Otro paro de mujeres

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

No se asusten, no es otro día nacional sin mujeres, como el que ocurrió este año con la huelga propuesta por Las Brujas del Mar el 9 de marzo, la primera huelga femenina que detuvo al país entero y reflejó la importancia de las mujeres en la vida social productiva, el hartazgo de ellas ante la violencia y la urgente necesidad de más estrategias para garantizar los derechos humanos de todas las mujeres y las niñas.

 

En este 25 de noviembre, del pandémico 2020, lo que ocurre en punto de las 11 de la mañana es un minuto de paro y otras manifestaciones civiles en la lucha por la Eliminación de la Violencia de Género, en la efeméride que convoca la ONU a partir de hoy y por los próximos 16 días a nivel global se emprende otra campaña en favor de las mujeres, que culmina el 10 de diciembre, fecha de conmemoración de los Derechos Humanos en el mundo.

 

“Un minuto, Alto Total contra la violencia hacia las mujeres” es la convocatoria para este día, de las colectivas feministas que en todo el país intensifican la lucha, a pesar de la crisis de salud y la económica, pues no se pueden bajar la guardia y de nuevo tomarán las calles, las redes y alzarán la voz. Este año, en cuarentena, con menos movilidad urbana, con más tiempo en casa, nuestro país registra 34 mil 608 homicidios dolosos contra mujeres y mil 12 feminicidios. 

 

Desde hace dos décadas, cada año, en este ciclo se pide a las naciones, gobiernos y sociedades que paren la violencia hacia la mujer, veinte años de un grito desesperado que nadie escucha, más eventos, discursos y campañas. Y estamos como al principio de la declaratoria. Esta efeméride se decretó en diciembre de 1999 y se eligió la fecha para recordarnos el asesinato de Patria, Minerva y Maria Teresa Mirabal en República Dominicana en 1960. Hoy ocurren en México once o doce feminicidios al día, cruel constancia de que no hemos avanzado.

 

Este año se confirma que con la llegada del Covid 19 se han intensificado todo tipo de violencia contra las mujeres y las niñas, sobre todo la violencia doméstica. La violación a los derechos humanos de este segmento poblacional persiste y ahora se cobija con más impunidad por la pandemia, el silencio, la estigmatización y vergüenza de las víctimas, así como la inacción del Estado es el manto protector de los perpetradores de la violencia.

 

ONU MUJERES refiere que “En general, la violencia se manifiesta de forma física, sexual y psicológica e incluye: violencia por un compañero sentimental (violencia física, maltrato psicológico, violación conyugal, femicidio); violencia sexual y acoso (violación, actos sexuales forzados, insinuaciones sexuales no deseadas, abuso sexual infantil, matrimonio forzado, acecho, acoso callejero, acoso cibernético); trata de seres humanos (esclavitud, explotación sexual); mutilación genital, y matrimonio infantil.

 

Además de todo esto, en México hoy se hace el paro de mujeres de un minuto, en toda actividad profesional y doméstica, y luego más movilizaciones, marchas y protestas, para clamar por el respeto a la libre manifestación, justo cuando la CNDH ha denunciado a las madres de la “Okupa” en la Fiscalía de Justicia, en un acto intimidatorio que las feministas llaman “embestida del gobierno contra las mujeres” presenciamos así otra “cacería de brujas por parte de las autoridades.”

 

Hoy es un día más del color naranja emblemático de esta efeméride, pero todos los días son negros de luto o rojo sangre. 

 

25 de noviembre

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Como si fuera 8 de marzo Día Internacional de la mujer, cada 25 de noviembre es una efeméride más para voltear a ver a las mujeres, esta fecha es para recordarle a las naciones que siguen faltando al compromiso de brindar, a más de la mitad de la población mundial, que son las mujeres, una vida libre de violencia.

 

Hoy Día naranja, impuesto por la ONU, es para la reflexión, el debate y el apunte sobre la violencia de género que sigue, en este año, más que en anteriores, exacerbándose en el confinamiento hogareño. Y mientras todo gira en torno a la pandemia por Covid 19, la otra pandemia, la de los feminicidios y violencia contra mujeres y niñas, sigue siendo ignorada.

 

En la antesala de la conmemoración global del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Dubravka Simonovic experta en Derechos Humanos y Relatora Especial de la ONU urge a tomar medidas que incluyan estrategias o mecanismos observadores en todos los países para evitar más feminicidio. Advierte que apremia “tomar medidas para poner fin a estas atrocidades”.

 

En este 2020 se cumplen 25 años de la implementación de Agenda de Beijing, donde las naciones se comprometieron a trabajar en mejores políticas públicas que garanticen una mejor vida a las mujeres, pero hasta ahora ningún país ha cumplido plenamente con tal compromiso.

 

En México, estábamos mejor cuando estábamos peor, ahora que el presidente López Obrador se niega a recibir a las feministas, a plantear nuevas estrategias y a reconocer, siquiera, que los indicies de violencia y asesinato de mujeres se han disparado, la ONU manda decir en un comunicado de este 20 de noviembre que “No hay nada más irónico e indignante que el reciente espectáculo de la policía atacando a las mujeres que protestaban contra la violencia y la muerte que las mujeres enfrentan todos los días en México”.

 

Este documento de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos no ha sido respondido por el gobierno mexicano. El comunicado trae las evaluaciones y consideraciones del Relator Especial sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación, Clement Voule, la Relatora Especial sobre la Violencia contra la Mujeres, Dubravka Simonovic así como las opiniones de un grupo multidisciplinario que trabaja a nivel mundial temas de discriminación contra las mujeres y las niñas.

 

“La violencia no puede utilizarse en absoluto para reprimir a las mujeres que sólo quieren vivir una vida libre de violencia para ellas mismas y para todas las mujeres y niñas, que protestan contra el feminicidio, la forma más letal de violencia contra las mujeres y que exigen justicia por las víctimas”, señala la carta que no ha sido contestada.

 

Mañana, muy seguramente la mañanera estará dedicada a este tema, de nuevo como aquel 8 de marzo, las mujeres del gabinete flanquearán al presidente para la fotografía y no habrá empacho para reiterar que este gobierno, “como ningún otro, está apoyando a las mujeres”. Nada más alejado de la realidad y los expertos internacionales así lo documentan.

 

Los relatores especiales, no son prensa fifi, no son contras de la 4T, son personas que de manera voluntaria trabajan investigaciones independientes, no pertenecen a ningún gobierno u organización, pero forman parte de los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

 

 

 

No son sólo números

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

A ocho meses de que ocurrió la primera muerte por Covid 19 en nuestro país, se confirmó el fatal pronóstico de las más de cien mil muertes por el misterioso virus, que lo mismo ataca a un joven que a un adulto, que a veces pega más fuerte en alguien sano que a alguien con enfermedad crónica, a ciencia cierta aún nadie en el planeta tiene el control médico de la enfermedad, ni la cura o la vacuna preventiva. Los sobrevivientes cuentan que es un dolor físico y mental atípico, distinto a cualquier otra dolencia porque además se apareja con el miedo a lo desconocido.

 

Quienes viven el luto por el mortal virus, cuentan que el familiar estaba bien, que de repente se le fue el gusto y el olfato, que le dolía poco la cabeza, que no estaba tan grave, sin embargo, de un día para otro, colapsó y falleció. Todo es tan raro.

 

Parecerían lejanas las cien mil muertes en México o el millón que hace tiempo se rebaso ya a nivel mundial, pero en nuestro entorno cercano la cifra también es alarmante, cerca de tres mil hogares enlutadas en Tamaulipas. Historias cercanas que nos enfrentan a la dolorosa nueva realidad.

 

Por estos datos, la prensa nacional y el responsable de la estrategia de salud a nivel federal, Hugo López Gatell se han enfrascado en una serie de dimes y diretes, un debate estéril y fútil, unos lo ven como mala publicidad entorno a la funesta pandemia, pues el presidente insiste en que todo va bien y ahí la llevamos, mientras los contras siguen contando los muertos, como se contaban en la guerra de Calderón, números insensibles.

 

Justo a un mes de que llegue la navidad y un tanto optimista, la Doctora Gloria Molina pide a los tamaulipecos salvar la celebración, por enésima ocasión urge a que se contengan las fiestas y se baje la movilidad ciudadana, pero son solo llamados a misa, el relajamiento de la prevención social es visible, por más campañas y mensajes drásticos que se emitan, las calles, los comercios y restaurantes registran afluencia más allá de la deseada.

 

Como los fallecimientos que ya se cuentan por millones, las historias de las víctimas siguen sumando tristeza a sus cercanos, son hijos que quedan huérfanos o madres y padres que sufren la pérdida de sus hijos, y su inconmensurable dolor se nubla con la politiquería, de ambos bandos, los que gritan el número redondo y los que intentan aminorar la cifra.

 

No son sólo números, sin vidas que se han acabado en medio de esta dolorosa pandemia que nos involucra a todos, seamos solidarios, responsables y sensibles ante este acontecimiento histórico. Desde la ONU Antonio Guterres en su participación del G 20, nos ha dicho que “la solidaridad es la supervivencia”.

Apuntó además que las redes sociales y los medios de comunicación también son cruciales para salvar vidas, para superar las crisis de desinformación, económica y humana.

 

“Es el momento de construir, coordinar, cooperar y actuar. No tenemos tiempo que perder”

 

Hagamos conciencia, no hay vuelta atrás, la nueva realidad no es igual a la de antes, seamos responsables del momento histórico que nos toca salvar.

 

Hazlo por tus hijos

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

¿Cuántas veces oímos decir a madres y padres de familia que todo lo que hacen, lo hacen por sus hijos? ¿Qué lo que importan son las criaturas? ¿Qué los infantes son el presente y el futuro? Pues la urgencia nos llama a demostrarlo. Hoy en el Día Universal de los Niños, la UNICEF nos confirman que el Covid 19 sí daña a los niños y los afecta más que a los adultos o ancianos.

 

Cada 20 de noviembre esta efeméride, creada en 1989, nos rememora la firma de la Convención sobre los derechos de la infancia, y en este año aciago, el informe global alerta sobre la pandemia que podría dejar “una generación pérdida”.

 

Aunque los especialistas explican que los síntomas del virus entre los menores son leves, las infecciones y las muertes en la población en general siguen aumentando y esto traerá consigo un grave impacto, en la educación, la nutrición y la calidad de vida de toda la actual generación de menores que quedará marcada de por vida.

 

Siempre será mejor tener las escuelas abiertas que cerradas, pero hoy se urge la apertura de los restaurantes y antros para la reactivación económica, sin embargo, los adultos no colaboran y no se estabilizan los contagios.

 

Desde el inicio de la pandemia nos han avisado sobre la población en riesgo, los ancianos y personas con enfermedades crónicas, pero es un mito que los niños no están siendo afectados por la enfermedad. Henrietta Fore, Directora de UNICEF documenta que “si bien los niños pueden enfermarse y propagar la enfermedad, esto es sólo la punta del iceberg de la pandemia”.

 

Preocupa que los servicios sociales y de salud sigan suspendidos y el aumento de la pobreza que representa una seria amenaza para los niños, mientras más tiempo se quede esta crisis, más graves serán las repercusiones en la educación, salud, alimentación de toda una generación que hoy está en riesgo.

 

El reporte indica que, si los niños transmiten los virus entre sí y lo pasan a los adultos, también hay pruebas sobre las medidas de seguridad básicas y los beneficios de abrir las escuelas. “Las escuelas no son el principal impulsor de la transmisión comunitaria y los niños tienen más probabilidades de contraer el virus fuera de los entornos escolares”.

 

Los datos destacan que el 33 por ciento de los estudiantes matriculados en todo el mundo se ven afectados por el cierre de escuelas. Y se estima que el número de niños que sufren pobreza multidimensional, es decir que no tienen acceso a educación, salud, vivienda, nutrición y saneamiento de agua, se ha disparado en un 15 por ciento.

A la par de este comunicado, la OMS avisa al mundo que la vacuna contra el virus no será la panacea, esta no será en ningún modo una solución total. Mike Ryan, tajante, dice que “alguna gente piensa que las vacunas serán la solución, el unicornio que todos hemos estado persiguiendo. No lo es”. Las medidas del distanciamiento físico, la higiene, los cuidados a la salud, son fundamentales para mitigar contagios, la vacuna será otro elemento, pero habrá que dejar permanente el protocolo de sanidad.

 

Así que será mejor hacer caso y hacernos responsables de la salud propia, porque en colectivo hacemos la salud pública, ni Gatell, ni Molina, ni Tedros vendrán a curarnos a una generación pérdida. Si no lo hacemos por los padres y los abuelos, si por los hijos.

 

La emergencia nos llama, el exhorto para toda la población es ver por los niños, “mientras todos reimaginamos el futuro y miramos hacia un mundo pos pandémico, los niños deben ser primero”.

Los monstruos sí existen

Por Guadalupe Escobedo Conde

  

No nada más en las calles o en las protestas colectivas se busca incidir para informar y educar sobre el feminismo, son muchos los frentes abiertos para las expresiones sociales que plantean nuevas formas de armonizar en sociedad, y no son clases de civismo exclusivas para mujeres, se trata de cambiar las reglas para una vida sin violencia.

 

Así veo “Los monstruos del patriarcado” una colección de dibujos presentados el mes de octubre por una diseñadora mexicana que a través de su arte busca visibilizar lo que muchas padecemos desde la infancia. Y no son las monstruosidades con las que nos amenazaban sino dormíamos temprano o no cumplíamos los deberes, estos adefesios no son tan novelescos, como el “coco” o el “viejo ropavejero”, son peor, se confunden entre los “príncipes azules”, los “románticos caballeros” y hasta galanes de telenovelas.

 

“El Ogro”, “Frankenslighter”, “El Ciclopendejo”, “Jurassic-pack”, “Machimomia”, “La mano peluda del metro” “El Draculero” “Jack El Feminicida” y “Payaso Pederasta” son algunos de los personajes creados por el ingenio de Viridiana Montiel, para denunciar las problemáticas de la desigualdad y violencia de género, en una serie gráfica que retrata con algo de humor negro a 32 personajes del machismo y el acoso que acechan cotidianamente la vida de una mujer en México.

 

Cada ilustración va a acompañada de un texto breve, para explicar porque las mujeres temen a los engendros del machismo, por ejemplo “El Porno Gollum” retrata a los “señores que cosifican a las mujeres para su placer, repitiendo estereotipos violentos que ven en el porno comercial”; “El Ego Grande” es de los ogros más comunes “El patriarcado les ha hecho creer que sin sus masculinidades no tendrían más que ofrecer al mundo”; “El Exorcista” es una historia común en muchas relaciones de noviazgo, es el macho que siempre se justifica y acusa que “ellas son las que están locas” y “El Tío Acosa” siempre sobra alguien así al igual que el “Piropeacosador”.

 

Esta también “Jack el Feminicida (normalizando el feminicidio desde 1888)” va con una ficha que nos convoca a nombrar a los culpables y dejar de enaltecer la figura del terror que sigue vigente en la actualidad, “porque al menos once hombres asesinan a una mujer al día en nuestro país.” Seguimos contabilizando once feminicidas al día.

 

La joven creadora de este nuevo concepto visual que invita a la reflexión, cuenta en sus entrevistas que le preocupa que sigamos normalizando la violencia nuestra de cada día, el acoso en el transporte público, el gasligth del esposo, la manipulación del hijo varón, el hostigamiento verbal del novio, el abuso sexual, la violencia digital y hasta los asesinatos de mujeres; por ello, a través del comics se propone retratar como en un espejo las peores conductas misóginas y machistas, que lo vean ellas y que lo entiendan ellos.

 

Recrear las escenas que casi todas las mujeres hemos padecido, ha sido catalizador para la autora, pero es también una mini venganza al patriarcado, exhibiéndole todos esos monstruos, que están en todos partes. Son representados por amigos, novios, esposos, hermanos, padres, compañeros de trabajo e incluso hombres que se auto definen feministas y se nos presentan como aliados.

 

Los monstruos del machismo mexicano fueron creados para la edición 2020 del reto Inktober, un evento digital que convoca a diseñadores de todo el mundo para publicar en redes sociales dibujos con tinta, con un tema determinado, y de México el que más llamo la atención fue precisamente las conductas antisociales de muchos machos.

 

Sacar del closet a los monstruos que nos persiguen, nombrarlos y visibilizarlos es otro paso del feminismo en el combate frontal contra el patriarcado. Esta galería de malandrines se puede observar y compartir desde la cuenta de: vi_rito en Instragram.

 

 

 

 

 

 

 

 

Apurando la navidad

Por Guadalupe Escobedo Conde

                      

Como sí de pronto quisiéramos que ya se acabara este año, incluso antes de la primera llamada comercial para apurarnos a las compras de los regalos del fin de año, muchas familias comenzaron a sacar los tradicionales adornos navideños, muchas casas lucen ya los ornamentos que anuncian las muy próximas festividades decembrinas. Que, como todo en este año pandémico, serán atípicas. Se cancelan las posadas, los grandes eventos sociales, los convivios laborales y regresamos a lo básico, la celebración en familia.

 

Aunque por costumbre familiar se mantengan los mismos santos para el nacimiento, la misma coronna de noche buena para la puerta, los mismos estambres para el baño y en algunos casos el mismo pino de generaciones atrás, ninguna navidad es igual a otra. Suele pasar que llegan nuevos integrantes a la familia o se van otros, se sufren algunas pérdidas o se bendice la llegada de más linaje. Sin embargo, este 2020 será el más doloroso en esta época.

 

Tan sólo en México, más de cien mil familias estarán en duelo, el virus ha fracturado la navidad, muchos muertos y más enfermos, muchas familias que no podrán reencontrarse por el distanciamiento social.

 

Quizás buscando terminar el mal año o para recordar años mejores es que andamos adelantando la celebración, también puede ser que esta larga cuarentena donde empezamos con la limpieza exhaustiva de la casa y luego pasamos a la cocina a inventar una y mil recetas, sobre todo de repostería, tratando de hacer más llevadero el confinamiento, es que de pronto sacamos del closet todo adorno navideño, y así, todavía, sin la celebración de la Revolución Mexicana, apuramos la navidad.

 

Ojalá también nos invada el espíritu solidario que suele coparnos en las posadas, que no nos importe si noviembre avanza lento, saquemos del armario los mejores sentimientos y seamos más empáticos con el prójimo, es ahora o nunca cuando debemos demostrar lo que tanto nos han pedido como sociedad, ser responsables, porque la ciencia médica hace su parte, pero el individuo en sociedad debe hacerse cargo de la suya.

 

La pandemia está muy lejos de terminar, especialistas nos dicen que es un virus que llegó para quedarse y debemos aprender a convivir con él, entonces no es momento aún de recuperar la vida de antes, no es preciso el roce social si queremos preservar la vida y la de nuestras familias.

 

El final del año se acerca ya y será un duro recuento de los daños, sin embargo, si podemos contarlos significa que estamos librando está mal época virulenta, adelantar la navidad no hará que esta llegue antes, tampoco que se vaya el virus, pero sí nos trae paz, bienvenida sea. Adelantemos pues las promesas de convertirnos en mejores personas.

 

Seamos socialmente responsables: usa el cubre bocas, respeta el distanciamiento social, lávate las manos, al menos veinte veces al día y sobre todo, respeta a las mujeres.

 

 

 

SABINA Y JOHN

Por Guadalupe Escobedo Conde

Un nuevo reality show se presentó para la familia fraterna mexicana en esta semana, es el pan de cada día de muchas mujeres que trabajan e intentan hacer equipo con los hombres, romper el muro machista está más difícil que el techo de cristal o el piso pegajoso. Al aire, en vivo, con la anuencia del Secretario de Educación, Esteban Moctezuma se exhibió una catedra patriarcal de como invisibilizar a una mujer en televisión pública nacional y no ser tocado ni con el pétalo de una rosa.

Desde el título del programa se anuncia un choque de egos “John y Sabina”, un formato de entrevista que invita al debate y al análisis de las políticas públicas actuales, pero como John Ackerman mantiene su fe ciega en el actual gobierno y es quien marca la pauta, los contenidos los convierte en propaganda electorera de la 4T. Como ferviente admirador de AMLO ha tenido ya otros desencuentros con periodistas y analistas políticos que no comulgan con su ideología, sin embargo, se mantiene incólume en el servicio de la comunicación pública. Esta al aire en TVUNAM, Canal Once y Canal 22.

Aunque pareciera un tema doméstico, el pleito que ahora mantiene con Sabina Berman nos incumbe a todas, pues es un retrato actual del acoso laboral, de la inequidad de género en todos los medios, públicos y comerciales, el piso disparejo para el desempeño de las mujeres y lo peor, la misoginia que fomentan los que se dicen amigos del presidente.

Para no hacer el cuento largo, desde hace el año pasado que iniciaron este programa, ambos conductores se ven forzados a cuadro, una haciendo gestos ante las preguntas retoricas del otro a los funcionarios y él haciéndose el simpático con sus invitados, puros cuates y militantes de Morena. Pero esa no fue la gota que derramo el vaso, lo fueron las feministas.

Tal como estaba establecido en la pauta, según cuenta la escritora, se iniciará la emisión con la noticia coyuntural de las protestas feministas por feminicidios en Cancún y así fue, pero Ackerman evadió el cuestionamiento y dio otro giro al programa con el invitado que presenció todo el bochornoso pleito en directo y no hizo nada. Al final se despidieron sin tomar en cuenta la noticia de las mujeres, ni a la co-conductora.

Antes del episodio televisivo, Sabina ya había acusado públicamente a John de egocentrista, acosador, “tirano” y señalarle: “No te gustó tener frente a ti a una mujer que tenía su propio punto de vista”, el académico le respondió llamándola oportunista y negando su conducta machista.

En apoyo a la escritora se establecieron las etiquetas #SabinaNoEstasSola y #SomosTodas, este último término para añadir hilos con historias similares, la

misma película, donde se hacen programas paritarios sólo para cumplir la cuota de género, pero no se les da voz y voto a las mujeres, entonces las arrinconan de adorno.

Las mujeres periodistas lanzaron en sus redes un texto unificado “La violencia que ejerce John Ackerman contra Sabina Berman en el programa transmitido por Canal Once Tv, es reflejo del constante acoso laboral contra las mujeres. Es inaceptable ver estos patrones reproducidos en la televisión” pero no ha tenido replica. El que calla otorga, dicen por ahí. Y si eso pasa entre personajes mediáticos, imaginemos lo que sucede en otros escenarios comunes.

Esto es sólo un botón de muestra, un reflejo espectacular y estridente, de todo lo que la mujer enfrenta en el campo laboral: desigualdad salarial, acoso sexual, hostigamiento laboral, abuso de poder, misógina y machismo.

Los hombres explican cosas

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Todas tenemos un hombre a lado que nos explica cosas, todo el tiempo: el compañero de escuela, el jefe o colaborador en el trabajo, la pareja, el padre, un hermano, un vecino o un amigo…dijimos todas. Esta conducta meramente varonil es estudiada por especialistas en relaciones humanas desde la década de los noventas y tiene un nombre: “Mansplaining” que al español se traduce como “el hombre explica”, es un neologismo que podemos etiquetar para México con el término “macho explicación”.

 

La acepción anglosajona ya se incluye en los diccionarios modernos, de hecho, en el 2010 se enlistó en el New York Times como una de las palabras de ese año y en el 2012 fue nominada al término más creativo del mundo por la American Dialect Society. Es de esos macro machismos tan arraigados en nuestra convivencia social, que se vuelve micro, se normaliza y casi pasa desapercibido.

 

Sin embargo, basta con poner un poco de atención a las veces que se nos interrumpe cuando nosotras hablamos de algo, en casa, el trabajo o cualquier espacio de interacción humana, ¿Cuántas veces la voz varonil nos acecha con un clásico “yo te explico” “tú no sabes” o “no, no es por ahí, andas mal” y anula nuestra expresión?

 

En ocasiones, los hombres que nos aplican su “macho explicación” suelen ser tan paternalistas, que nos confunden y aparentan “humildad”, son complacientes, para ayudarnos a entender el mundo, no se les pide su opinión, pero nos la otorgan para hacernos un bien, no se les da la palabra, pero la toman para “salvarnos” si estamos en público y consideran que la estamos regando, siempre saben más que una y manejan más temas que una.

 

No solo interfieren en los diálogos que arraigadamente están marcados para su terreno, la mecánica automotriz, la electricidad o la jardinería, se meten hasta en la cocina porque son sabelotodo, conocedores de la verdad absoluta y “tan amables que nos comparten su sapiencia”. Sí son ingenieros le explican a una bióloga como debe entender su profesión, sí son químicos le sugieren a una atleta como hacer sus prácticas, sí son administradores le dan clases de veganismo a una nutrióloga. Son además un “todo yo” lo pienso y hago mejor que ella.

 

Estudios de actualidad revelan qué, son ellos y no ellas, los que hablan más en las reuniones, son los varones los que llevan la batuta de la conversación, dan la pauta para las intervenciones e interrumpen, casi por instinto, a la mujer que está dando su opinión. Y cuando no pueden callarla, dejan de escucharla.

 

Muchas mujeres que quieren evitar la confrontación, sobre todo en público, suelen callar y guardarse su opinión, aunque claramente el varón esté equivocado, ellas dicen que el silencio es por la paz, pero esta actitud debe de cambiar, ahora que estamos reclamando por más derechos humanos, esta batalla también es nuestra. 

 

Los hombres que explican cosas están en todas partes, si no los ves, es que, quizás, tú eres uno de ellos.

“Fueron todos”

Por Guadalupe Escobedo Conde

       

Ahora fue en el paraíso turístico de Cancún donde colectivas feministas volvieron a tomar el espacio público para repudiar la impunidad en otro caso de feminicidio, el de Blanca Alexis, una joven de 20 años, que está siendo re victimizada por instituciones que pretenden encarpetar el caso y han pasado a un segundo plano, porque la manifestación se tornó política y empieza el deslinde de responsabilidades, qué no fue la guardia nacional, dice el presidente, qué no fueron los policías locales, explica la alcaldesa, que serán investigados y sancionados los que desobedecieron las órdenes, alude el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González.

 

México de nuevo es noticia internacional por un movimiento de mujeres, la nota roja de la violenta represión tuvo su origen en otro feminicidio, que se suma a la lista de más de mil en lo que va de este 2020 y es por mucho el año con más feminicidios desde que se tiene registro, justo ahora en medio de la pandemia que mantiene a las mujeres en casa y se ha bajado la interacción humana en los espacios públicos.

 

Pero no importa cuando leamos esto, ni si fue local, estatal o nacional el gendarme que empuño un arma para disgregar a las mujeres, es casi la misma escena que se repite cada vez que las colectivas feministas se atreven a levantar la voz y tomar las calles.

 

Desde el máximo pódium de poder, en la mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador, que ya sabemos cómo es, habló por encimita del tema y lo tomó como un asunto político, resaltando más los dichos de sus “adversarios y conservadores” que en primeras horas de la agresión apuntaban la responsabilidad a la guardia nacional, con sonrisa socarrona y con cierto alivio, declaró que fue un asunto del mando único policial. No reiteró aquí su máxima clásica “abrazos no balazos”.

 

Ni diez minutos, en su lento hablar, dedicó el presidente a este tema, ni una mención para ninguna colectiva o víctima, la conferencia que moderan los reporteros con preguntas a modo, dio vuelta a la página para abordar otros asuntos en una cotidiana mañanera de más de dos horas y media.

 

Antes, la Segob había enviado un comunicado para condenar la agresión contra periodistas, defensores de derechos humanos y quienes ejercían la libertad de expresión y el derecho a la protesta social en Cancún, en ningún renglón se hace referencia al motivo de la manifestación, ni a las exigencias de las colectivas feministas.

 

La ONU, a través de la oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos en México ha condenado el “uso excesivo de la fuerza” en la manifestación que exigía justicia para víctimas de feminicidio, en tanto que las colectivas feministas exigen la intervención de organismos internacionales para una investigación exhaustiva, pulcra y en estricto apego a la protección de los derechos humanos. Piden una disculpa pública de todos los involucrados y que se garantice la no repetición de más actos de represión

 

“Fueron todos” y “El mundo los está viendo” apuntan los muros y redes sociales de las colectivas que de nuevo tomarán las calles. Cimac, registra que “En lo que va de esta administración, ningún familiar de víctima de feminicidio ha sido recibido por López Obrador, aun cuando en el país cada día, 12 mujeres y niñas son asesinadas”.

 

 

Tenemos nuestra Kamala

Por Guadalupe Escobedo Cond

 

Pasaran algo así, como unos 250 años, según las temidas proyecciones mundiales sobre la igualdad de género, para que dejemos de hablar de nuestras primeras veces: la primera mujer que se fajó los pantalones, la primera que invento y se montó en la bicicleta, la que fue a la universidad, la que llegó a científica, la que voto o la que fue votada, tenemos tantísimas veces y todavía en esta era es noticia la primera que llega al cargo de vice presidenta de los Estados Unidos, Kamala Harris, que por cierto llega como pionera en muchos hechos históricos, la primera de color, la primera feminista y la primera hija de emigrantes, por mencionar algunos.

 

Aunque falta el engorroso trámite del voto por voto que pide Trump, así como los eventos a que haya lugar para que jure como presidente Joe Biden y si otra cosa no sucede, llegará a la Casa Blanca, Kamala, que vendría a ser, guardadas las proporciones, algo así como nuestra Olga Sánchez Cordero, primera mujer en México en ocupar el cargo de la Secretaria de Gobernación, esto significa que en una emergencia nacional y al faltar el presidente, ellas se convierten en automático en líderes de la nación. Ni México ni Estados Unidos, ya lo hemos comprobado en las urnas, estan preparados para tener una mujer presidente como ya ocurre en muchas naciones, pero con un golpe de fatalidad, Olga o Kamala harían historia.

 

Como pioneras, las mujeres de nuestro tiempo, enfrentan muchos retos más que el simple hecho de ser mujer, tienen que labrar camino con mucha rudeza entre los hombres de la política, sacrificar familia o enfrentar el escrutinio público que es más lapidario con ellas que con ellos. Pero, además deben enfrentarse al jefe misógino y machista que ambas tienen, Kamala y Olga tienen además de sapiencia administrativa y colmillo político, mucha paciencia para trabajar con personajes que se retratan a sí mismos como contrarios al feminismo.

 

Aquí en México, Andrés Manuel López Obrador ha sido muy claro en el tema de las mujeres, no tiene perspectiva de género y ya hemos abundado aquí sobre las carencias en las políticas públicas, antaño definidas para las mujeres. Allá en el vecino estado, estrenarán un presidente que llega con acusaciones firmes de acoso sexual, con evidencias gráficas de manoseos y la aceptación propia de que, por el acercamiento a la gente, ha llegado a incomodar a más de una, dice entender las nuevas normas sociales y promete que reparará su conducta, al menos la pública.

 

El 2020 ha sido nombrado por la ONU como el “Año de la generación de la igualdad” y aunque la pandemia freno muchos de los eventos programados para la ocasión, bajó de intensidad el movimiento feminista en las calles y confinó a muchas mujeres en su casa, el pandémico año ha sido de grandes cambios sociales, en buena hora para las mujeres.  

 

Kamala Harris, senadora y ex fiscal de California presento sus aspiraciones presidenciales, pero las guardo de momento, para unirse a la candidatura de Biden, ahora llega pisando fuerte y en su primer inspirador discurso ha dicho “Puede que sea la primera mujer en el cargo, pero no seré la última”