Golpes en el corazón

Golpes en el corazón

Cinthya Barrón

 

Hace días Facebook me recordó las charlas que sosteníamos muro a muro Perla Rosales y yo, como una suerte de correspondencia moderna en la que desde nuestras trincheras hablamos de música y danza. Per, como cariñosamente me gusta llamarla, es una bailarina que durante años estuvo en Ciudad Victoria dando clases de danza árabe. Per y yo compartimos la pasión por nuestras formas de arte, no sostenemos títulos académicos que avalen el amor que sentimos por lo que hacemos y, sobre todo, el sueño por hacer de Ciudad Victoria un espacio diferente.

Per emigró a Nuevo León y con gusto veo que se encuentra haciendo lo que tanto ama: bailar y compartir la danza en escenarios mucho más plurales y diversos de lo que se puede hacer en Ciudad Victoria. Per sigue creando en un terreno igual de agreste por ser norte, pero en sus proyectos veo un nuevo aire, quizá renovado y con mayor vitalidad de lo que se puede hacer en Tamaulipas. Me alegro mucho por ella, como también me alegro por todos aquellos artistas tamaulipecos que veo brillar en constelaciones que distan mucho de su tierra natal. Qué orgullo saber que el director de la orquesta de la Escuela Superior de Música del INBA es victorense, que en orquestas profesiones como la Sinfónica de Xalapa y Saltillo hay tamaulipecos que desafiaron el orden natural del tamaulipeco promedio que deja de lado la vocación artística por tener un título convencional. Qué orgullo, en serio.

Y luego estamos nosotros, los que nos hemos quedado. Los que más que maestros somos voluntarios en esto de formar nuevas generaciones de artistas. Los que soñamos con el arte como una forma de vida, los que sabemos que esto no es un hobby ni una actividad de juventud, los que nos alimentamos de la sonrisa de los niños después de una presentación, los que sabemos que del arte no se vive y por eso tenemos otros trabajos para sostener al soñador que llevamos dentro. Nosotros que siempre decimos Sí a las instituciones culturales aunque no haya pago de por medio. Nosotros que llenamos los espacios culturales emergentes con la simple esperanza de un “gracias” que a veces nunca llega.

Tengo años en la música, tengo años escribiendo, tengo años soñando en cambiar la parte del mundo en la que me tocó vivir. Y he tenido grandes momentos con la gente y mis alumnos, pero también he pasado por enormes temporadas de vacío porque la inversión emocional que se pone en el oficio de ser soñador y artista deja al corazón devastado por sembrar semillas que no vemos germinar.

… Aun así nos queda el optimismo como placebo de remuneración, nos quedan los aplausos como contrato, los “qué bonito escribes” como propina. Porque si no es de eso ¿de qué más puede vivir el artista en Tamaulipas?

 

Historia para qué

Historia para qué

Cinthya Barrón

 

El pasado fin de semana estuve ayudando a mi sobrina a estudiar para su examen de historia de la primaria. Cada que me lanzo a la ardua tarea de ayudarla con ello veo en su rostro la frustración por una materia que no le gusta y que por lo mismo le parece difícil e innecesaria. Y a veces la comprendo porque lamentablemente las herramientas pedagógicas para enseñar historia no han cambiado en décadas.

Se nos ha enseñado la historia como un cúmulo de conocimientos donde imperan las fechas, los nombres y los sucesos. Las vías que refuerzan este conocimiento son la repetición de efemérides cada lunes, la suspensión de labores en fechas que marcaron la historia de nuestro país, la visita en calidad de bulto a las conmemoraciones en torno a un monumento, las monografías, las estampitas y láminas que se pegaban en el cuaderno de la materia, además de los incipientes e interminables cuestionarios que con el método de pregunta-respuesta pretenden que se comprenda la compleja historia de este hermoso país.

Así aprendimos nuestra historia, como quien copia y pega frases de un libro, como quien subraya y transcribe textos. No es de extrañar que con estos métodos más de uno haya sufrido una especie de terapia de choque al solo pensar en la cantidad de fechas, cuestionarios y resúmenes por entregar y que al paso del tiempo ya no le interese la historia o incluso, lo que es más peligroso, se olvide de ella.

El problema de la falta de interés en el pasado de México viene desde la forma en que se intentó enseñar e inculcar en los chicos la historia, porque desde un principio la materia y sus contenidos eran vistos solo como acumulación de datos sin otorgarle un efecto práctico. ¿Historia para qué? Ha sido una pregunta frecuente entre los chicos que se rehúsan a estudiarla y ha sido una pregunta que también se ha planteado en los rediseños de programas educativos donde cada vez se recortan más los contenidos y se le resta importancia a materias de humanidades. Con asombro y tristeza veo cómo los libros de texto pasan a vuelo de pájaro un siglo tan convulso y complejo como el siglo XIX mexicano. Y de la Nueva España ni hablar, tal parece que entre 1521 y 1810 en lo que ahora es México no sucedió nada relevante según los libros de texto de la primaria.

La historia evidentemente tiene muchas implicaciones prácticas, desde forjar la identidad de un país hasta legitimar el poder, provocar la disidencia o cambiar el futuro. Por ejemplo, en este mes la plataforma Amazon estrenó “Un exrtraño enemigo” un thriller político en ocho episodios que toma como marco las manifestaciones estudiantiles de 1968, la sucesión presidencial y los juegos de poder de la época. La serie toma la historia para tejer una trama que engancha y que sirve de pretexto para debatir y revisar la historia en torno a un tema tan actual como polémico: los compromisos políticos y el poder de unos cuantos.

Otro asunto que considero importante a la hora de investigar y promover la historia es bajarla del reino de lo puramente intelectual y de las lecciones morales. La historia no son sucesos que se encuentran alienados de nuestra vida cotidiana, la historia son procesos que dieron como resultado nuestro presente. Como le digo a mi sobrina: debemos conocer la historia de México para saber de dónde viene el relajito que tenemos ahora.

La labor del investigador, así como del divulgador y del maestro de historia es fundamental para crear conciencia ciudadana, para promover un sentido crítico y sobre todo para convencer a la población que si bien el pasado ya no se puede modificar, conocer nuestra historia es una buena herramienta para diagnosticar el presente y cambiar el futuro.

 

Pasaban en silencio nuestros dioses

“Pasaban en silencio nuestros dioses” de Héctor Manjarrez

Cinthya Barrón

 

Desde hace cuatro años he adoptado la costumbre de leer libros de la biblioteca pública y prácticamente me ha tocado “estrenar” varios de ellos que pese a los años en las estanterías –algunos con fechas de colofón mayores a mi edad- permanecen en el olvido, o mejor dicho en la espera de ser descubiertos. Hace un par de semanas me aventuré con la novela “Pasaban en silencio nuestros dioses” de Héctor Manjarrez y me encontré con un libro prácticamente nuevo cuyo crujir de lomo al pasar de páginas revelaba que quizá desde haber sido colocado en estantería no volvió a ser tocado en casi veinte años.

Y es una lástima porque la novela de Manjarrez es una lección de escritura creativa para quienes tenemos inquietudes literarias, a la par de ser la descripción y reflexión de una época e ideologías que ahora parecieran objetos de museo pero que hace treinta años eran la esperanza de que un día el socialismo y la izquierda triunfarían. Y no solo el socialismo, la comunidad artística, la justicia, el feminismo, la emancipación de los hombres ante el machismo, una época en la que la sociología y la antropología estaban ahí para analizar y pronosticar el futuro. El breviario intelectual de izquierda y sus manifestaciones culturales se encuentran a lo largo de la novela, en el grupo de amigos que perteneció al movimiento estudiantil del 68 y que al paso de los años busca su lugar ideológico en un México que cambia y que en breve se rendirá a los brazos del neoliberalismo. La comunidad artística se reunía en torno a los ideales políticos de redención del pueblo y aunque había temor de los gobiernos represores del priísmo de antaño, la voluntad por denunciar y crear estaban ahí, siempre latentes, como una resistencia civil que se alimentaba de la militancia que no se compraba con becas y apoyos de gobierno.

En el último capítulo de “Pasaban en silencio nuestros dioses” Héctor Manjarrez toma el funeral de José Revueltas como el mejor escenario y metáfora para hablar con melancolía de todo esto, del movimiento estudiantil del 68, de la vida y los andares de Revueltas y lo que representó no solo para las letras sino para la militancia mexicana y las personas que lo conocieron. También describe cómo estas pasiones políticas se fueron fundiendo en el silencio. No sé usted, pero a mi este tipo de reflexiones me llegan en lo más hondo de mi corazón que fue formado en el marxismo y las humanidades. Por eso al terminar de leer esta novela me invadió un sentimiento de orfandad, la belleza de las palabras de Manjarrez me lanzó a la lona del anhelo de los ideales que sabemos no dominarán este mundo. Y así estuve varios días, que coincidían con las vísperas del 2 de octubre, buscando de nuevo una brújula y en mi condición de huérfana busqué refugio en los textos de José Revueltas. Es doloroso pensar en la sociedad que queríamos ser, la sociedad que somos y los cambios que no podemos lograr. El mayor poder de un texto es no dejar al lector indiferente, de ahí que la prosa literaria y política de Revueltas resulte tan oportuna para estos tiempos.

Por último no puedo dejar de acotar que hace un par de días se conmemoró el 2 de octubre de 1968, fecha que representa un antes y un después del siglo XXI mexicano. Fecha que me hace recordar que las universidades deberían ser ese lugar donde convergen ideas y conocimiento, donde los estudiantes y la pluralidad de opiniones deberían ser el eje central y no la voz institucionalizada de los intereses del sistema y del gobierno en turno. Para mi ese es en esencia el espíritu de la universidad pública y autónoma. No olvidemos el 2 de octubre, al contrario, hagámosle justicia histórica al 2 de octubre.

Aire

Aire

Que tal querido amigo, querida amiga radioescucha, cómo está tu salud hoy? 

Cuantas veces al día pensamos en respirar?  Realmente no lo pensamos y lo hacemos de manera automática, pero debemos tener conciencia de la forma en que respiramos.

Es necesario hacer varias respiraciones profundas al dia, esto hara que nuestros pulmones no pierdan su elasticidad, tambien oxigenamos al cuerpo y despertamos nuestra mente. 

Debemos tener en cuenta la correcta ventilacion en el hogar, ya que en muchos casos dejamos la casa completamente cerrada y los miasmas del aire viciado seran nocivos para nuestra familia. 

El aire matutino siempre será el mas beneficioso, ya que durante la noche han dejado de circular vehiculos y la actividad contaminante se reduce al mínimo, asi que sal de tu casa temprano en la mañana y respira varias veces tan profundo como puedas. 

Si tienes plantas dentro del hogar asegurate que no sea dentro de tu cuarto, pues muchas plantas producen dióxido de carbono por las noches y esto te perjudicará de forma silenciosa. 

No es necesario que te recomiende dejar el tabaco, pero si aùn no lo has dejado te recordaré que endurece tus albeolos, perdiendo la elasticidad de tus pulmones. 

Procura no estar mucho tiempo en ambientes cerrados o con humos que no son ventilados, tus pulmones te lo agradecerán. 

Si tienes aire acondicionado en tu casa, revisa sus filtros periodicamente y ventila tu casa las veces que no lo Enciendes, asi evitaras mohos y hongos en el ambiente de tu hogar.

Visita nuestra pagina de facebook, el sazón de su dalud y deja tus comentarios que nos gustaria escucharte. 

Me despido deseándo que seas prosperado en todo y que tengas salud! 

Por fin llovió

Por fin llovió.

Cinthya Barrón

 

Septiembre se caracteriza por sus lluvias y, a mi parecer, es la parte del verano más bonita porque con las lluvias baja un poco la temperatura y se anuncia la llegada del otoño. En Ciudad Victoria las lluvias de septiembre eran esperadas con mucha ilusión por la mayor parte de los habitantes ya que tuvimos un año con tanta sequía que los mantos acuíferos cercanos reportaban niveles mínimos y nuestra hermosa sierra que abraza a la ciudad ya se estaba pintando de tonos sepia. Eso sin contar con el desabasto de agua potable que tiene en paro a casi toda la ciudad.

Por eso el que llegara la lluvia hizo que todos nos alegráramos, al menos entre mis cercanos todo lo que escuché fueron comentarios de agradecimiento con la naturaleza por este maravilloso regalo de septiembre. Sin embargo, con cada lluvia y cada temporada de aguaceros se dejan ver los defectos que tanto Obras Públicas como en educación vial y ecológica tenemos los ciudadanos.

El caso más común son los múltiples encharcamientos que se registran en toda la ciudad, estas lagunas que una vez pasados los chaparrones se convierten en criaderos de mosquitos. Y ni hablar de la reciente remodelación de la Avenida Francisco I. Madero que con estas lluvias dejó ver la falta de una ingeniería civil que tomara en cuenta las temporadas de aguaceros, que aunque son escasas en Victoria, cuando llegan se instalan por más de una semana.

Todo lo anterior se le puede adjudicar a Obras Públicas y enojarnos y exigir mejoras porque para eso están los servidores públicos a cargo, pero ¿qué pasa con la parte que nos toca para hacer llevadera la temporada de lluvias en la ciudad?

Me refiero a las inmensas cantidades de basura que se acumulan en la calle y que tapan las alcantarillas y coladeras. Es muy triste ver que con cada lluvia se deja en evidencia las enormes cantidades de basura que la gente tira en la calle. Y no es un problema menor porque es preocupante pensar que lo que vemos en las calles es una cantidad mínima con respecto a todo lo que se va al mar. Al respecto me parece curioso que nos preocupemos tanto por unos popotes de plástico y no veamos que es solo uno de los tantos desechos que se pueden evitar con el uso de recipientes reutilizables.

Por último, y no menos importante, está la falta de cultura vial en esta temporada. Cada año me pregunto ¿Por qué las personas entran en una especie de desesperación al volante cada que llueve? Lo digo como peatón, ciclista y conductor. En esta temporada se registran accidentes que se pueden evitar con una medida muy sencilla: bajar la velocidad. Si las calles de la ciudad presentan problemas de encharcamientos, baches y cúmulos de basura sería lógico que el conductor tuviera más cuidado. Pero tal parece los dueños de automóviles solo tienen algo en mente: ganar el paso y llegar primero.

Las lluvias que se han registrado en la última semana en la capital tamaulipeca son el mejor regalo de la naturaleza en meses. Han refrescado los días y regresado la vida a los jardines de la ciudad. La lluvia es para agradecer y disfrutar, pero también para pensar que tanto Obras Públicas como los ciudadanos podemos hacer de esta ciudad un mejor espacio para habitar y transitar, sea la época del año que sea.

 

Luz solar

Luz solar

Que tal querido amigo, querida amiga radioescucha, como está tu salud hoy?

Muchas veces escuchamos que los rayos solares son nocivos para nuestra piel y que debemos ocultarnos del sol para cuidarnos, pero poco se habla de los beneficios que hay en tomar baños de sol. 

El primer beneficio es la estimulacion en la produccion de vitamina D. Los niveles bajos de vitamina D estan asociados con raquitismo en niños y enfermedades óseas en adultos. 

Conocemos bien que el sol previene el cancer,  por eso es necesario saber cuando y como exponerse a la luz solar, pues la sobreexposición al sol puede producir lo contrario. 

Las enfermedades de la piel también puede ser tratada con fototerapia. Desde la psoriasis hasta el acné  pueden ser tratados de esta forma.  Consulta a un dermatologo para que te indique si tu puedes llevar esta terapia, ya que hay tipos de piel que son mas delicados y necesitarán otro tipo de cuidados. 

La privación de la luz solar puede causar una condicion llamada,  trastorno afectivo estacional,  que es una forma de depresión.  Es más común en los meses de invierno y en personas que trabajan largas horas en interiores. 

Al exponernos al sol reforzamos nuestro sistema inmune, ya que aumentan nuestras defensas naturales y se ve incrementado también el nivel de oxigeno en sangre. 

Es importante saber que los beneficios de la luz solar podemos hacerlos efectivos entre las 7 y las 10 de la mañana, ya que a estas horas los rayos no son tan intensos.  Procura no pasar más de una hora con tu piel desnuda bajo el sol, pues puedes lesionarla. 

No olvides comentar con tu doctor todas las recomendaciones que quieras llevar a cabo en el cuidado de tu salud. 

Tampoco olvides visitar nuestra pagina de facebook, el sazón de su salud. Escríbenos tus comentarios y con gusto responderemos tus preguntas. 

Me despido deseando que seas prosperado en todo y que tengas salud! 

Apto para niños

Apto para niños

Cinthya Barrón

 

La semana pasada se estrenó en los cines una película de animación mexicana llamada “Ana y Bruno”. Desde que supe de la existencia de este proyecto me interesó, como me interesan las producciones animadas hechas en México, y en general, las animaciones que con mucho esfuerzo se hacen fuera de Hollywood. Apenas dos días después de su estreno pasé a ver la página de Facebook de “Ana y Bruno” y entre los muchos comentarios de apoyo y felicitación al equipo realizador, también había un par de comentarios que se quejaban de la película porque según los padres de familia les parecía “fea”, “oscura” y no apta para niños.

Lo anterior me recordó a la misma polémica que se dio en el 2009 con la película “Coraline” basada en la novela homónima de Neil Gaiman, cuya recepción estuvo dividida entre los que amaron la película y los que la consideraron una historia infantil para adultos. Incluso recuerdo que cuando fui a verla al cine, apenas unos minutos de haber comenzado, varias familias optaron por salirse de la sala durante la secuencia inicial.

¿Qué tienen en común “Ana y Bruno” y “Coraline”? Además de ser propuestas visualmente diferentes a los tonos pastel a los que nos han acostumbrado los gigantes Disney y Pixar, estas películas tocan temas complejos con una singular inteligencia y belleza que es entrañable tanto para chicos como para grandes. En ambas películas hay niñas que lloran ante la pérdida, pero también niñas con la suficiente entereza para tomar las riendas de su situación y tratar de cambiar su destino y el de sus padres.

En el libro “Psicoanálisis de los cuentos de hadas”, Bruno Bettelheim habla de la importancia de los cuentos de hadas clásicos para que los niños encuentren sentido y explicación a la vida. Esos cuentos de hadas que recogieron los Hermanos Grimm y Charles Perrault y que fueron pasándose de generación en generación como un breviario de educación emocional y catálogo de experiencias antes de que Disney interviniera en ellos para edulcorarlos y darles un final feliz. Bruno Bettelheim nos dice que a través de los cuentos los niños pueden comprender situaciones de pérdida, abandono, duelo, valentía y redención antes de experimentarlo en la vida real, así los cuentos representan una muy buena herramienta para preparar y educar a los niños para la vida adulta.

Sin embargo algunos padres pasan por alto la lírica tradicional infantil y deciden qué sí y qué no es apto para niños. En mi experiencia como librera he visto a muchos padres de familia evitar libros infantiles que tocan temas como la muerte, la guerra, la inclusión sexual, el enojo y la tristeza por considerar que sus niños no están preparados. Si no es con el material que se ha escrito y hecho especialmente para niños, entonces ¿cuándo podrán estar preparados para ello?

La película “Ana y Bruno” es una película infantil que aborda temas como la muerte, la separación de los padres y las enfermedades mentales de manera tan brillante y tierna que cualquiera puede comprender. También esta película ofrece a los adultos una buena oportunidad para hablar con los niños sobre algo que, aunque queremos ignorar, también sucede en el mundo. Por eso “Ana y Bruno” es una película altamente recomendable, apta para niños y urgente para adultos.

 

El gusto por el café

El gusto por el café

Cinthya Barrón Ruíz

 

“El café debe ser caliente como el infierno, negro como el diablo, puro como un ángel y dulce como el amor.”

Charles Maurice de Talleyrand

 

 “¿Gustas una taza de café?”, “Te veo en el café y me cuentas todo”, “¿Cuándo vamos al café…?” son solo unas frases de las tantas que usamos casi a diario para manifestar que tomar café no solo es una actividad alimenticia, es una actividad que tanto se puede degustar en privado como también es delicioso si se hace en compañía. Claro, también dependiendo de qué compañía.

            Esta bebida que para muchos es ya no solo una opción de desayuno sino toda una necesidad para funcionar no tiene un origen muy preciso de descubrimiento. La leyenda más aceptada es que en Etiopía hubo un pastor llamado Kaldi que notó comportamientos extraños en algunas de sus ovejas después de que estas comieran unos frutos silvestres color rojo. Al ver que las ovejas pastaban, corrían y retozaban con singular energía decidió probar también aquellos frutos semejantes a cerezas y comprobar que en efecto tales frutos le llenaban de energía.

            Ni tardo ni perezoso Kaldi tomó algunas hojas y frutos de estos arbustos para llevarlos a un monasterio cercano y contarle a los monjes su descubrimiento. Allí los monjes probaron hacer una bebida con los frutos y al beberla notaron un sabor tan desagradable que decidieron echar al fuego la cantidad que quedaba con todo y recipiente. Ya en el fuego los granos empezaron a tostarse y a expedir un agradable aroma por lo cual los monjes reconsideraron la idea de hacer una bebida a partir de los granos tostados. Así idearon una infusión a base de los granos tostados de aquella planta que ahora conocemos como cafeto y así nació el café.

El café entró a Europa por Turquía hacia el siglo XVII gracias a los mercaderes venecianos quienes tenían un intercambio comercial muy fluido entre oriente y occidente. En un principio fue rechazado por los sectores religiosos como algo de Satanás precisamente por su origen oriental y porque lo vieron como una amenaza al uso del vino, bebida que fuera santificada y bebida por el mismo Jesús. Sin embargo el papa Clemente VIII probó el café y al instante quedó cautivado, tanto que la bautizó simbólicamente para que no fuera problema para los católicos y para él mismo beber café ya que era una lástima que aquel brebaje tan sabroso fuera placer solo de los impíos.

Pronto el café empezó a propagar su aroma y su sabor por Europa, atrayendo a los intelectuales y artistas que veían en su sabor y sus efectos un nuevo cómplice y musa para la creación artística e intelectual. El compositor Johann Sebastian Bach le hizo un homenaje musical al café componiendo la famosísima Cantata del Café, el filósofo francés Voltaire era un asiduo y fanático bebedor de café así como Balzac, quien decía que no podía sentarse a escribir si no tenía en su mesa una buena taza de café bien cargado. A propósito de Balzac, se cuenta que él llegó a comentar que su novela ‘La Comedia Humana’ fue hecha nada más y nada menos que después de 50,000 tazas de café bien caliente y de la mejor calidad.

En América el café tuvo una buena acogida tanto en sus pobladores como en sus tierras, en México tenemos regiones donde el cultivo y producción del café dan como resultado una producción de altura que para muchos supera la cosecha del país donde es originario. Lo cierto es que con leche o negro, dulce o amargo, americano o capuccino, el café es una bebida que desde que llegó encantó a quienes la probaron y que para algunos ya no solo se trata de cuestión de gusto sino de toda una necesidad al paladar.

De lujos y placebos

De lujos y placebos

Cinthya Barrón

 

Hace unos días fui a comer a uno de los restaurantes “caros” de la ciudad. Cuando llegué solo había una mesa ocupada por un par de hombres que deduje eran políticos locales por el tono y el tema de conversación. Y no es que estuviera especialmente atenta a lo que decían, ellos se esforzaban por alzar la voz e involucrar a todos los presentes en sus temas. Vi la carta, los platillos y los precios, fue inevitable hacer cuentas mentales de cuánta despensa, recibos de agua y luz pagaría con lo que costaba cada uno. Sentía la mirada de los meseros, personas que al igual que yo tenemos una lucha diaria por llegar a final de quincena. Por otro lado los hombres que ya se encontraban en el lugar pedían una nueva ronda de tequilas.

              Toda esta situación me hizo pensar en la pujante vida de la clase media en la capital de Tamaulipas. Conforme pasaba el rato llegaron otros comensales, familias que podían gastarse en una cena poco más que el sueldo regular de lo que los meseros y yo percibimos por quincena. Recordé a Luis Spota y los personajes de sus novelas. Justo unas horas antes de ir a cenar platicaba con un compañero sobre la recesión económica de Cd. Victoria y los embates que las familias promedio tienen que pasar para completar el gasto, especialmente en esta temporada escolar.

              Al llegar a casa y ponerme a reflexionar sobre esto no voy a negar que me sentí un tanto incongruente con mis principios marxistas, mira que haberme cenado lo que allá afuera una persona está tratando de conseguir para completar un medicamento o pagar los servicios básicos de salud. Bajo estas comparativas me siento parte del problema más que de una solución.

            Y ése es el problema: la desigualdad que hay en México y la falta de conciencia que hay de ello en las personas. Vamos, le reclamamos al gobierno que no hay oportunidades de crecimiento económico pero a la hora de adquirir productos de lujo lo hacemos bajo el esquema capitalista de consumo. Esto aplica para todas las personas, creemos el merecer un lujo como un placebo para no ver lo que hay detrás de ello. En mi caso, una cena cara fue un placebo para demostrar interés y darle en números cuantitativos importancia a una persona. Viéndolo así es bastante triste.

              Figuras como la del ex presidente de Uruguay, José Mujica, nos enternecen por su austeridad pero a la hora de elegir un modo de vida preferimos engancharnos a la seducción virtual del derroche y el lujo como lo describiría Jean Baudrillard. Y quizá el lujo no esté del todo mal, quizá lo malo es la mentalidad individualista sin observar que hay gente cuyos problemas son más críticos que tener una cena gourmet o un producto caro. Piénselo.

 

El agua

El agua

Que tal,  querido amigo,querida amiga radioescucha. Como está tu salud hoy?

En esta ocación hablaremos del agua. 

Todos sabemos que debemos tomar agua, pero pocos entienden la importancia de hacerlo un hábito. 

El agua es un solvente universal, y nuestro cuerpo necesita este vital líquido para llevar a cabo sus funciones. 

Tomar agua antes de sentir sed debe ser nuestra forma de beber, pues cuando sentimos sed es una advertencia del cuerpo diciéndonos que ya estamos deshidratados. 

El agua debemos tomarla con algunos minerales para recuperar los perdidos, por lo que te recomiendo que le agregues media cucharadita de sal de mar a un litro de agua. O bien puedes exprimir medio limón en vez de la sal de mar. 

Al tomar agua debemos hacerlo una hora antes de comer los alimentos o dos horas después, de esta forma no interrumpiremos nuestra digestión. 

Recuerda vigilar cuanta agua estás tomando, pues si crees que sustituir el agua con refrescos o jugos embotellados es hidratarte,  dejame decirte que no. Al agua no se le puede sustituir. 

Consulta a tu doctor al tomar cualquier recomendacion que te hagamos. 

No olvides visitar nuestra pagina de facebook,  el sazón de su salud,  deja tus preguntas y comentarios de los temas que te gustaría que tratemos. 

 Me despido deseando que seas prosperado en todo y que tengas salud!