Estados Unidos e Irán, una relación bilateral de cuarenta años, en constante tensión.

Estados Unidos e Irán, una relación bilateral de cuarenta años, en constante tensión.

Por Gerardo Villegas Rodríguez*

Twitter: @pleromazero

Las relaciones diplomáticas entre Washington y Teherán, iniciaron en 1856, cuando Irán aún conservaba el patronímico de Persia, y durante la primera parte del siglo pasado, éstas fueron estrictamente comerciales, cooperando bilateralmente con proyectos de infraestructura como la instalación de un sistema ferroviario del Golfo Pérsico hasta la capital de la ahora República Islámica.

Posteriormente, durante la Revolución Constitucional Persa de 1909, Estados Unidos colaboró con Irán como una “tercera fuerza”, para que se liberara de la injerencia del Imperio Ruso y de las presiones de Reino Unidos, además para estabilizar su economía interna; y aunque en la Primera Guerra Mundial, Persia buscó, sin éxito, el apoyo financiero de Washington, no hubo ningún acercamiento entre ambas naciones hasta la Segunda Guerra Mundial.

A partir de 1942, las tropas estadunidenses participaron en Irán activamente en la Operación Rostro, una invasión bilateral de la URSS y Reino Unido, que sirvió para facilitar los suministros de material de guerra para Moscú, que luchaba en el Frente Oriental. Aunque Teherán se mantenía neutral en el conflicto internacional librado en Europa, los Aliados consideraron que el Sha, Reza Shah, estaba a favor de los intereses del Tercer Reich y de las potencias del Eje Berlín-Roma-Tokio, por lo que fue depuesto durante la ocupación posterior y fue reemplazado por su joven hijo, el Sha, Mohammad Reza Pahlavi, quien gobernaría hasta 1979.

Un año después, Washington llevó a cabo, la operación Ajax, una intervención que propició el Golpe de Estado de 1953 en Irán, mismo que fue orquestado por la CIA y alentado por los británicos, como reconocen cientos de documentos oficiales y han admitido ambas potencias occidentales, de acuerdo a la cadena británica BBC, (https://bbc.in/37F9Pe2).

Durante el Golpe, Estados Unidos ayudó a desestabilizar al primer ministro Muhammad Mosaddeq, con la teoría de que “el aumento de las tensiones internas y el continuo deterioro económico…podrían conducir a un colapso de la autoridad gubernamental y abrir el camino para al menos, una asunción gradual de control por el bien organizado partido comunista Tudeh de Irán”, además de que a través del Golpe impedirían la nacionalización de la industria petrolera iraní.

De tal manera, muchos ciudadanos iraníes argumentaron que el Golpe de Estado y el posterior apoyo de Estados Unidos al Sha, fueron en gran parte responsables de la brutal dictadura en Irán, lo que condujo al “carácter profundamente antiamericano” de la Revolución Islámica de 1979, cabe señalar que Washington también jugó un papel fundamental en la fundación de la brutal policía secreta del Sha para mantenerlo en el poder, organismo creado por agentes de la CIA, entre los que estaba el célebre mayor general estadunidense que lideró en la década de los noventa la invasión a Irak, Herbert Norman Schwarzkopf, quien capacitó a todo el personal de la primera generación de la Organización Nacional para la Seguridad y la Inteligencia de Irán, SAVAK, por sus siglas en persa.

Paradójicamente, Washington también ayudó a Teherán a crear su programa nuclear en 1957 al proporcionarle su primer reactor y combustible nuclear, y más tarde en 1967, al proporcionarle uranio enriquecido con capacidad de armamento, de tal manera, el programa nuclear iraní continuó hasta la Revolución Islámica de 1979, que derrocó al último Sha, por lo que cabe reconocer que Estados Unidos usaba a la ahora República Islámica, como aliada sobre todo por sus características geopolíticas y colindancia con el estrecho de Ormuz, cuya importancia estratégica es clave, debido a que se encuentra en la salida del golfo Pérsico, que es rico en petróleo.

En enero de 2006, Irán reanudó el enriquecimiento de uranio para su programa nuclear por lo que Estados Unidos sospechó que planearía desarrollar bombas atómicas, acción que provocó al ex presidente estadunidense, George W. Bush, quien consideró usar armas nucleares “tácticas” contra Teherán, tensiones que no pasaron de meros amagos.

Sin embargo, Estados Unidos llegó a un acuerdo nuclear con Irán, firmado en 2015 para limitar las capacidades nucleares de la República Islámica, además disminuyó las sanciones económicas contra Teherán por lo que liberó más de 100 mil millones de dólares en activos congelados en el extranjero y aumentó el acceso extranjero a la economía iraní. A cambio, Irán tuvo que aceptar temporalmente no participar en actividades nucleares, incluida la investigación y el desarrollo de una bomba atómica, posteriormente, el presidente estadunidese, Donald Trump, se retiró del acuerdo unilateralmente en 2018.

El hecho es que, desde hace cuarenta años, las relaciones entre la República Islámica y Estados Unidos, siempre han sido tensas, es importante recordar que, durante la Conferencia de Guadalupe, celebrada en enero de 1979, por las cuatro potencias occidentales: Estados Unidos (Jimmy Carter), Reino Unido (James Callaghan), Francia (Françoise Mitterrand) y Alemania Occidental (Helmut Schmidt), las discusiones se centraron especialmente el Medio Oriente y la crisis política en Irán.

Durante la cumbre, los líderes concluyeron que no había forma de salvar la posición del Sha, Mohammad Reza Pahlavi, y que, si él permanecía como líder, esto podría agravar aún más la guerra civil en Irán y podría resultar en la intervención soviética, que cobraba mayor influencia en la zona, sobre todo con la ya planeada invasión de Afganistán. Tras la reunión, aumentaron las protestas internas en Irán y la oposición a la dinastía Pahlavi, de 2 mil 500 años, misma que terminó con el derrumbe del Sha, quien abandonó Irán para exiliarse el 16 de enero de 1979.

Tras el derrocamiento del Sha, este fue reemplazado con el líder supremo chiíta, Ayatollah Ruhollah Khomeini, quien sorprendió al gobierno de Estados Unidos con su exultante sentimiento antiestadunidense, nación a la que calificó como “el Gran Satanás”. Durante su regreso del exilio en París, el clérigo fue recibido por cinco millones de fervorosos seguidores, al principio Khomeini prometió elecciones libres y reformas poco drásticas, pero lo cierto es que sus promesas de abrir el gobierno fueron falsas, por lo que entró en vigencia una nueva Constitución de corte Islámico, en la que las mujeres y las minorías sufrieron la peor parte.

En noviembre de 1979, la nueva constitución de la República Islámica fue adoptada por un referéndum nacional, de esa manera, Khomeini mismo se instituyó como el Líder Supremo (Jurista Guardián), y oficialmente se le reconoció como el “Líder de la Revolución”, y fue hasta el 4 de febrero de 1980, que Abolhassan Banisadr, fue elegido como el primer presidente de Irán, de la mano del poderoso Ayatollah.

El 4 de noviembre, un grupo de estudiantes universitarios iraníes que se autodenominan “Seguidores Musulmanes de la Línea Iman”, tomaron el control de la Embajada de Estados Unidos en Teherán y retuvieron como rehenes a 52 empleados de la embajada estadunidense durante 444 días, un evento conocido como la “crisis de rehenes en Irán”, en Estados Unidos, la toma de sus ciudadanos fue vista como una violación flagrante del derecho internacional y despertó una ira intensa y sentimientos anti-iraníes.

Finalmente, el 4 de abril de 1980, Estados Unidos rompe relaciones diplomáticas con Irán y en septiembre, las tropas del presidente sunita iraquí, Sadam Husein, invaden el suroeste de Irán. Fue evidente que occidente apoyó a Irak en esa guerra, que duró hasta 1988, pero hasta enero de 1981, los 52 rehenes estadunidenses fueron liberados de la embajada en Teherán.

En julio de 1988, un avión comercial iraní fue derribado por un buque de guerra estadunidense, en el ataque, las 290 personas a bordo murieron, Estados Unidos justificó el derribo de la aeronave con una confusión.

El 29 de enero de 2002, tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, el presidente estadunidense George W. Bush, describió a Irán, Irak y Corea del Norte como el “eje del mal”, en junio de 2019, miembros de la Guardia Revolucionaria Iraní, derribaron un avión no tripulado estadunidense sobre el golfo Pérsico, Washington negó que ese dron haya ingresado al espacio aéreo iraní, sin embargo, Trump canceló un ataque de represalia en el último minuto.

Finalmente, el 3 de enero de 2020, con un ataque selectivo de dron, Estados Unidos asesinó al comandante de la Guardia Revolucionaria iraní y líder de la fuerza de élite Quds, Qasem Soleimani, cerca del aeropuerto en la capital iraquí, Bagdad, por lo que el líder espiritual de Irán, el Ayatollah Alí Jamenei, amenazó con “una severa venganza”. Esta consistió en el lanzamiento de al menos una docena de misiles contra objetivos militares estadunidenses en Irak, ante la tensión internacional, el presidente Trump, afirmó que no utilizará el potencial del ejército estadunidense, por el momento, contra la República Islámica, con lo que se evitó una inminente conflagración bélica en Medio Oriente, misma que fue calificada en redes sociales y algunos medios, como la Tercera Guerra Mundial.

Con Información de Deutsche Welle, BBC y Wikipedia.

*Escritor, documentalista y analista político. http://pleroma.com.mx/

Como en Feria, el primer año de gobierno de AMLO.

Como en Feria, el primer año de gobierno de AMLO.

Por Gerardo Villegas Rodríguez

pleromazero@gmail.com

El domingo pasado, inició una edición más de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, evento que por más de tres décadas se ha erigido como una de las mayores fiestas culturales e intelectuales del mundo. Y este año, como no es la excepción, la FIL ha convocado a propios y extraños, cultos y frívolos, políticos y payasos, que abarrotan sus instalaciones a veces solo para tomarse la selfie con sus amigos, colegas y uno que otro escritor.

No es un secreto que año con año, la proclividad a la frivolidad de algunos escritores, así como la de los animadores de televisión y políticos convertidos insólitamente en letrados, han desvirtuado poco a poco la importancia cultural del evento, y aunque sus records de asistencia continúan al alza, la calidad del material de los expositores ha decrecido pero no así el del precio de los libros.

Esta semana, el académico jalisciense del ITESO, Carlos Delgadillo, señaló en Twitter que “la FIL es un supermercado de libros. No están más baratos, no hay remates, no hay descuentos importantes. Realmente no es una feria. Es un evento de la industria del libro, que además es la joya de la corona de Raúl Padilla López, el cacique de tres décadas de la UdeG”, y criticó que el evento “es producto del mercado del cacicazgo. Y es un parque de diversiones para la clase media y alta con pretensiones de estatus cultural”.

Señalamientos que resultan polémicos, pero con una alta dosis de veracidad en un país acostumbrado a la figura del caudillo o cacique emanado o al servicio del gobierno en turno, y que en el ámbito cultural no son la excepción, ya que recientemente fuimos testigos de la divulgación de las millonarias comisiones o chayotes gubernamentales que recibieron empresarios intelectuales como Héctor Aguilar Camín y Enrique Krauze Kleimbort, entre otros, lo que dejó entrever la estrecha relación económica y política de los pasados gobiernos con sus “críticos”.

El hecho es que la FIL, cuenta con uno de los tlatoanis más enquistados en la vida pública nacional, en la que, a través del clientelismo político al más rancio estilo del viejo régimen, se ha visto rodeado y legitimado por intelectuales y artistas que se suman a su lista de favorecidos y amigos cercanos, entre los que figuran Aguilar Camín, Krauze Kleimbort y Vargas Llosa, todo con cargo al erario de la UdeG, que este año fue de al menos 13 mil 742 millones 73 mil 848 pesos, de acuerdo al periodista Pedro Mellado.

Pero sobre la transparencia de los manejos presupuestales de Padilla, en lo que va de este sexenio, pronto sabremos si el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, operará en Jalisco igual que con la Universidad Autónoma de Hidalgo, cuyas cuentas fueron congeladas. Ante ello, todo el glamur y la hoguera de las vanidades comerciales que envuelven a la FIL, la convierten por primera vez en un evento que debe ser escrutado y fiscalizado en lo político y económico, más allá de la invención de premios obsoletos para escritores anquilosados, polémicas y ridículos memorables como el que protagonizara el ex presidente Peña Nieto cuando no pudo enumerar sus tres libros favoritos.

En este contexto, también el domingo pasado en el Museo de la Memoria y Tolerancia, el escritor derechista y nacionalizado español, Mario Vargas Llosa, sacó del baúl de los recuerdos las célebres palabras que definieron, en los años noventa, al sistema político mexicano como “la dictadura perfecta”.

Pero en esta ocasión, el premio Nobel de literatura de origen peruano, apuntó sus polémicos dardos hacia el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, al advertir la posibilidad de que el mandatario y sus políticas de corte social, apuntan hacia una nueva versión de la “dictadura perfecta”, misma que el Partido Revolucionario Institucional ejerció por más de 70 años en nuestro país.

Acompañado por ex conductor de Radio Centro y férreo crítico del nuevo régimen, Sergio Sarmiento, Vargas Llosa señaló además que “lamento decirlo, porque quiero mucho y tengo mucha admiración por México. Quisiera que jugara un papel absolutamente fundamental como el gran país que es en América Latina, temo que este gobierno esté retrocediendo un poco a México, que comenzaba a salir de esa dictadura perfecta, que no era tan perfecta, era bastante imperfecta para los mexicanos”.

Y agregó, “y me temo muchísimo que el populismo, que parece realmente la ideología del actual presidente de México, nos conduzca otra vez a la dictadura perfecta o imperfecta, pero dictadura al fin y al cabo”, eslogan que la oposición derechista utilizó en la marcha anti lopezobradorista del pasado 1 de diciembre, día del primer informe de gobierno del mandatario.

En un mensaje plagado de planteamientos ideológicos más que de datos numéricos, el presidente recalcó los logros de su gestión en materia social y combate a la corrupción, aunque el tema de seguridad continua siendo la gran asignatura pendiente, asunto que seguramente se irá convirtiendo en el Talón de Aquiles de la 4T, y cabe reprochar, en ese sentido, que el jefe del Ejecutivo, no mencionó en su informe ni una sola vez el grave problema de la violencia contra la mujer, que de acuerdo a la Organización de Naciones Unidas, en México son asesinadas 9 mujeres al día.

 

Violencia contra las mujeres

Violencia contra las mujeres

Por Gerardo Villegas Rodríguez.

El pasado lunes 25 de noviembre, se llevó a cabo en todo el mundo, el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, establecido en 1999 por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La idea fundamental de esta conmemoración, es instar a los gobiernos, instituciones, fondos y programas del sistema de la ONU, así como a organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales, a llevar a cabo durante ese día, actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto del problema de la violencia contra la mujer, entendiendo violencia femenina como:

“…todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.

En consecuencia, con el alarmante aumento de feminicidios en todo México durante los últimos años, las protestas de distintos colectivos de mujeres han ido en aumento y con un alto nivel de exigencia, y estas han logrado llamar la atención en todo el mundo por algunas acciones que han sido tildadas de violentas por la mayoría de los medios de comunicación tradicionales y algunos opinadores, quienes han dejado de lado el análisis sobre el aumento de las tasas de feminicidio para emplear sus micrófonos para golpear una protesta legítima.

No obstante, algunas personalidades gubernamentales como la secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y Claudia Scheinbaum, han descartado descalificar la marcha y emprender una persecución judicial contra algunas inconformes que cometieron actos vandálicos durante ese día, hecho que la oposición y los medios de comunicación, han utilizado para golpear políticamente al gobierno Federal y al de la Ciudad de México por su supuesta tibieza, críticas que paradójicamente desvirtúan el mensaje original de la movilización.

Y aunque es evidente que existieron brotes de violencia y vandalismo durante la marcha, no ha sido comprobado legalmente que hayan asistido grupos de infiltrados exclusivamente para reventar y provocar, pese a las imágenes que se vieron hasta el cansancio en los medios tradicionales, hasta ahora, todos esos incidentes han quedado en el terreno de la opinión subjetiva que es responsabilidad exclusiva de quien la emite, igual que los monumentos han sido limpiados y en su momento serán restaurados hasta que la próxima movilización, sea de quien sea, se encargue de respetarlos o no.

 

De acuerdo a los datos del INEGI, fechados el 21 de noviembre de 2019, de los 46.5 millones de mujeres de 15 años y más que hay en el país, 66.1% (30.7 millones) ha enfrentado violencia de cualquier tipo y de cualquier agresor, alguna vez en su vida.

Igualmente, el 43.9% ha enfrentado agresiones del esposo o pareja actual o la última a lo largo de su relación y está más acentuado entre las mujeres que se casaron o unieron antes de los 18 años (48.0%), que entre quienes lo hicieron a los 25 o más años (37.7%).

Las mujeres que se encuentran más expuestas a la violencia de la pareja o de cualquier otro agresor son las mujeres jóvenes y de edades medias entre 20 y 39 años, particularmente entre aquellas de 20 a 34 años, ya que 70 de cada 100 mujeres de esas edades han enfrentado al menos un episodio de violencia o abuso.

Es particularmente relevante la violencia sexual que han enfrentado las mujeres jóvenes entre 18 y 29 años; en estos grupos, la mitad de ellas ha sido agredida sexualmente. Asimismo, las niñas de 15 a 17 años presentan niveles muy altos de violencia sexual, emocional y física y, a su edad, ya han sido víctimas de abusos de diversa índole.

En 2018 se registraron 3,752 defunciones por homicidio de mujeres, el más alto registrado en los últimos 29 años (1990-2018), lo que en promedio significa que fallecieron 10 mujeres diariamente por agresiones intencionales.

El número de mujeres asesinadas durante 2018 es el más alto registrado en los últimos 29 años -1990 a 2018- por encima de los registrados en 2009 (1,925), que representa el año en que se rompió el umbral de los 1,623 registrados en 1992 que fue el más alto del periodo de 1990 a 2008. En 10 años 2009-2018, se duplicó el número histórico de 1,623 mujeres fallecidas por agresiones intencionales.

Entre 2016 y 2018, en promedio, diariamente murieron ocho mujeres en 2016, nueve en 2017 y en 2018 fallecieron 10, por agresiones intencionales.*

Es evidente que la información, y la desinformación, sobre la protesta de lunes y su reclamo legítimo, abunda en todos los medios, mayoritariamente dirigidos por hombres y sobre todo en las redes sociales, que a menudo se convierten en una Fuenteovejuna linchadora y justiciera.

Sin embargo, los datos están a la mano y es solo a través de la educación desde los grados más básicos y en la familia, que esta concientización podrá ver sus primeros frutos, acompañada también de contenidos menos estereotípicos y machistas que las televisiones privadas ofrecen como entretenimiento, pero que desafortunadamente fungen como educadores en un país que en esa y otras materias se encuentra totalmente en ruinas.

* Comunicado de prensa No. 592/19 emitido el 21 de noviembre. Comunicación Social INEGI

“Estadísticas a Propósito Del Día Internacional De La Eliminación de la Violencia Contra La Mujer Datos Nacionales”.

Cultura en la 4T

Cultura en la 4T

Este 20 de noviembre se conmemora un aniversario más de la Revolución Mexicana, conocido como el primer movimiento social armado del siglo veinte y, en coincidencia, también el 105 aniversario del escritor José Revueltas, a quien el régimen del presidente Gustavo Díaz Ordaz, acusó de ser el “autor intelectual” del movimiento estudiantil de 1968. Ambas fechas, 1910 y el 68, marcaron un paradigma en la identidad cultural de nuestro país y sentaron las bases del México actual, en el que los reclamos democráticos e ideales de justicia social aún continúan vigentes.

También en este año, se cumple el primer aniversario de la toma de posesión del actual presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, quien en sus primeros 11 meses en el ejercicio pleno del poder, ha sido criticado fundamentalmente por sus escasos resultados en materia de seguridad, tópico que se convirtió en el único ariete discursivo de una desgastada y dividida oposición, y tema que al parecer será la única herramienta de la derecha partidista para tratar de equilibrar el poder mayoritario que el Ejecutivo y el Legislativo acaparan.

Aunque es evidente que ese contrapeso que busca inútilmente la oposición con sus inoperantes fracciones parlamentarias, es más efectivo a través de la crítica ejercida en los medios de comunicación tradicionales con su envejecida opinocracia, que se formó desde tiempos del salinismo y se consolidó en los gobiernos subsecuentes de tinte neoliberal.

Y como es tradición, esos medios de comunicación, que representan los intereses de diversos grupos de poder económico y de algunas organizaciones civiles, aún defienden los privilegios que el viejo régimen les solapaba, a veces actuando explícitamente como aliados a cambio de legitimación política o como voceros y órganos de propaganda.

Paradójicamente, el actual gobierno no dista mucho de esas viejas prácticas, salvo que en esta ocasión, con el argumento de un recorte al gasto en publicidad oficial, el destino de los escasos dineros públicos se redistribuyó de manera tal, que los medios tradicionales, otrora severos críticos del tres veces candidato presidencial, resultaron los más afectados y por ende los más furiosos. Mientras que algunos medios emergentes o “alternativos” y otros de tradición izquierdista, consolidan su oferta editorial a veces acompañando y celebrando al Ejecutivo como en las mejores épocas del viejo régimen.

En este rubro de los amplios recortes presupuestales, el rubro de la cultura tampoco salió bien librada, y mucho menos con el favor del escándalo y la polémica en el que se ha visto inmersa la Secretaria de Cultura y su errática titular Alejandra Frausto, quien pese a tener a su servicio un experimentado grupo de asesores, ha perdido la brújula y se ha dedicado a ejercer la política cultural de este primer año de gobierno “de a muertito”, continuando en automático los programas diseñados por las administraciones pasadas y dando una prioridad a las culturas populares que a muchos huele a demagogia al más viejo estilo del echeverrismo.

Esperemos que para el 2020, el rubro cultural defina su estilo y rumbo, y que además establezca finalmente su presencia en un dialogo constante con la sociedad de todo el país, algo que no lograron administraciones pasadas debido a la sectarización y cacicazgo de los diferentes grupos que marcaron su hegemonía al interior de la Secretaría y sus políticas.

Aunque el presupuesto federal haya sufrido un recorte, es importante recordar que la cultura fue el eje fundamental del espíritu de la modernidad que buscó México durante la segunda parte del siglo veinte, y ahora en pleno siglo veintiuno y con una nueva ideología de Estado, lo anterior no deberá ser la excepción, sin olvidar que existen otros grandes retos para la autodenominada Cuarta Transformación.

Divinidades

El psicólogo suizo Carl Jung, planteó una teoría que establece que la humanidad está conectada a través de un área psíquica conocida como inconsciente colectivo y él se contienen, entre otros aspectos, dos elementos: lo femenino y lo masculino, ambos principios ontológicos e inmanentes, y entendidos como inherentemente sagrados.

Bajo ese precepto, Jung conectó la esencia femenina con el poderío de Eros, quien en la mitología griega es la deidad primordial del amor y de la fertilidad, y lo masculino con l a virtud de Logos, que de acuerdo a la filosofía occidental representa el principio de orden y conocimiento.

En esa lógica es que ambos aspectos se relacionan con los roles sociales y reproductivos que tanto hombres como mujeres desempeñan automáticamente desde tiempos inmemoriales, o por lo menos a partir del predominio de la cultura del occidente europeo que aún nos rige.

En el terreno de la divinidad, para comenzar hay que evocar a la diosa más antigua, a una que existió antes que todos los dioses, de nombre, Gaia o Gea, la Tierra, quien es la divinidad primordial emanada del Caos que dio origen al universo, en la mitología griega existe Gaia como la gran madre, la madre del principio, la madre de la infancia del mundo terrenal. Asimismo, representa la madre que está allí desde antes del inicio de los tiempos aunque no fuera la más importante en la mitología griega.

Es hasta el año 2 mil antes de Cristo, que desaparece el culto de la gran diosa madre paleolítica, relacionada con la fertilidad y conocida como Venus prehistórica, y es suplantada por la religión de la divinidad masculina, esto significa un cambio en la historia del pensamiento, ya que de una visión del mundo donde la vida era sagrada y los principios femenino y masculino estaban equilibrados, se pasó a otro plano donde el creador y su creación existen disociados, y no existe lugar para una feminidad sagrada.

En el mundo existieron muchas divinidades femeninas antes de las diosas griegas más populares entre nosotros, algunas de ellas ejercían patronatos tutelares en las artes materiales y en las magias ocultas, potestades imitadas por el cristianismo para otorgárselas a nuevos santos y vírgenes protectoras, y aunque la presencia de la mujer como creadora de arte ha sido relegada por un mundo dominado por los hombres, existen esas piedras angulares que marcaron el rumbo de la humanidad con sus dotes de sabias y a veces de brujas.

Es por ello que el objetivo de esta radiocolumna, es divulgar el andar y los destinos creativos de esas mujeres sabias y artistas a veces olvidadas que dieron, y otorgan al arte la memoria del mundo y su orden, y configuran la totalidad de ese inconsciente colectivo junguiano, eterno e ideal. Asimismo, es menester de este espacio, traer de regreso a la actualidad y de manera general, el legado de algunas de esas mujeres artistas poco conocidas en nuestros días, cuyas vidas y obras se fueron difuminando debido poderío del statu quo u orden de las cosas predominante en nuestros días.