El legado de Miguel León Portilla

El pasado 01 de octubre, a los 93 años de edad, murió Miguel León-Portilla, filósofo, historiador y antropólogo que deja para la humanidad una invaluable obra académica sobre el pensamiento y la literatura náhuatl. Gracias a sus aportaciones junto con las de investigadores como el sacerdote Ángel María Garibay y el arqueólogo Manuel Gamio, ha dejado de prevalecer la narrativa hispánica según la cual, Mesoamérica era la tierra donde sólo se cultivaba maíz, se hacían sacrificios humanos y se jugaba pelota.

León Portilla emprendió una amplia labor de investigación científica, con el objetivo de entender y revaluar a la cultura náhuatl precortesiana, cuya profundidad le permitió cubrir a la que sobrevive hasta nuestros días, tomando en cuenta que a la fecha son más de un millón y medio de compatriotas que tienen a esa lengua como materna, por lo cual en forma paralela impulsó la educación rural bilingüe, como parte de la defensa de los derechos de las poblaciones originarias.

Sus contribuciones en materia de filología náhuatl son inconmensurables, en cuyo marco destacan sus obras ya clásicas: La Filosofía Náhuatl, escrita en 1956, y La Visión de los Vencidos, escrita en 1959 y que ha sido traducida a 15 idiomas, en la cual se describen diversos hechos sobre la conquista española desde la perspectiva de los conquistados, que parten de las premoniciones de Moctezuma hasta los Cantos Tristes, luego de la caída de Tenochtitlán.

Su vasta obra recoge y estudia las creencias, las tradiciones y el pensamiento de culturas prehispánicas; en ese sentido, revela la existencia de la filosofía azteca mediante un acercamiento al objeto de estudio, que inicia con el aprendizaje del náhuatl, para luego analizar la poesía, la pintura, la escultura y la oralidad que evidencian la riqueza de esa civilización, dotada de una ética sobre la vida cotidiana, de una estética y de una erótica; poseedora de una visión sobre el quehacer humano ligado de manera armónica al cosmos, sin las ataduras de la visión teológica sobre un mundo que terminará.

A unos días de haber conmemorado el Día de la Raza, al cual le sobrevive el debate sobre el eufemísticamente denominado encuentro de dos mundos, con que desde la ONU se ha pretendido matizar el proceso de conquista violenta y sanguinaria de los españoles que llegaron a América; sería bueno recordar que León-Portilla defendió la autonomía de los pueblos autóctonos, como fundamento para la comprensión de nuestro pasado. En ese marco, al igual que su tío Gamio, LeónPortilla sostenía que los gobernantes debían conocer los orígenes de México, para poderlo comprende y gobernar.

En suma, León-Portilla ha contribuido a reivindicar el valor de las civilizaciones prehispánicas, destacando su valor simbólico de dignidad y de orgullo por lo que fuimos y que en alguna medida trasciende hasta el siglo XXI; de modo que más allá de los discursos protocolarios alrededor de la vida y la obra del humanista, sería loable que los gobernantes asumieron la recomendación de estudiar la historia de México, desde la visión de los conquistados, y que las autoridades educativas garantizaran el acercamiento de niñas y niños de educación básica a ese conocimiento y a esa lengua; en lugar de estar tan ocupadas en imponer a los estudiantes el aprendizaje del idioma inglés, que los va distanciando cada vez más de sus orígenes, y por cuya vía, se sigue facilitando la conquista cultural bajo la cual hoy nos dominan las naciones hegemónicas.

Las escuales normales rurales

Han pasado cinco años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural, “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, en Chilpancingo, Guerrero, sucedida aquella noche del 26 de septiembre del 2014, que dejó como saldo más de 180 víctimas directas de violaciones a derechos humanos, y alrededor de 700 víctimas indirectas, tomando en cuenta los núcleos familiares de las y los agraviados.

El caso Ayotzinapa es emblemático de la crisis de violaciones a derechos humanos e impunidad por la que atraviesa México desde hace varias décadas, pero que se ha profundizado desde los primeros lustros del presente siglo, frente a una sociedad civil que en general parece indiferente y adormecida, ante hechos que laceran lo más básico de nuestra condición humana.

No obstante, esos hechos cruentos y las investigaciones que pudieron efectuar tanto la Comisión Nacional de Derechos Humanos como particularmente el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, han permitido identificar y dimensionar diversos elementos que resultan significativos, como la combativa y digna lucha de los familiares de los desparecidos, la solidaridad y movilización de los compañeros de los jóvenes victimados, la intervención de periodistas y defensores de derechos humanos, nacionales e internacionales, la manipulación de los hechos para intentar imponer una verdad que se ha ido desmoronando, así como el origen estudiantil de los desaparecidos y la historia de lucha de las Escuelas Normales.

En esta última cuestión interesa detenerse, en el marco de la reciente aprobación de tres leyes secundarias en materia educativa, por parte del Senado de la República, que fueron enviadas al Ejecutivo Federal para su publicación; pues resulta prioritario reivindicar a esas escuelas normales rurales, que desde su creación en el gobierno de Plutarco Elías Calles, y con el firme impulso durante el sexenio de Lázaro Cárdenas, han contribuido a impartir educación en las zonas más pobres del país.

Los problemas que debían atender esa escuelas persisten, particularmente el de hacer frente a la carencia de instrucción en las poblaciones rurales marginadas, de modo que se justificar su permanencia y fortalecimiento.

En contraparte, existen evidencias de los intentos de los últimos gobiernos federales por desaparecerlas, dado su origen combativo y de ser formadoras de conciencia crítica.

Es fundamental por tanto romper el ciclo de demandas, protestas y represiones en que históricamente han estado inmersos los estudiantes y los profesores de las normales rurales, ante carencias presupuestales, de infraestructura y de contenidos curriculares.

La pobreza, la marginación y la falta de educación de calidad persisten en el ámbito rural nacional, de ahí la urgencia de que esas escuelas normales sean fortalecidas con la nueva reforma educativa nacional.

Cambio climático

El combate contra el cambio climático y sus perniciosos efectos para los seres vivos, tiene en las principales empresas transnacionales y en los gobiernos donde residen sus corporativos, a los principales obstáculos, sobresaliendo el gobierno norteamericano encabezado por el empresario Donald Trump, quien sigue tomando el tema de manera ligera e irresponsable.

Las catástrofes ocasionadas por fenómenos naturales extremos son cada vez más frecuentes y, como no podría ser de otra manera, las principales afectadas son las poblaciones más pobres, quienes ocupan espacios de alto riesgo adosados de exclusión y miseria.

A pesar de las reticencias de grandes empresarios y de gobiernos como el norteamericano, el chino y el brasileño entre otros, a reconocer la existencia del cambio climático y asumir que es un efecto de la acción humana, innumerables estudiosos han documentado y comprobado de manera científica, la existencia de una amenaza real para la sobrevivencia de la propia especie humana, causada por la emisión de gases de efecto invernadero, la deforestación, la sobre explotación de los mantos acuíferos, la ruptura de los ciclos hídricos, así como por la contaminación del líquido vital, sin olvidar la generación de enormes cantidades de basura.

Para hacer frente a este desafío mundial en el que nos ha colocado el actual modelo de crecimiento y acumulación capitalista, durante la sesión plenaria de la Asamblea General de Naciones Unidas se ha organizado la Cumbre sobre la Acción Climática, dado que los acuerdos establecidos en Paris en 2015 han resultado insuficientes para frenar el incremento de la temperatura global, además de que han sido desatendidos por varios de los países miembros; en cuyo marco cabe destacar la reiterada amenaza del gobierno norteamericano de retirarse del Acuerdo de Paris.

Ante ese escenario mundial nada halagüeño, es urgente dar un giro hacia la energía renovable, solar y eólica; abaratarla para hacerla accesible al común de la población; que deje de ser un negocio altamente redituable para unos cuantos, para convertirse en una política de Estado.

En la materialización de esta iniciativa seguirán jugando un papel central las y los activistas organizados a favor del medio ambiente, pues gracias a ellas y ellos muchos gobiernos se han visto obligados a poner atención en este problema.

Háganos en México lo que nos corresponde, pues más allá de ideologías, filias y fobias, lo que está en juego es el lugar que podremos habitar.

Aniversario de la Independencia Nacional

El pasado domingo 15 de septiembre celebramos una vez más la fecha simbólica del inicio del movimiento social de 1810, cuyo objetivo explícito fue lograr nuestra independencia de la Corona Española; como cada año la festividad tuvo lugar en el zócalo capitalino y desde Palacio Nacional el presidente en turno, Andrés Manuel López Obrador, pronunció el denominado grito de independencia.

El acto fue replicado de manera simultánea por los gobernadores en todas las entidades federativas del país, dando paso a la algarabía decorada con juegos artificiales, baile y música, por cierto, es ampliamente recomendable volver a escuchar la interpretación de Eugenia León, en la Plaza de la Constitución ante miles de asistentes.

El primer mandatarito de la nación pronunció arengas que salieron del protocolo tradicional, al pedir ¡vivas! para los héroes anónimos, para las madres y padres de nuestra patria, al heroico pueblo de México, a las comunidades indígenas, para la fraternidad universal y la riqueza cultural de nuestro país, así como a los conceptos de libertad, justicia, paz, democracia y soberanía.

A propósito de independencia nacional, sobre los conceptos de libertad y de soberanía cabe hacer algunas reflexiones; pues después de más de dos siglos del inicio de dicha gesta, las actuales condiciones nacionales nos obligan a poner en tela de juicio los logros que al respecto hemos alcanzado.

Seguimos dependiendo del extranjero para nuestra vida cotidiana, por ejemplo en materia alimentaria o de acceso a suministros elementales como el petróleo. En aras de recibir capital bajo el manto de la generación de empleo, hemos abierto nuestro tierra a la inversión extranjera directa sin mayores controles, de lo cual se han derivado enormes costos para el pueblo de México, como la depredación, la erosión y la contaminación que históricamente ha generado la industria minera, pagando impuestos irrisibles y salarios bajos.

O el caso del sector turismo, donde la inversión extranjera particularmente la española en la Riviera Maya, ha permitido que se apropie de nuestros recursos naturales, al tiempo que las cuantiosas ganancias son exportadas de nuestro país.

Y qué decir de las industrias refresqueras trasnacionales, que se han apropiado de mantos acuíferos lucrando con un recurso de primera necesidad, al embotellarla y venderla a precios altos, mientras en amplias regiones del país la población más pobre sigue sin poder hacer efectivo el derecho del acceso al agua potable.

Tal vez el factor que más determina nuestra condición de nación dependiente sea de orden cultural, pues sigue siendo efectiva aquella frase popular en el sentido de que lo mejor nos viene del extranjero, destacando modas y costumbres con fines mercantilistas, así como fanatismos religiosos que históricamente han garantizado dominación social.

Es tiempo entonces de que el pueblo mexicano organizado exija a los tres poderes y a los tres órdenes de gobierno, que se cumpla al menos el cúmulo de derechos establecidos en el artículo 4° constitucional, que a la fecha sigue siendo letra sin referencia en los hechos; para que efectivamente tengamos razones para celebrar nuestra independencia nacional.

Paquete económico federal 2020

El secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera, entregó el pasado 08 de septiembre al Congreso de la Unión, la propuesta del gobierno federal de paquete económico para el ejercicio fiscal 2020, elaborada bajo los principios de austeridad republicana y disciplina fiscal, así como basada en los criterios de transparencia, eficiencia y eficacia; según se puede leer en el documento.

El gobierno de la nación pretende conseguir con la propuesta estabilidad macroeconómica y certidumbre financiera, así como obtener ingresos por alrededor de seis mil billones de pesos, con un superávit fiscal primario, es decir, un saldo a favor entre ingresos y egresos antes del pago de intereses.

De acuerdo con lo expuesto por el secretario Herrera, hay tres sectores que serán atendidos de manera prioritaria: el bienestar social, la seguridad y el energético, particularmente, Pemex. No obstante, Herrera omitió destacar que habrá un cuarto rubro al que el gobierno destinará una significativa cantidad de recursos económicos, y que es el pago de los intereses de la deuda pública.

Esa deuda pública que históricamente ha sido un lastre y que en cada sexenio se ha incrementado de manera amplia e irresponsable, particularmente en los dos últimos gobiernos federales antes del actual; cuantiosa erogación a la que habría que sumar lo que seguimos pagando los mexicanos por el denominado rescate bancario mediante el Fobaproa, que implica pagar entre todos las pérdidas de unos particulares, entre ellos los propios dueños de bancos privados, quienes antes de la quiebra no invitaron precisamente a todos a disfrutar de las enormes utilidades.

Otro asunto que cabe destacar es el propósito del gobierno federal de combatir la evasión fiscal, lo cual es encomiable pues en la Cámara de Diputados se ha hablado de la existencia en el país de una extensa red de defraudadores fiscales, que operan mediante la utilización de facturas falsas que les han redituado multimillonarias ganancias, con al menos la omisión de las autoridades hacendarias.

Asimismo, el gobierno de la república debería tomar en cuenta a la vasta cantidad de comercio informal que pulula en todos los rincones de la geografía nacional, en muchos casos ante la falta de oportunidades de trabajo formal; la que por la vía de los hechos está exenta del pago de impuestos, mientras los cautivos habrán de pagar más.

Ahora el Congreso de la Unión deberá debatir la propuesta y en su caso proponer ajustes, sin embargo, los principales objetivos que deberá satisfacer el paquete económico propuesto por el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, son ponderar la equidad en el pago de impuestos, así como potenciar las inversiones pública, privada y social, que garanticen la generación y distribución de la riqueza, a fin de ir sustituyendo el asistencialismo que irónicamente tanto daño hace a quienes menos tienen.

Mensaje 1er informe de gobierno AMLO

El presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador, dirigió un mensaje a la nación el pasado domingo 1 de septiembre desde el Palacio Nacional, con motivo de la presentación de su Primer Informe de Gobierno, que está obligado a rendir por escrito al Congreso de la Unión, de conformidad con el artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Fue un tercer recuento de gobierno, pues el primero lo realizó a los 100 días de asumir el cargo, mientras el segundo lo hizo cuando se cumplió un año de haber ganado la elección presidencial.

Sobre el formato del informe, es deseable que el mandatario se comprometa a impulsar su transformación, no solo retomando la obligación de asistir personalmente a la soberanía nacional, sino obligándose a debatir con los congresistas sobre el estado que guarda la administración pública federal.

En esta ocasión, si bien el mensaje estuvo enmarcado por cifras positivas sobre su desempeño en los nueve meses que lleva como Ejecutivo Federal, también reconoció que en una de las principales tareas que debe cumplir, y que es garantizar la seguridad pública en el país, el resultado no es positivo en cuanto a la disminución de la incidencia delictiva.

En contraparte, el mandatario habló de la creación de 300,000 empleos; de un ahorro de 500,000 millones de pesos, al suprimir lujos y privilegios en la burocracia; del envío de 58,600 elementos de la Guardia Nacional a puntos rojos del territorio; así como de que están operando 100 nuevas universidades. El Ejecutivo informó que de cada 10 hogares mexicanos en cinco están llegando los que denominó apoyos, mientras en comunidades indígenas en 9 de cada 10 está sucediendo lo propio; asimismo, que el salario mínimo aumentó 16%, lo que constituye una acción sin precedente.

En torno a dichos apoyos cabe reflexionar que en efecto, uno de los principales problemas históricos que enfrenta el país, es la inequitativa distribución de la riqueza, por lo cual resulta loable implementar políticas públicas redistributivas a favor de los que menos tienen; sin embargo, es imprescindible que el gobierno federal vincule de manera institucional e integral, la distribución de recursos con la generación de riqueza de manera permanente, pues de otra forma se convierten en paliativos que no resuelven el problema social de fondo.

Esos programas asistencialistas para redistribuir recursos públicos, a los que suelen recurrir los gobiernos de los tres órdenes, con independencia del partido de origen, constituyen más que una solución otro problema para la nación en su conjunto, ya que convierten a los beneficiados en más dependientes de los presuntos benefactores, al tiempo que los coloca en calidad de mercancías intercambiables.

De modo que en las dos grandes responsabilidades que debe asumir todo gobierno, el federal sale debiendo hasta el momento, y si bien es prematuro hacer juicios determinantes al respecto, es imprescindible que el gobierno de la nación haga diagnósticos más profundos sobre las causas de esos problemas, de modo que le permitan implementar medidas que en efecto vayan al fondo de los mismos.

Corrupción en el sexenio de EPN

El día de ayer nos enteramos que la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda, está dando seguimiento a una presunta red de extorsión que habría encabezado Humberto Castillejos Cervantes, el Consejero Jurídico de la Presidencia de Enrique Peña Nieto, consistente en el cobro de sobornos a 722 particulares, para obtener el beneficio de que les fueran descongeladas igual número de cuentas financieras.

El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, concedió una entrevista al reportero Marcos Martínez, quien compartió el contenido de la charla a un prestigiado noticiario radiofónico; en ella, el funcionario de la actual administración federal reveló detalles sobre esa investigación, que de confirmarse de manera oficial, sentaría un precedente significativo tanto por hacer del conocimiento público la acción que se habría orquestado desde la Presidencia de la República y desde la Secretaría de Hacienda, como por informar de la indagatoria que tendría un valor inconmensurable en materia de rendición de cuentas.

Este caso implica tanto a servidores públicos del más alto nivel como a varios despachos de afamados abogados, quienes ofrecían la asesoría a los afectados con el congelamiento de las cuentas, lo cual pone en evidencia filtraciones de información privilegiada por parte de servidores públicos.

Del caso deberá ocuparse la Fiscalía General de la República, cuya autonomía será puesta a prueba y será fundamental para avanzar en las investigaciones, sobre presuntos actos de corrupción al más alto nivel del pasado gobierno federal, que habrían afectado el patrimonio de la nación en su conjunto.

Hay que tener presente que están en curso otras investigaciones en las que se implican a ex funcionarios como Emilio Lozoya, Rosario Robles, Juan Collado, el abogado y amigo del ex primer mandatario, y ahora el caso de Humberto Castillejos; las cuales nos aportan luz sobre lo que podríamos denominar el estilo de gobernar del sexenio de Peña Nieto.

Será fundamental para el actual presidente de la república dejar actuar con absoluta autonomía a las instancias correspondientes, más allá de su dicho en el sentido de que lo suyo no es la venganza, pues no se trata de eso, sino de exigir, junto a los mexicanos honestos, que se llegue hasta las últimas consecuencias en la aplicación de la ley, que se pase del sermón mañanero a la aplicación del Derecho.

Es un asunto de legitimidad para el actual gobierno, y de justicia para el pueblo de México.

A propósito de Feminismo

El pasado viernes 16 de agosto se llevó a cabo una manifestación pública de miles de mujeres en la Ciudad de México, para protestar por la violencia que ellas enfrentan en nuestro país; durante la cual un grupo de vándalos causó destrozos, pintas y hasta la agresión física a un reportero, propiciando que la atención se desviara hacia esas acciones deleznables y se dejara en segundo plano la razón de la marcha.

Hay que tener presente que tan sólo de enero a abril de este año, 1,199 mujeres murieron a causa de la violencia de género en nuestro país, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; lo cual pone en evidencia la enorme dimensión del problema, que si bien está alimentado por un cúmulo de factores, destaca entre ellos el de orden cultural.

En ese sentido cabe tener presente que vivimos aún en una sociedad extraordinariamente machista, es decir, en una sociedad donde privan la opresión, la dominación y la explotación de las mujeres por parte de los hombres, impuestas en los distintos modelos de producción que han tenido verificativo a lo largo de la historia de la humanidad.

De modo que se trata de un problema histórico al que distintos grupos y colectivos de mujeres han intentado hacerle frente; y que desde mediados de la pasada centuria se han agrupado bajo el denominado feminismo en sus diferentes expresiones y demandas.

La docente catalana Victoria Sau ha definido al feminismo como un movimiento social y político que se inició formalmente a finales del siglo XVIII, que supone la toma de conciencia de las mujeres como colectivo humano, de la opresión, la dominación y la explotación de que han sido y son objeto por parte de los varones, lo cual las mueve a la acción para la liberación de su sexo.

Lo anterior implica la modificación de las pautas culturales y sociales que sustentan al sojuzgamiento de las mujeres; tarea extraordinariamente compleja, en especial en sociedades como la mexicana, donde el fanatismo religioso tan enraizado encubre un alto margen de intolerancia y violencia hacia las mujeres.

Sería encomiable que comenzáramos por revisar el lenguaje que utilizamos en nuestra cotidianeidad, pues a través de él solemos incurrir en múltiples agravios hacia las mujeres, como el uso del clásico ¡qué padre! para referirse a algo encomiable, mientras para aludir a algo deleznable solemos recurrir a quien nos parió.

La pobreza en Méxco

La pobreza sigue siendo uno de los principales problema que enfrentamos como país, en tanto pone de manifiesto el nivel de desigualad social que nos caracteriza, como consecuencia, en otras razones, del alto nivel de concentración de la riqueza en pocas manos.

De acuerdo con el último reporte del Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social, difundido el 05 de agosto del presente año, del 2008 al 2018 el número de pobres en México pasó de 49.5 a 52.4 millones de personas.

Los estados de la república con mayor rezago en diferentes indicadores, como empleo estable, vivienda, acceso a la canasta básica y a los sistemas de salud, entre otros, siguen siendo Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz; de modo que no es casualidad que sea en esas entidades federativas, donde con mayor frecuencia se exacerban los conflictos sociales.

Comparando la desigualdad entre zonas, cabe observar que en las rurales el 55.3% de las personas sobreviven en pobreza, mientras en las urbanas está en esa condición el 37.6%. Asimismo, hay que registrar que siguen siendo las mujeres de las poblaciones originarias de las zonas rurales, las que enfrentan las peores condiciones de vida. De modo que frente al problema histórico de la pobreza en México, los programas presuntamente de desarrollo social de los diferentes gobiernos, lejos de contribuir a la solución del problema, parecen ser máquinas para la generación de más pobres; pues de acuerdo con el Coneval en los últimos 10 años, 2.9 millones de mexicanos ingresaron al rango de pobres.

Estas cifras deben servir para que las autoridades de los tres órdenes de gobierno, reflexionen sobre la necesidad de replantear dichos programas, pues en esencia sólo son programas asistenciales con los que en el mejor escenario, logran paliar de manera coyuntural algunas necesidades básicas de poblaciones focalizadas, sin constituir fuentes para la generación de riqueza colectiva.

En ese sentido, hace falta diferenciar con claridad entre crecimiento económico y desarrollo social, pues esos programas asistenciales al no estar directa y permanentemente vinculados con programas productivos, que garanticen la distribución equitativa del producto, no permiten que los beneficiarios abandonen de manera permanente la condición de pobres.

En suma, si bien es loable que los gobiernos repartan el ingreso entre los más pobres, es imperativo que lo hagan en el marco de una vida institucional con una visión productiva, dejando de derrochar recursos con los que se intenta aminorar por unos meses la situación individual o familiar de unos cuantos; pues además esa política pública termina por generar más dependencia de los pobres hacia los presuntamente benefactores, los cuales suelen explotar esa subordinación en épocas electorales.

Miguel León-Portilla

Con un recital de poesía indígena, Miguel León-Portilla ha recibido un homenaje más en el Museo Nacional de Antropología e Historia, luego de su prolífera labor académica y de investigación sobre el pensamiento y la literatura náhuatl, que lo ha llevado a recibir innumerables premios y reconocimientos en México y en muchos otros países.

Doctorado como filósofo por la Universidad Nacional Autónoma de México, donde ha impartido docencia por muchos años, su formación incluye la antropología y la historia; ha encabezado una amplia iniciativa académica para entender y revaluar la cultura náhuatl precolombina incluyendo la actual, en tanto a la fecha son más de un millón y medio los compatriotas que tienen a esta lengua como materna.

Sus contribuciones en materia de traducción de literatura náhuatl son inconmensurables, en cuyo marco destacan por supuesto sus obras ya clásicas La Filosofía Náhuatl, escrita en 1956, y La Visión de los Vencidos, escrita en 1959 y que ha sido traducida a 15 idiomas, en la cual se describen hechos sobre la conquista española desde la perspectiva de los conquistados, que parten de las premoniciones de Moctezuma hasta los Cantos Tristes, posteriores a la consumación de la cruenta y execrable invasión española a tierras mesoamericanas.

Su vasta obra recoge y estudia las creencias, las tradiciones y el pensamiento de culturas prehispánicas; de modo que León Portilla ha contribuido de manera sobresaliente a revelar el pensamiento de los antiguos mexicanos, con un estilo singular de acercamiento a él, analizando por ejemplo la poesía que expresa con plenitud la esencia de aquellas civilizaciones.

Asimismo, ha defendido la autonomía de los pueblos originarios, como fundamento para la comprensión de nuestro pasado, y sin el cual nuestro porvenir seguirá siendo por demás azaroso.

En ese sentido ha impulsado la educación bilingüe rural en México, como parte de la defensa de los derechos de la población originaria. Vaya nuestro reconocimiento en vida a tan importante mexicano, que ha reivindicado el valor y las aportaciones de las civilizaciones prehispánicas, que trascienden hasta nuestros días; por lo cual sería loable que la obra del maestro Miguel León-Portilla, se acercara a las niñas y a los niños de educación básica en nuestro país, en lugar de inculcar con tanto ímpetu la enseñanza del idioma inglés.