Equinoccio de otoño

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

“Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera” escribió el poeta chileno Pablo Neruda; más adelante, el español Joaquín Sabina afirmó que “El verano acabó, el otoño duró lo que tarda en llegar el invierno”. Hoy en el equinoccio de otoño del pandémico 2020, el planeta nos rememora el inexorable tiempo.

 

A la par, los líderes mundiales se reúnen en video conferencia enlazados por la ONU para celebrar, sin festejar, los 75 años de la Naciones Unidas y la Asamblea General anual, llega el otoño a esta región del hemisferio, otra estación climática del año en cuarentena, en el confinamiento casero que no permitió asolearnos en verano y que muy seguramente no nos dejará ver los atardeceres de esta temporada más allá de nuestras ventanas, encerrados hasta que pase el inverno, es además es lo que nos sugieren los médicos.

 

El tiempo vuela, pero, así como no se impide la llegada del otoño, la política mexicana no detiene su curso, estamos apenas arrancando proceso electoral, circunstancia propicia para amotinarse en los escenarios mediáticos, amontonar las protestas y las participaciones políticas. Ricardo Anaya anuncia su regreso triunfal, porque ya lo pensó mejor y considera que es precisa su intervención en la guerra que viene; grupos privilegiados suben de tono su manifestación para pedir espacio en el zócalo capitalino, que al paso quedará chico para tanto inconforme; las feministas no se bajarán de la lucha social y pronto saltarán más personajes, asociaciones, partidos o políticos que nos venderán sus “buenas intenciones”.

 

No tarda en regresar Elba Esther, Rosario Robles y los del nuevo viejo PRI. Veremos más cartas dirigidas a la opinión pública, más videos, mensajes de audio o de texto, muchas más fotografías del ayer o del ahora, que demuestran que en la política todo se vale.

 

Así de caótico, más lo que se la acumule, recibe México el equinoccio de otoño, durante este suceso cíclico el día y la noche tienen la misma duración, inicia la estación de las cosechas y la migración de las aves, los árboles cambian su vestimenta, son momentos propicios para la reflexión, son tiempos de transición, sin embargo, la vida pública y política nos apura y no podemos apreciar bien este ciclo de la naturaleza.

 

Algunos significados espirituales se asocian con la muerte en esta época el año, por eso se marchitan y caen las hojas, contrario a la primavera cuando renacen las flores. Dicen los esotéricos que en este momento cósmico se registran cambios físicos y psíquicos en las personas. Y como ya no estaremos más expuestos a la luz solar, se verá afectada nuestra energía y ánimo. Como si a los mexicanos nos faltará algo que socavara nuestro ánimo.

Las noticias agobian, nadie en esta era, está exento de éstas, no hay forma de huir de las mañaneras, de los avisos de ocasión de los que regresan por más, de los opinantes enojados y los mensajes que alientan la división.

 

Mientras que los representantes de los países fuertes participan elocuentes en la ONU, el presidente López Obrador en dos minutos 32 segundos de su video, no le dice nada al mundo, desaprovecha la oportunidad y promete que en México se respira la libertad de palabra, de creencia, de vivir sin temores, con justicia y sin miserias. Que seguiremos siendo muy nacionalistas y que “viva la fraternidad universal”.

 

Como que no escuchó el mensaje de Antonio Guterres, que más realista nos recuerda que estamos en crisis, que “Covid -19 no es sólo una llamada de atención, es un ensayo general para los desafíos mundiales que están por venir”, que se debe reconocer “que un virus microscópico ha puesto de rodillas al mundo” y en este escenario, fracasó el populismo y el nacionalismo que empeoraron la situación. Pidió guiarnos por la ciencia y aceptar la realidad.

 

Bienvenido otoño, nada más no nos sorprendas.

 

 

 

 

 

 

 

¿Por qué las mujeres ganamos menos que los hombres?

Por Guadalupe Escobedo Conde

Al parecer esta semana seguirá un capítulo más de la batalla campal de las palabras “por la libertad de expresión”. Los unos, alegando censura, los otros, proclamando defensa ante el “abusivo monopolio por la opinión pública”, a los dimes y diretes se suma la intensificación del movimiento que busca “frenar”, más bien, quitarle el poder al presidente Andrés.

 

Entre tanto galimatías de la máxima tribuna con grupos minoritarios de ciudadanos que manifiestan su inconformidad ante las lamentables situaciones que les hace padecer la 4T, nadie se ocupó de la conmemoración del “Día Internacional de la Igualdad Salarial” que propuso la ONU en 2018 y que por vez primera a partir del 2020 se recordará cada 18 de septiembre.

 

¿Por qué es importante la conmemoración? Porque se visibiliza el tema, se incluye en la agenda de los gobiernos y en los debates sociales, pero esta pasó desapercibida entre tanto ruido que distrae de lo importante.

 

De por sí la brecha salarial ya estaba más ensanchada que cualquier bache de la ciudad, ahora con la pandemia, esta se recrudece. Si un buen día dejaría de irnos tan mal como hasta ahora, podría ser hasta dentro de 257 años, que se alcanzará la igualdad salarial entre hombres y mujeres.

 

Más de medio siglo de activismo feminista que lucha por brincar barreras de género y esta no se puede soslayar, las mujeres a nivel mundial perciben 80 centavos menos por cada dólar que ganan los hombres, la circunstancia empeora para las mujeres con hijos, las de color, las refugiadas, las migrantes o las que presentan alguna discapacidad. Son datos actualizados de la ONU.

 

En México un hombre gana entre 15 y 30 por ciento más que una mujer en igual posición, una mujer tendría que trabajar 5 días más de cada mes para tener el mismo ingreso del hombre; de cada 7 hombres que participan activamente en la economía del país, apenas cuatro mujeres lo hacen y en zonas indígenas la situación les empeora. Nuestro país ocupa el penúltimo lugar de participación laboral femenina en América Latina. Este dato es aceptado por el actual gobierno.

 

La Secretaria del Trabajo y el IMSS reportan que, al primer mes de este año, antes que llegará la pandemia, el salario diario asociado a trabajadores hombres asegurados fue más que el de las mujeres a nivel nacional, 416.4 pesos por día para ellos, 363.5 para ellas, esto representan una diferencia del 14.6 por ciento, sin embargo, a nivel global, la autoridad internacional reconoce una brecha salarial estimada en más del 28 por ciento.

 

En la primera efeméride de este tema, se reconoció el impacto económico que aumentará aún más la brecha salarial entre géneros, debido a que la mano de obra femenina está más presente en las industrias de servicios, hotelería y la economía informal, que son los sectores más afectados de por la pandemia.

 

De seguir así, con los tabuladores actuales de pago, Antonio Guterres desde la ONU comunica lo que el Foro Económico Mundial prevé, que la igualdad salarial llegaría en 257 años.

 

Lo más grave que provoca la desigualdad de las mujeres en el trabajo, va más allá de lo económico, afecta todas las esferas de su vida, además de que las prestaciones bajas se les perpetúan para su vejez.

 

Después de tantas luchas, marchas y movimientos feministas, no hay modo de revertir la mala racha para las mujeres, desde la misma ONU no auguran un buen futuro, todavía hay más preguntas que respuestas: “¿Por qué las profesiones en que predominan las mujeres, como los trabajos en el sector de la asistencia, tienen salarios más bajos? ¿Por qué tantas mujeres trabajan a tiempo parcial? ¿Por qué las mujeres ven disminuir sus salarios con la maternidad, mientras que los hombres con hijos a menudo disfrutan de un aumento salarial? ¿Por qué las mujeres se encuentran con un tope infranqueable en las profesiones con mayores ingresos?”

Los opinantes firmantes

Por Guadalupe Escobedo Conde

 Tronaron cuetes después de las fiestas patrias y con la cruda realidad del día después del Grito de Independencia, se presentó otro espectáculo mediático, esta vez con la participación de los que son juez y parte de la vida política y social, elite del país, se juntaron con académicos, científicos, poetas, escritores, presentadores de noticias, locutoras y estrellas del firmamento artístico mexicano para desplegar sus letras y acusar de represor de la libertad de expresión y la democracia al presidente que casi todas las mañanas los ningunea.

 

El ejercicio periodístico en México siempre ha sido un oficio del alto riesgo y registra en la historia mucha sangre derramada sin razón, por la defensa de las ideas, la palabra y la exposición de sucesos que no le gustan al poder, pero lo que expresan los abajo firmantes del desplegado titulado “En defensa de la libertad de expresión” es otra cosa.

 

En el mes de agosto, la Oficina en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos pidió una investigación exhaustiva del asesinato de un periodista en el estado de Guerrero, quien desde el 2015 estaba cuidado por el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas; la oficina de Bachelet ha pedido al gobierno de México, más de una vez, la adopción de medidas de protección para los periodistas, abordar las causas estructurales del riesgo y propiciar un clima seguro para el ejercicio periodístico.

 

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también aboga por los comunicadores y pide al presidente López Obrador que respete el trabajo de la prensa, “en especial cuando los periodistas le hacen preguntas incómodas”

 

“Es muy positivo que un Presidente haga conferencias de prensa y responda a todas las preguntas de la prensa, pero también implica reconocer el rol de la prensa y no enojarse de pronto con una pregunta que no le gusta al funcionario”, ha dicho el relator especial para la libertad de expresión de la CIDH, Edison Lanza. Además, considera que las mujeres periodistas asumen doble riesgo ante la violencia, por ejercer su profesión y por su género. “Hay una serie de riesgos específicos adicionales que enfrentan y además desafían obviamente estereotipos machistas que reprueban la participación de las mujeres en los espacios públicos”.

 

Son muchas las penurias que el verdadero trabajador de los medios debe pasar para defender su tribuna, pluma o voz con rigor periodístico, además de sortear la violencia debe adaptarse a la desventaja salarial, es un oficio de puro amor al arte.

 

Así que, hay mucho trecho de ahí, a los problemas que agobian a los 650 señores y señoras que se victimizan como los odiados por el presidente. Efectivamente los descalifica cada vez que los tiene en mente, les hace bullying y lo peor es que los ha sacado de sus negocios, como dice Julio Astillero, antes eran “beneficiarios del erario público” “promocionaban las ideas a beneficio de los políticos en turno” de ahí también que se les adjudiquen los adjetivos de “prensa vendida” o “periodismo chayotero”.

 

Todos los firmantes hablan de cómo les va hoy en la feria, pero desde la comodidad que les da el privilegio alcanzado con los cotos de poder, de esos tantos, muchos son cuestionados por su misoginia y machismo, y en su cartita, los comodinos, hasta mencionan las causas feministas, sólo para hacerse notar.

 

Lo único que consiguieron, esta vez, los 650 firmantes del desplegado a la nación, que son los mismos del frustrado “BOA” fue más pantalla en la mañanera, echarle más leña al fuego a un país polarizado, dividido y angustiado por un presidente que no sabe manejar ni siquiera su imagen pública.

 

La relación del presidente con esa clase de prensa inició mal, y muy seguramente así seguirá, pero no debe ser una situación que tense a todos, son casi como un matrimonio mal avenido, pero que mantendrá relaciones por conveniencia, ninguno se va ir a otro país, y el presidente que se dice necio, no cambia.

 

 

¿Viva la Igualdad?

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Los mariachis callaron, las fiestas típicas mexicanas ya no volverán a ser igual, se innovó en el formato cívico y presenciamos una nueva era, poco más seria, rindiendo homenaje a héroes y heroínas que forjaron la nación, sin tanto dispendio, ni estrellas invitadas, menos cenas de lujo en los palacios, tampoco hubo las aglomeraciones en el zócalo y demás plazas públicas. Se dio paso a una serie de actos protocolarios, sobrios. El del presidente inició con un minuto de silencio por los más de 71 mil muertos de la pandemia en territorio mexicano.

 

Sin embargo, como cada gobernante le imprime su sello, como cada cual que ha hecho vibrar la campana en la celebración patria, le pone de su cosecha y ronco pecho, no sorprendió el cambio de arengas de Andrés Manuel López Obrador, los 20 ¡vivas! para animar el fervor patrio, primero como es debido, los nombres heroicos, luego los políticos.

 

¡Viva la fraternidad universal! ¡Viva el amor al prójimo! ¡Viva la esperanza en el porvenir!

 

Y en el cabalístico número trece de la lista de arengas ¡Viva la igualdad!

 

También gritó por la libertad, la justicia, la democracia, pero al enunciar “igualdad” me vino a la mente la lucha de las mexicanas, que como en guerra contra el sistema opresor, se mantienen en guardia, clamando justicia, libertad e igualdad de género.

 

Quizás el presidente desde el balcón de Palacio Nacional se refería a la igualdad de clases sociales, pues ha demostrado más de una ocasión que no tiene en mente a las mujeres, ni siquiera en el léxico.

 

En su lenguaje popular opta por expresarse al “pueblo que es sabio” y le escucha, pero no dirige su palabra a las mujeres, que él no escucha.

 

Mientras casi todo México festejaba un día más del inicio de la independencia y a 210 años de la gesta histórica, las colectivas de mujeres en distintas partes del país se siguen manifestando, por distintas causas, todas dolorosas, los feminicidios, las desapariciones, las violaciones, el acoso sexual, el digital, la violencia institucional, la de casa, la desigualdad social por género, en todas sus expresiones.

 

Una noche antes, de la celebración desde el poder, más de 300 mujeres gritaron sus propias arengas en la “okupa” Casa Refugio Ni Una Menos, en la sede de la CNDH, con rabia volvieron a pedir un alto a la violencia feminicida, que la patria les reconozca como víctimas y que exista un pleno reconocimiento por parte del Estado de la violencia contra las mujeres.

 

Este 2020, todo tiene inédito, así como se cambió el formato de las fiestas patrias, se visualizaron destacadas mujeres que por vez primera participaron como pilotos en los espectáculos de la conmemoración histórica y de igual forma muchas médicas y enfermeras fueron reconocidas por su valor al estar en la primera línea de batalla contra el Covid 19.

 

Y aunque aún no se pueda proclamar la igualdad de género a plenitud, la marcha de las mujeres, significa que, pese al sistema, se esta avanzando.

 

 

 

 

 

Un cuarto de siglo

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Como si apenas fuera ayer, pero fue hace 25 años, justo en los primeros quince días de septiembre, el mundo registro la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, donde más de 30 mil activistas y representantes de 189 países, incluido México, se reunieron a debatir para proponer un conjunto de estrategias que nos llevarían a un mundo con plena igualdad entre hombres y mujeres. Ocurrió en Beijing y ahí se estableció la Declaratoria y Plataforma de Acción como el programa más ambicioso para lograr el empoderamiento de la mujer.

 

Han pasado ya justo un cuarto de siglo y poco se avanzado. Hoy se reconoce la fuerte participación de la mujer, agrupada en colectivas ciudadanas, en redes internacionales que tejen vínculos para fortalecer la idea que las naciones participantes también aprobaron entonces, sin embargo, desde el trabajo oficial, la acción se detuvo. Suspendida en el tiempo quedan las buenas intenciones de los gobiernos por la igualdad sustantiva de los seres humanos.

 

El programa en cuestión delineó la pauta para atender con emergencia las situaciones de: pobreza, medio ambiente, educación de la infancia, igualdad laboral para las mujeres y el fomento del trabajo remunerado, así como las acciones para detener la violencia contra las mujeres, entre otros de los doce temas urgentes de la agenda global firmada por los participantes.

 

En septiembre de 1995, el poder feminista sorprendió al mundo, se exigieron medidas definitorias para reconocer los derechos de las mujeres como derechos humanos, una agenda que se trabajó desde 20 años atrás, con propuestas internacionales para forjar la declaratoria que cambiaría el mundo, nuestro mundo, el de las mujeres.

 

Hoy el planeta lucha contra el virus pandémico del Covid 19 y a la distancia, la igualdad de género pareciera inalcanzable.

 

Ante el desesperanzador panorama, que muestra signos de retroceso en algunos países como México, la Directora de la ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka recuerda que la perene vigencia del acuerdo de Beijing no puede sobreestimarse, menos ahora con las afectaciones sociales y económicas de la crisis sanitaria y los aumentos en los índices de violencia contra las mujeres, que amenazan con revertir cualquier avance del empoderamiento de mujeres y niñas. 

 

Además, es sobresaliente el valor del liderazgo de las mujeres en la pandemia y debe reconocerse en qué medida el trabajo de las féminas y sus movimientos colectivos brindan “sostén al mundo y a las economías nacionales, desde el trabajo doméstico hasta la lucha por los derechos humanos”.

De nuevo, el primero de octubre de 2020, activistas feministas y representantes de Estados Miembros de las Naciones Unidas habrán de celebrar una nueva asamblea general, será virtual y se proponen evaluar los compromisos que se fijaron hacia un mundo con igualdad de género. Sin duda que el espíritu activista de las mujeres llegará fortalecido, no así las naciones que han fallado de frente a las mujeres y al mundo.

 

Nuestro país, evidentemente no cumple los compromisos pactados en la Conferencia Mundial de la Mujer, los datos sobre feminicidios, violencia hacia la mujer, y desigualdad social por género están a la vista de todos, sólo es cuestión de checar la nota roja de los periódicos, donde la plana entera se la llevan las mujeres víctimas de violencia, en cualquiera de sus expresiones.

 

Y antes de la pandemia, la actual administración federal llegó marcando su raya respecto a los temas femeninos, entonces surgió el movimiento de la diamantina morada, luego la marcha feminista, seguido del día nacional sin mujeres, ahora mismo las mujeres están de vuelta en las calles, con más actos revolucionarios luchan por los derechos que les han negado, el activismo no detiene su marcha y aumenta su participación visible a nivel internacional.

 

¿Con que cara llegarán los o las funcionarias mexicanas a la próxima reunión mundial? No sólo no llevan avances, hay marcados retrocesos en la política pública con visión de género.

 

  La Antigrita   

Por Guadalupe Escobedo Conde

   

Se acabó la bonita costumbre de festejar a la patria en multitudes, terminó también la faena de eventos públicos cívicos que servían más de escaparte político que para fomentar la identidad nacional, hasta las convivencias familiares con pozole y cohetes de por medio han cesado, esta noche será atípica, una celebración un tanto apagada por el virus del Covid y otro tanto porque el horno mexicano ya no está para bollos.

 

Llegamos a la máxima fiesta de la patria con la propuesta de enjuiciar a cinco ex presidentes, juntos acumulan 30 años de mala gestión pública que es evidente por el atraso en que nos encontramos, que no hicieron otra cosa que fomentar la corrupción y acrecentar las desigualdades sociales, pero eso de que por fin los alcanzara la justicia parece tan solo otra ilusión óptica, va más como un entretenimiento, quizás para levantar el ánimo caído de una nación mancillada una y otra vez por sus políticos, que un día se sintieron héroes, salvadores de la patria.

 

Otro cuento de la temporada tricolor es la rifa del avión, o de dinero que resulte de la autocompra de boletos para un sorteo atípico, que parece funcionar sólo en la imaginación del presidente, sus colaboradores y pocos de sus seguidores. Un muy mal negocio para todos los mexicanos. Ni alcanzará para resolver las carencias médicas, ni para seguir manteniendo la mentada aeronave y menos para devolverle al pueblo lo robado. Lo único bueno es que, terminado el sorteo, podremos pasar a otro tema, ojalá que siga otro que en verdad atienda problemáticas reales y no utopías electoreras.

 

“El presidente ha elegido el lado incorrecto de la historia” escribe Lidia Cacho para El País en un acucioso texto que explica la “okupa” de la CNDH, “llegó sobre los hombros de intelectuales de izquierda y las feministas”. Sin embargo, hoy solo le interesan las formas y no el fondo “los padres de la patria, pero no las madres de la patria”.

 

Los actos revolucionarios de las mujeres que demandan justicia suben de tono, en un contexto donde están siendo ignoradas por el Estado, sostuvieron reuniones con altos mandos del gabinete, pero no hay conciliación, nada devolverá la paz a quienes viven en carne propia la revictimización de una violación a sus derechos humanos. Están metiéndose a las sedes de más oficinas públicas y las pintarrajean con el lema: “Al diablo con las instituciones”, una frase que acuñó López Obrador en 2006 cuando se proclamó “presidente legítimo”, pero no las lee, ni las ve, ni las escucha.

 

La “Antigrita” es otro episodio desesperado de las colectivas feministas, que se mantienen en pie de lucha contra el sistema patriarcal y la administración federal machista, y sube el riesgo de hacerlas caer en provocaciones y propiciar enfrentamientos con más víctimas que lamentar. Se les dice que están en todo su derecho a manifestarse, como si nada más se tratará de sacar el coraje acumulado y no de hacer justicia ante tantos actos impunes de violencia de género.

 

No puede esta Nación, por más que se intente, desligarse de sus mujeres, no debe la sociedad entera seguir su curso como si nada pasará, la rabia femenina ha estado contenida por muchas generaciones, los mismos héroes que han forjado la patria marcaron la pauta que han seguido presidentes y políticos para dar continuidad a un modelo de país misógino, que ya debería estar en desuso. Así lo reclaman ellas, así lo demandan el mundo y los tiempos actuales de igualdad sustantiva para los seres humanos.

 

“El pasado lejano de los héroes que todo lograron con guerras, armas y violencia, que les negaron el voto a las mujeres; héroes que permitieron que sus hermanas o esposas participaran en política, pero a las otras las dejaron fuera”. Ese pasado que arrastramos es el ideal del presidente, suscribe Lidia Cacho.

 

Hoy no estallarán muchos cohetes tricolores, las chispas incendiarias son de las feministas que como en una olla exprés están contenidas con furia, una bomba de tiempo, que tarde o temprano retumbará en palacio nacional. 

 

“La independencia será feminista o no será” gritan las colectivas y familiares de mujeres víctimas de feminicidios.

 

 

 

 

Estalla la “Okupación” de mujeres

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

La “Okupa” que las mujeres instalaron en la CNDH desde hace ya siete días, es otra forma radical feminista que busca “sin balas”, como han dicho ellas, replantear la guerra frontal contra el sistema patriarcal que no las escucha, ahora sí las ve, pero solo como “conservadoras” o “violentas”.

 

El movimiento, aunque suena a nuevo, se ha practicado ya por otras causas sociales en muchos países, la historia lo registra en hechos significativos de Alemania, Holanda, Italia, Francia, Chile, Argentina, Brasil y México, y es a partir del 2007 que la RAE incluye el término en su diccionario para describir la acción social de tomar una propiedad sin el consentimiento del dueño legal, “Okupa” “Okupar” “Okupación” con “K”, es un vocablo de España.

 

Las mujeres “okupantes” de la oficina de la Ombudsperson de la nación, no llegaron solas, las acompañan sentimientos de enojo, desesperación e impotencia, por años de clamar justicia, pero nadie las atiende y son asuntos tan graves, como la violación de una niña de cinco años, otro caso que se mantiene en la impunidad. Han sido dos madres de víctimas las que han activado todas las alarmas en las colectivas feministas que pronto se unieron a la lucha. Y no están solas, se sumaron quince familias más dispuestas a atrincherarse ahí hasta que resuelvan sus denuncias sobre delitos de feminicidio, secuestro y abuso sexual.

 

Y nunca más solas, son arropadas por un centenar de organizaciones civiles que responden a la convocatoria del Frente Nacional Ni Una Menos, que fueron las primeras en hacer eco a los gritos desesperados que claman por respeto a sus víctimas.

 

Pero en este país de misoginia, el presidente se escuda en sus propias verbosidades, son conservadoras y violentas, dice y se inventa un monólogo para evadir el problemón que tiene enfrente: “se está utilizando” a estas mujeres, “hay una exageración en todo sentido” “es otro tipo de situación la que considero que prevalece y ya se convirtió en un asunto político”. Nada más alejado de la realidad, el cuadro de Madero lo intervino una niña de 10 años, que está ahí, para denunciar que hace tres años fue violada y su caso sigue impune.

 

En este país donde importa más “un pinche cuadrito”, los titulares destacan “Las feministas que ocupan la CNDH han hecho algunas modificaciones a los cuadros de los héroes nacionales mexicanos Madero, Hidalgo, Morelos y Juárez y los han puesto a subasta en la calle”. ¿Y el motivo? ¿Por qué están tan enojadas? ¿Por qué lloran?

 

Y como si no tuvieran tantita progenitora, los de la oficina de Rosario Piedra, dan su versión “abrieron por la fuerza” las puertas de la sede, a los empleados las mujeres violentas “los sacaron con amenazas” y no se utilizó la fuerza pública para “no violentar los derechos humanos de nadie”. Si están ahí precisamente porque no les han respetado sus derechos, ni como familiares de víctimas, ni como humanas.

 

La “Okupación” convierte a este reciento en refugio de mujeres víctimas de violencia de género y van por más, por las comisiones estatales y demás organismos que supuestamente están diseñados para atender estos casos que nadie atiende, no buscan diálogo, exigen que se reconozcan la nación feminicida y la gravedad de la violencia hacia las mujeres y niñas.

 

No escuchemos el canto ensordecedor de las sirenas que se emiten desde palacio nacional, las mujeres “okupadas” lloran por sus hijas, atacadas por su condición de mujer, no bajarán la guardia, están en franca beligerancia. ¿Usted qué haría?

 

 

 

 

 

 

 

 

ADVIERTEN VOTO DE CASTIGO FEMINISTA

Por Guadalupe Escobedo Conde

Por sí le faltará algo a este pandémico 2020, llega otro virulento suceso, el caos electoral que inicia con el pie izquierdo, que no es lo mismo que con la izquierda, que ya ni hay; entramos al año electoral con enfrentamientos verbales entre los acomodados en el poder y los que reniegan y están incomodos. Aún no empezaba formalmente el juego y ya los jugadores y el árbitro andaban alebrestados.

 

En el saque inicial, Lorenzo Córdova empezó duro con un discurso que más bien parece advertencia de las que dicen: sobre aviso no hay engaño, “Se nos presenta una disyuntiva: o se refrenda la fortaleza de la democracia o se acelera la degradación de la vida pública”.

 

La polarización, la intolerancia a la crítica, los discursos de odio, la desigualdad, pobreza, inseguridad y feminicidios son algunos de los síntomas graves que delinea el INE como retos a vencer en la disputa que inicia.

 

Y como ave de mal agüero, previo al silbatazo de apertura, el presidente Andrés y su más fiel contrincante se trenzaron en un diálogo generoso en vilipendios y reclamos, de viejas y nuevas rencillas, donde hasta la autoridad electoral salió raspada.

 

Este es un proceso electoral de lo más complejo, se renuevan la Cámara de Diputados (500 legisladores) y por vez primera se hace coincidir con 32 elecciones locales, 30 estados renuevan ayuntamientos (mil 926 cabildos), 30 renuevan congresos locales (mil 063 diputaciones) y se juegan 15 gubernaturas, considerando además los puestos de regidores y síndicos, el primer domingo de junio del 2021 será la de mayor elección de puestos políticos en toda la historia democrática de México, suman más de 21 mil cargos de elección popular en disputa. 95 millones de electores y electoras tendrán oportunidad de decidir el futuro político de la nación.

 

Todo esto, en medio de la pandemia que no se irá pronto, al contrario, López Gatell, ya advierte de un rebrote que nos mantendrá en cuarentena hasta abril, entonces la pelotera política se irá por la libre, sin árbitro, en las redes sociales y de ahí se colará, también con libre albedrío, a la mediática.

 

¿Por qué nos debemos preocupar en Tamaulipas?

Por evaluar bien a los prospectos a repetir y los que se apuntarán por vez primera para representarnos en el Congreso Federal, también por los que jugarán por una diputación local, son 36 y los que sueñan con uno de los 43 ayuntamientos. Todos muy seguramente traerán sus mejores intenciones bajo el brazo como cualquier pretendiente, se postularán sonrientes, buscarán enamorarnos con apapachos y regalos, se vestirán de empáticos, humanistas, y hasta feministas, esconderán sus egos y defectos, apostarán por la poca memoria colectiva; sin embargo, si algo nos ha dejado este encierro es que somos una ciudadanía más crítica, más abusada y mejor informada, esa será la mejor medicina contra la hipocresía política.

 

Todos los candidatos y candidatas tendrán que tomar muy en cuenta el enojo colectivo de las mujeres, son muchas las afrentas que desde los puestos de poder se han ejercido sobre la población más vulnerable, que constituyen las mujeres y las niñas. Ahora mismo en Guanajuato, Zacatecas, CDMX, el Estado de México, Oaxaca, Veracruz y Tamaulipas, entre otras localidades, se mantienen las protestas feministas en la calle y en las redes, ante la nula respuesta de la autoridad federal a los reclamos que tienen que ver con violencia, feminicidio, desaparición de personas y cancelación de programas sociales.

 

A todas las voces femeninas, el presidente hace caso omiso, lo demostró en su pasado informe y de ahí la advertencia de las colectivas, las feministas plantean un voto de castigo en 2021 para los malos actores políticos.

 

Están avisados

Por Guadalupe Escobedo Conde

                          

Es la nueva normalidad y seguimos contando viejas prácticas sociales que denigrar a las mujeres, como las conductas antisociales que normalizamos, repitiendo y compartiendo del entono digital al mediático. De nuevo, un “vloguero” hace apología de la violencia contra la mujer para acrecentar seguidores y mover la fábrica de los memes, haciéndose el chistoso, para que todos hagan bromas a costa de la figura femenina.

 

Lamentablemente este acto, no es un hecho aislado, pero da la pauta, una vez más, para recordarle a los “machitos” resguardados en el patriarcado que No es No, que una borracha no se toca, que una inconsciente no se toma, que sin consentimiento, cualquier acto es violación.

 

Luisito Comunica es el personaje millenial que se luce en las redes sociales incitando a la agresión hacia las mujeres, no es la primera vez que lo hace, tampoco lo hace inconscientemente, se sabe viralizado y se aprovecha del tema para abrir debate mediático y lo consigue utilizando el cuerpo femenino que tiene a un lado. “Estas avisada” posteo en una foto, con botella en mano y una leyenda que incita a la violación sexual.

 

Lo que a este chamaco le parece gracioso, nos denigra a toda la sociedad, son jóvenes, hombres y mujeres que lo imitan, para recordarnos que se avanza poco o nada en el respeto a los derechos de las mujeres, todavía a estas alturas de los tiempos modernos hay que educar por el respeto a los humanos, por una convivencia en paz, entre hombres y mujeres, sin agresiones de ningún tipo.

 

La pandemia nos obligó a meternos a nuestras casas, a dejar el espacio público, la calle, las oficinas, los centros de entretenimiento y sin embargo el acoso hacia la mujer persiste, las alcanza a través de los mensajes en las nuevas tecnológicas que han aumentado exponencialmente, hay que aprender a defenderse también de los abusos digitales.

 

Y todas estamos avisadas, el machismo está metido como la humedad en todos los ámbitos, públicos y privados, actitudes como las de este chamaco así lo reafirman. Pidió disculpas, se mostró dispuesto a cambiar su lenguaje sexista y misógino, pero ya no puede esconder la mano, una vez arrojada la piedra en la red, se replica como “patitos” en el agua.

 

Para no dejarnos llevar por esta “a vorágine” de expresiones machistas, es preciso retomar apuntes importantes, conocer porque el reclamo social de las mujeres sigue incesante.  La ONU México documento en 2019 que en nuestro país 19.2 millones de mujeres fueron sometidas a intimidación, hostigamiento, acoso o abuso sexual. Por cada 9 delitos cometidos contra mujeres hay 1 delito sexual cometido contra hombres.

 

Que cerca del 33 por ciento de las mujeres entre 15 y 17 años han reportado alguna forma de violencia sexual en el ámbito comunitario.

 

Que 40 mil 303 mujeres sufrieron una violación sexual, en cifras que se denuncian, se sabe que por la impunidad que prevalece en estos delitos y la revictimización de las mujeres, el 99 por ciento de las víctimas no reporta la agresión a la autoridad, y ni si quiera lo hablan en su entorno cercano.

 

Y en más números que seguramente no conoce Luisito, 711 mil 226 mujeres denunciaron delitos sexuales en México, de estas 682 mil 342 son víctimas de hostigamiento, manoseo, exhibicionismo o intento de violación.

 

En este México machista, cada 18 segundos, un hombre viola sexualmente a una mujer, informa el portal de noticias La Silla Rota.

 

La cuenta en Twitter del Museo Memoria y Tolerancia apunta que “hacer chistes sobre el uso del alcohol para violentar sexualmente a una mujeres es cultura de la violación. ¿Te imaginas el reto que es cambiar una cultura de raíz cuando tantos hombres todavía piensan que esto es un chiste?”

 

Luisito, Mireles, Zoe, Samuel, Ándres y demás machitos, están avisados y esto no es ningún chiste.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La glosa

 

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Hubo una vez en la política a la mexicana, una tradición onerosa que servía de pasarela para el lucimiento de los personajes del momento, la glosa de informe, acto tanto o más importante que el informe mismo; después del día del presidente, venían los días de los secretarios, uno a uno comparecían ante el legislativo reafirmando los dichos que ya se habían escuchado en el mensaje a la nación, sin muchos aspavientos leían sus textos en la máxima tribuna y contestaban o no, a cuestionamientos de la oposición cuando los había, y fin del cuento.

 

Hoy es otra historia, más seria, aunque dolorosa por las omisiones y desatenciones del gobierno, en la “nueva” misma realidad, las mujeres de colectivas feministas le están haciendo los apuntes al “otro informe”, ellas, las de “Nosotras tenemos otros datos”, ahora publican “Nosotras tenemos otro informe” y unen sus testimonios para el análisis certero desde la perspectiva ciudadana.

 

Lo que el presidente no desglosó de su texto de 757 hojas, en el apartado de “Violencia contra las niñas y mujeres y la equidad de género”, al cual le dedicó solo 3 hojas, lo analizan las representantes de distintas organizaciones civiles de mujeres que desde hace un par de años vienen pisando fuerte. Aquí se reúnen investigadoras, historiadoras, sociólogas, legisladoras, académicas, víctimas o familiares de víctimas de violencia.

 

“Ni nos ve, ni nos escucha” dice Lucía Lagunes, de Cimac Noticias, activista por los derechos de las mujeres y de los periodistas e impulsora del periodismo con visión de género en México, al hacer el análisis del mansaje presidencial sostiene que éste solo confirma la política patriarcal que encabeza la 4T.

 

Ya se desgastó el voto de confianza que las mujeres le otorgaron al presidente y a las mujeres de su gabinete, ya que en estos dos años se abandonó la agenda feminista, ocasionando un retroceso en las acciones que buscan la igualdad de los derechos de las mexicanas.

 

“No haya duda, la política del actual gobierno no sólo no nos apoya, sino que sólo nos ve como: esposas, hijas, cuidadoras de niños y viejitos, no nos ve en otro papel, no hay acercamiento con los movimientos feministas, este desprecio político, no le permite ver que las mujeres somos ciudadanas libres con derechos y podemos ejércelos tanto en las calles como en el voto”

 

Lucía Lagunes Huerta es, desde hace un par de años, colaboradora de Radio UAT, con su comentario semanal “Zona de Reflexión” y desde la CDMX envía su columna sonora con el análisis periodístico de la actualidad social, con énfasis en las problemáticas de las mujeres. Participa en los foros virtuales que se están desarrollando para la glosa del informe presidencial.

 

Es enfática cuando refiere que, a las mujeres del gabinete, que se les veía como interlocutoras que construirían mejores políticas públicas, tampoco están dando buenos resultados, por lo que “las feministas voltearemos a otro lado, por supuesto que habrá voto de castigo de las mujeres al actual gobierno”.

 

Aumento de la violencia hacia la mujer, incremento de feminicidios, desigualdad económica, fallas en el sistema de salud, recortes presupuestales a programas de mujeres y la cancelación de apoyos a organismos civiles feministas, es lo que está llevando a las mujeres al borde de una crisis social, que volverá a estallar.

 

Y en otro apunte, es emocionante ver como en el legislativo federal una mujer panista, le pasa la estafeta a otra priista, para ostentar la presidencia de la junta de coordinación política, y chocan sus codos en señal de sororidad política, muy bonita la foto, pero ojalá que en el período que inician si se atrevan a sacar las iniciativas pendientes para las mujeres, como la despenalización del aborto.