representación importa, nos hace visibles y da ejemplo a las nuevas generaciones, sin embargo, que se nos siga denostando desde el discurso oficial nos arraiga en las costumbres machistas de esta nación. La lucha feminista se topa de nuevo con pared.

Precisamente desde el 15 de septiembre y hasta el 15 de octubre, las naciones de América conmemoran el mes de la democracia, una jornada cívica que desde 2007 se plantea para recordar que este sistema se centra en las personas, para la protección efectiva de los derechos humanos. En esta ocasión se promueve con  el lema “La Democracia Paritaria” y ONU Mujeres sostiene que ¡Sin mujeres no hay democracia!

Es una nueva oportunidad para consolidar una agenda de igualdad sustantiva en las prioridades públicas, para enfrentar los desafíos actuales y componer el rumbo hacia el 2030, que esta ya a la vuelta de la esquina.

Lastima aquí suene tan banal la igualdad.

En un país donde los políticos se han asegurado de ponernos contra las cuerdas, que reconocen la histórica desigualdad de las clases sociales y siguen inermes, donde priva la impunidad e injusticia en los casos de violencia hacia la mujer y siguen sin hacer nada, es poca la esperanza de un futuro promisorio.

Por más que griten libertad, justicia, igualdad junto a los nombres heroicos, sabemos que es solo chantaje emocional.

En este contexto y aprovechando la cumbre CELAC México, Erika Mouynes, canciller de Panamá se los echo en cara “Todos los discursos apoyan el empoderamiento político de las mujeres. Pero, ¿Dónde están esas mujeres? Soy la primera en hablar. Somos apenas tres mujeres en esta mesa, con 36 puestos, acá faltan mas mujeres”.

La región necesita más mujeres en los círculos donde se decide cómo será la sociedad de nuestras hijas e hijos, les ha dicho.

Punto y aparte. Permítanme una nota personal hoy que celebro la vida de Ulises, mi compañero de viaje en la vida, junto a él fortalezco mi aprendizaje feminista y me confirma que sí se puede armonizar la vida en pareja, con amor y desde la igualdad y respeto mutuo.

No salimos de una y ya estamos en otra

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Con el silbatazo inicial del árbitro de la contienda local, el IETAM, se dio la voz de arranque del Proceso Electoral para elegir a la persona Titular del Poder Ejecutivo de Tamaulipas a partir del 2022. Cerca de 2.7 millones de electores tendrán su derecho a decidir al acudir a una de las más de 4 mil 900 casillas que se habrán de instalar el día de la elección, también y por vez primera, lo podrán hacer los tamaulipecos que residen en el extranjero.

 

El Consejero Presidente del IETAM, Lic. Juan José G. Ramos Charre pide a la ciudadanía que se apropie de la elección, participando como consejeros, capacitadores, supervisores o asistentes electorales, como funcionarios de casillas o con la observación electoral, con la representación de partidos o candidaturas independientes y, sobre todo, como votantes.

 

Se desea que el proceso se encauce con madurez y civilidad democrática, que se respeten las reglas del juego y se privilegie el “debate de ideas, el dialogo y la tolerancia”.

 

En México, no salimos de una cuando ya estamos en otra, así son los tiempos electorales, aún no se terminan de acomodar los recién electos y ya se apura el ciclo para lo que sigue, en este caso, la máxima tribuna de poder político en Tamaulipas. Así que lo que reste de este año y la mitad del otro, conoceremos de intenciones y traiciones, ahora mismo, tan sólo en el partido de más reciente creación, Morena, ya se han auto destapado como una decena de aspirantes.

 

Al mismo tiempo que corre el reloj electoral, se deben hacer ajustes, como mandata la ley, en los consejos municipales, para lo cual ya más de mil personas han mostrado su interés en participar como consejeras y consejeros en los 22 distritos, también se habrán de contratar a más de mil 200 capacitadores y 400 supervisores, y se volverá a llamar a la observancia ciudadana.

 

La maquinaria electoral, que desde la tribuna presidencial últimamente ha sido desdeñada, es ejemplo internacional y ha mostrado su capacidad de organización, hasta para encuestas de ocasión, su responsabilidad es proba porque su constitución es totalmente ciudadana.

 

Por eso no cabe la menor duda de que Tamaulipas podrá sortear un nuevo proceso de cambio en paz, con responsabilidad civil y transparente, pero falta ver la postura de los partidos políticos y las intenciones de los aspirantes, por principio se sabe que en el pasado proceso todos los partidos incumplieron con el requisito de palabra, para acatar la regla 3 de 3 contra la violencia hacia la mujer.

 

Tampoco parece que les agrada la paridad política, hasta ahora sólo son varones los que levantan la mano, con la anuencia de sus partidos.

 

Seguramente, estamos en la antesala de otro proceso “atípico” donde las condiciones políticas, climáticas y de pandemia, irán marcando el rumbo, ojalá que prevalezca la conciencia demócrata en todos los actores políticos para incentivar más la participación, en vez de lo que ya está bastante gastado, la denostación de uno contra otro, la terquedad y la sinrazón, por el poder absoluto.

 

Y aunque es tiempo de mujeres, yo dudo que aquí, estemos preparados para la alternancia de género.

 

 

 

 

 

 

 

Sin brújula

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

En México más de 12 millones de estudiantes están de vuelta a las aulas, en un programa experimental lanzado en medio de la tercera ola de contagios por Covid19, en Tamaulipas 520 planteles se barrieron y limpiaron para que sus alumnos estén de nuevo, sólo tres horas, sin recreo, sin honores y sin convivencia social, en sus entornos escolares. Después de año y medio de clases a distancia, el regreso voluntario y gradual era necesario.

 

En tema sanitario, el subsecretario de salud federal, Hugo López Gatell presentó una primera evaluación, destacando que no hay evidencia científica que la apertura de planteles repercuta en incremento de contagios, en todo el país, 88 escuelas reportaron casos, pero solo 39 ameritaron de nuevo el cierre. Para el responsable de comunicar el balance diario de la pandemia en México, los niños siguen siendo una población de bajo riesgo, al momento el 10 por ciento de los contagios.

 

En el rubro de los aprendizajes, para el Instituto Mexicano de la Competitividad, este regreso a clases va sin brújula, luego de 53 semanas del cierre de escuelas, se diagnostica que se presenta un rezago educativo de 1,8 años de escolaridad, con estimaciones del Banco de México. El IMCO estudio el plan de la SEP y lo contrasta con la experiencia de otros países de la región, señala que aquí se implementa una evaluación formativa, a responsabilidad del maestro.

 

Así la SEP transfiere el diagnostico de sus alumnos a los profes, pero estos no tienen herramientas. Les faltan recursos para capacitación y para prepararse a detalle en habilidades socioemocionales, las evaluaciones que hagan no serán sistematizadas, ni pueden ser comparables para la toma de decisiones, no tendrán seguimiento, ni monitoreo, por lo que se complica su mejor, si deben ajustarse.

 

Ante la pérdida de aprendizajes como una de las secuelas más severas de la pandemia, el IMCO propone revertir los daños garantizando los aprendizajes prioritarios para los estudiantes, que este ciclo sea un periodo extraordinario de recuperación, diagnóstico y atención académica. Que se incrementen las acciones de capacitación a los maestros e incluir evaluaciones estandarizadas de los alumnos.

 

Otro aspecto que de momento no se esta midiendo, es el grado de afectación emocional que este regreso representa tanto para las maestras como para sus alumnos, recientemente una docente de educación inicial me explicaba que han sido días difíciles para adaptarse a la nueva normalidad, una realidad que exige distanciamiento físico y medidas de higiene extremas.

 

Pone como ejemplo el hecho de no poder ayudar a un alumno a manipular sus herramientas escolares, o a tenerlos que mantener a raya para que no se junten entre sí, también les resulta bastante difícil que los padres de familia aún sigan desorientados respecto a las nuevas reglas y mandan a sus hijos sin almorzar y con lonche, por lo que se les permite ingerir alimentos sin que tengan contacto con otros compañeros.

 

Para las madres de familia es complicado el regreso a la escuela física, deben de nuevo compaginar sus horarios laborales con los escolares, para llevar a sus hijos al plantel y a las 2 o 3 horas tienen que regresar por ellos. Y desde luego, que este reto es mayúsculo para los propios estudiantes, los menores y los adolescentes que deben encontrar una nueva forma de socializar, sin tocarse, sin verse las bocas al hablar y sin compartir ni un lápiz, un tiempo duro que les formará de distinta manera, y van como las mismas autoridades educativas, aprendiendo a ensayo y error.

 

 

 

 

 

No al impuesto rosa

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Todavía falta lo que aleguen los señorones diputados, los tachones y enmiendas que realicen al Paquete del Económico para el Ejercicio Fiscal 2022, pero la propuesta va, se eliminaría el impuesto al valor agregado a algunos de los productos dirigidos exclusivamente al sector femenino.

 

El término “impuesto rosa” o “pink tax”, explica la Condusef que debe entenderse no propiamente como un gravamen, sino como un sobre precio aplicado a estrategias de mercado, “al ser más activas las mujeres en el mercado las convierte en objetivo perfecto para las estrategias de consumo”.  Y son los artículos asociados con la higiene intima de la mujer los que registran más gravamen.

 

La Profeco indica que los productos para la mujer salen más caros, porque las marcas invierten más dinero en el diseño, empaque y publicidad de la mercancía dirigida hacia ellas. Sin embargo, es una tarea pendiente que ya debieran analizar para protección de las consumidoras, en relación además a los artículos donde se aplica más la publicidad engañosa.

 

Estudios de mercado han detectado que los productos para la mujer cuestan hasta 17 por ciento más caros que los de los hombres, aunque sirvan para lo mismo. En cuanto a productos de arreglo personal, como rastrillos o shampoos, ellas deben pagar desde un 52 hasta un 264 por ciento más que ellos. Es claramente una posición de desventaja para las consumidoras. Pero para esto todavía no hay arreglo.

 

Lo que se antoja ya como una realidad, si los legisladores no maquillan las cosas, es la eliminación del IVA a las toallas sanitarias, tampones y copas menstruales que hasta hoy están gravadas con una tasa del 16 por ciento de impuesto a su valor. Si se aprueba como lo ha propuesto la SHCP, esto permitirá la disminución en el costo de estos productos de uso exclusivo de las mujeres.

 

“Si bien el derecho a la salud es homogéneo para todos los habitantes sin distinción alguna, la realidad es que por razón de género existen necesidades en materia de salud que no son iguales en todos los casos” explica en un tuit el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio y apunta en datos de la UNICEF, que en México 43 por ciento de estudiantes no van a la escuela durante su periodo porque no tienen dinero para las toallas y pierden el 20 por ciento del año escolar.

 

La propuesta también explica que la diferencia importante por género es el ciclo menstrual y para atenderlo existen en el mercado productos con impuestos que solo afectan a las mujeres, por el hecho de una condición biológica.

 

Esta iniciativa, se filtra con la voz y voto de las legisladoras, pero parte del movimiento feminista que busca equidad e igualdad de condiciones para todas y todos, como la Colectiva Menstruación Digna en México. Y no es nueva, data del 2017 y en el 2020 ya se había presentado como iniciativa, pero no fue aprobada, porque dijeron que se generaría un boquete en las finanzas públicas. Boquete que las mujeres siguen tapando.

 

Quizás ahora sí llegue a buen puerto, pero se mantiene la exigencia para que los productos de primera necesidad en materia de salud, también sean sin costo para las niñas en las escuelas, así como se regalan condones en los centros de salud o en los playazos, que se destinen recursos para los artículos de las mujeres. Ya existe modelos a seguir para esto, en Nueva Zelandia ya se entregan a las alumnas estos artículos sin costo, en Canadá, Colombia, Irlanda y Malasia ya se les eliminó el impuesto y aquí en México, Michoacán acaba de implementar un programa piloto para dar gratis en sus escuelas productos de menstruación.

 

Conviene saber lo que el INEGI nos cuenta, que actualmente, más de 63 millones de mexicanas menstrúan y que una mujer menstrúa más 2 mil 535 días de su vida, por lo que debe enfrentar muchos obstáculos económicos para gestionar sus ciclos de menstruación, muchas veces a riesgo de la salud y el bienestar.

 

 

 

Y se pusieron la verde

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

La marea verde llegó con más intensidad desde Argentina, cuando ahí las colectivas feministas lograron la despenalización del aborto, aquí en México se ha avanzado estado por estado y ya van cinco de 32, y la resolución de la Corte vendrá a acelerar el proceso para todo el país, mientras eso pasa, la lucha de las mujeres por el aborto seguro y sin costo sigue.

 

El emblema de esta lucha, es la pañoleta verde en el puño, simbolismo que en 2018 instituyeron las argentinas relacionándolo a la colorimetría del simbolismo de vida, y así con esta bandera han salido a las calles para luchar por los derechos reproductivos de todas, las feministas en la CDMX, Oaxaca, Veracruz, Hidalgo y Coahuila y sigue Sinaloa. Pero en su cruzada nacional han sido duramente criticadas, agredidas en manifestaciones públicas y en las redes sociales. Y aguantan estoicas, la marea verde sigue avanzando.

 

Lo que sucedió este 7 de septiembre se lo debemos a ellas, no hay que olvidarlo, como tampoco podemos negar la visión progresista de algunas legisladoras, jueces, magistradas y magistrados, y defensoras de los derechos humanos que están del lado de las mujeres, que desde hace más de diez años están picando piedra en este asunto, que muchas veces debió tratarse en las sombras, por temor a la reacción religiosa.

 

Sin embargo, debemos anotar también el oportunismo y la facilidad con que se incluyen en esta victoria, políticos como el Senador Ricardo Monreal, de la bancada morenista que salió con inmediatez para alabar a las mujeres en este “hecho histórico” y se hizo rodear de las senadoras de su partido, que, igual que otros institutos políticos están dejando entrar a más políticas a su juego, solo por aparentar cumplir las reglas, en una paridad simulada.

 

Pasaron las horas de la gran noticia y el Instituto Nacional de las Mujeres, que pronto desmantelarán para crear en un organismo de la “inclusión y la igualdad”, salió a congratularse por el fallo del alto Tribunal, “Esta histórica decisión establece bases sólidas para garantizar el derecho de las mujeres a decidir autónomamente sobre su cuerpo y su maternidad” posteó al tiempo de colocar una infografía que más bien aludía a una propuesta matrimonial, “la Suprema Corte dijo Sí”.

 

La cuenta de ONU Mujeres México fue manejada con mesura, texteó dos líneas con tipografía verde “México avanza hoy en la garantía de los derechos de las mujeres” y aludió al hecho histórico para que se garanticen los derechos humanos de las mujeres, incluyendo los sexuales, reproductivos y el derecho a una vida libre de violencia.

 

La ex ministra, ex secretaria de gobernación y Senadora de vuelta, Olga Sánchez, que dejó muchos pendientes con las feministas, fijó un tuit con un recuadro entintando intensamente de verde, más cuatro corazoncitos color olivo también y la frase “Nunca más una mujer en la cárcel por tomar la decisión de abortar”. Sin embargo, durante su gestión no pudo frenar el incremento de la violencia feminicida.g

 

Lacónico, pero aceptando el hecho histórico, el presidente López Obrador dijo mucho, casi sin decir nada, “Este fue, prácticamente unánime, que debe respetarse, que no debemos nosotros, en mi caso, tomar partido, porque hay posturas encontradas, entonces, yo no debo en este caso pronunciarme más que a favor de lo que ya resolvieron los ministros”, antes siempre le había sacado a este tema, evitando comprometerse con la defensa de los derechos humanos de las mujeres. A tres años de su gobierno, no ha abierto palacio nacional al diálogo con las feministas.

 

Ahora, falta el pronunciamiento de la iglesia, seguramente lo presentará en la homilía de este domingo, pero en general y a nivel nacional e internacional, la noticia llega como un bálsamo al ánimo de las mujeres, que tienen todavía muchas batallas pendientes y el Estado aún debe respuestas.

 

 

 

 

Aborto va

Por Guadalupe Escobedo Conde          

 

En Texas acaban de dar un salto en el túnel del tiempo, para retroceder en los derechos de las mujeres y de nuevo está penalizando el aborto. En contraste boyante, aquí en México, lo han despenalizado en CDMX, Oaxaca, Hidalgo, Veracruz, y ahora Coahuila, ya que la Suprema Corte de Justicia de la Nación por Unanimidad, sentó jurisprudencia al declarar inconstitucional penalizar el aborto e invalidar su código estatal, considerando que atentan contra la autonomía y libertad reproductiva de las mujeres.

 

Y aunque este avance no garantiza que todos los congresos estatales faltantes reformen de inmediato sus códigos, si es un hecho histórico que abre la puerta a la agilización de la despenalización del aborto en todo el país. Obliga a todos los jueces del país a seguir esta línea y bastará un amparo para que la mujer que así lo decida ejerza el derecho de interrumpir su embarazo.

 

Pero la Suprema Corte va más allá, apuesta a la socialización del tema y el aborto va, a nivel nacional va, y será con el discurso a favor de los derechos humanos de las mujeres, con el diálogo de ministras y ministros, con el debate público y la conciencia tranquila, así se estará salvando la vida de muchas mujeres, porque ya es tiempo que la maternidad sea una elección, no una obligatoriedad biológica.

 

Desde luego que falta mucho para qué todo México sea territorio libre para que la mujer decida sobre su cuerpo, y en el camino habrá muchas voces disidentes, estridentes y combatientes, sobre todo por cuestiones meramente religiosas o de costumbres sociales, que buscan salvar vidas desde la concepción, pero no se puede ir más contra la natura de cada mujer, si está en ella o no ser madre, será su elección. La maternidad será elegida, o no será.

 

Nos guste o no, el aborto en México se practica todos los días, en todas la regiones y religiones, pero en secreto, de forma insalubre, casi sin pena para los médicos o enfermeras practicantes y sí con mucha carga legal y emocional para la que aborta. Sin cifras oficiales, porque se hace en la ilegalidad, hay estimaciones que indican que cada año se realizan casi el 1 millón de abortos clandestinos y pueden estar ocurriendo cerquita de nosotros, en cualquier esquina, clínica pantalla o en casas con supuestos arreglos “mágicos”. El que sea despenalizado no significa que sea obligatorio, que se estimule su práctica o se imponga moda, es todo lo contrario, se busca evitar qué más mujeres sean castigadas y encarceladas por ejercer su libertad. Que sea seguro, legal y sin costo.

 

El Ministro Presidente de la SCJN lo explicó magistralmente: “Hay un derecho fundamental a la interrupción del embarazo, a lo largo de esta década, mi postura ha sido consistente con la defensa de los derechos y libertades de las mujeres, todos estamos a favor de la vida, lo único que sucede es que algunos estamos a favor de que la vida de las mujeres sea una vida en la que se respete su dignidad, en la que puedan ejercer con plenitud sus derechos, en la que estén exentas de violencia y en las que puedan auto determinar su destino”.

 

También ha dicho que condenar a las mujeres a la cárcel, a la clandestinidad, a poner en riesgo su salud y su vida, no sólo es “profundamente injusto, sino abiertamente inconstitucional”.

 

Se reconoce la labor de la SCJN, pero no hay que perder de vista que el cambio judicial se ha gestado en la movilización social de las feministas, las del pañuelo verde o morado, que siguen en la primera línea luchando por desterrar viejas prácticas patriarcales.

 

En otro orden de ideas, la SCJN comunicó, que, por vez primera, con su política de cero tolerancias al acoso y violencia de género, suspendió a uno de sus altos directivos por acusaciones de hostigamiento y violencia sexual, esto a partir de que se cuenta con una Unidad Generar de Igualdad de Género dentro del máximo Tribunal del país. De ahí la importancia que se instituyan más y permanezcan las áreas e instituciones dedicadas a velar por la seguridad de las mujeres.

 

 

 

 

 

 

 

Deshonroso primer lugar

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

“México ocupa el primer lugar a nivel mundial en embarazos en adolescentes, entre las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, con una tasa de fecundidad de 77 nacimientos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años de edad” confirma un boletín de la UNAM en el marco del Día Mundial de la Salud Sexual que ocurre cada 4 de septiembre.

 

Con los aportes de investigadoras, científicas y académicas mexicanas, nos ofrecen una radiografía de este mal que antes de la pandemia ya representaba un reto social desatendido, ahora el confinamiento eleva las cifras, actualmente se registran 340 mil nacimientos en mujeres menores de 19 años.

 

En datos del Consejo Nacional de Población se confirma que los menores inician su vida sexual entre los 14 y 15 quince años de edad, pero hay una alerta que la doctora Aline García de la Facultad de Medicina de la UNAM comparte que se observa la tendencia de hacerlo a más temprana edad, y eso tiene que ver con las redes sociales a las cuales los jóvenes acceden, donde hay una cantidad importante de información falsa y el tipo de información que reciben en sus escuelas o su casa, no es necesariamente la adecuada.

 

“Para iniciar una vida sexual sana debemos tener madurez anatómica, emocional y psicosocial” considera la experta que sugiere que “después de los 21 años podría ser una buena etapa para iniciar la vida sexual y así disminuir factores de riesgo como el embarazo adolescente”.

 

En este contexto, apenas en julio de este año, a mitad del camino del actual sexenio, el Conapo presentó la “Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescentes” reconociendo que cada día en nuestro país ocurren mil nacimientos en menores de 18 años, y que se espera que esta cifra incremente ante el poco acceso a los servicios de salud por la pandemia.

 

Para darnos una idea, Gabriela Rodríguez, Secretaria General del Conapo dijo que hay 69 nacimientos por cada mil adolescentes en el país y en Europa existen 4 nacimientos por cada mil adolescentes, consideró estos datos como inadmisibles, porque ninguna menor tendría que estar cuidando un hijo, “queremos llegar a los 8 nacimientos por mil”, prometió.

 

La estrategia gubernamental se enfoca en 5 puntos: autonomía corporal, violencia de género, masculinidades positivas, consumo de bebidas alcohólicas y una doble protección, las cuales deberían estar ya trabajándose desde las instituciones de salud y educación, pero no hay evaluación al respecto.

 

Se reconoce además una problemática mayúscula en niñas de 14 años, pues son embarazos resultados de matrimonios forzados o de violación sexual. Violaciones que muchas veces ocurren en el seno familiar y se quedan impunes, solo se obliga a ellas a hacerse cargo de la maternidad, pero no se castiga la paternidad irresponsable, violenta.

 

La investigación académica, la indagación de las colectivas feministas y las propias pesquisas institucionales revelan que la mayoría de los embarazos a temprana edad no son deseados, pero se continúan por las creencias religiosas y los cánones sociales, además hace falta mucho estudio para determinar el cambio de vida que enfrentan las adolescentes con la maternidad, con la cual renuncian a su desarrollo pleno.

 

A ninguna edad la maternidad debe ser forzada, debemos dejar de romantizar el hecho de que la mujer nació para madre, sin importar su destino, su decisión o su entorno, y la prevención institucional no ha dado resultado, quizás lo que se necesita es emprender estrategias que nos involucren a todos, no solo llamar a la mujer a decir “No”, sino incluir a los jóvenes en ese llamado, a las madres, padres y tutores, además de atajar con fuerza legal los embarazos en niñas, llamarlos por su nombre, son violaciones sexuales de hombres cercanos, situación que debería darnos vergüenza como nación.