En Boca de Todos / Día Naranja no es evento social

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Con la alerta de una crisis mundial de violencia hacia las mujeres, la directora de ONU Mujeres Sima Bahous pide a las naciones reconocer la gravedad del problema que acecha a más de la mitad de la población del planeta, “en todos nuestros barrios hay mujeres y niñas que viven en peligro, en todo el mundo, los conflictos, desastres naturales relacionados con el clima, la inseguridad alimentaria y las violaciones a los derechos humanos están exacerbando la violencia contra las mujeres”.

 

Como cada 25 de noviembre, las naciones inician 16 días de activismo social para la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, con una agenda feminista que en este 2021 pondera el reconocimiento de la emergencia como una segunda pandemia en la sombra, una violencia invisible que aumentó en el confinamiento.

 

“Están encerradas con sus abusadores” en todos los rincones del mundo las líneas de emergencia registraron más llamadas, refiere la ONU Mujeres y les recuerda a los gobernantes que “los derechos humanos de las mujeres incluidos los de seguridad, dignidad, igualdad y justicia, son principios fundamentales del derecho internacional”.

 

Los informes que escucharemos en los discursos oficiales aceptarán que una de cada tres mujeres ha sido víctima de abuso sexual en su vida, que en tiempos de crisis las cifras aumentan, como se registra en esta pandemia de Covid19 y reconocerán que solo 1 de cada 10 mujeres piden ayuda a la policía, pues no confían en la autoridad, temen a la estigmatización o a las represalias del agresor.

 

Cifras, datos, estadísticas y cero estrategias, planeación o presupuesto para detener las agresiones.

 

Este 25 N, funcionarios y funcionarias portarán un moño naranja, colocarán en sus redes sociales su foto o imágenes relacionadas a la jornada, y replicarán el lema mundial “pinta tu mundo de naranja” ¡pongamos fin a la violencia contra las mujeres ya!

 

El color naranja simboliza un futuro brillante, pero romantizar esta conmemoración nos lleva a la banalización del problema real, y no es un festejo ni una celebración, no es un evento social para vestir todas igual, empoderar la imagen de la mujer como profesional, trabajadora del hogar, madre y padre a la vez, ama de casa o directiva, para eso hay otros días, es un llamado de auxilio, una manifestación para exigir paz y bienestar para ellas.

 

En nuestro entorno cercano están asesinando mujeres, a nivel nacional no se contiene la violencia feminicida, a nivel mundial la desigualdad social no permite evolucionar hacia la equidad, y tras la emergencia sanitaria los pocos avances se contuvieron y se vaticina un retroceso de más de cien años para alcanzar la meta de una igualdad sustantiva.

 

El día naranja es un día más para recordar que la violencia de género es una violación grave de los derechos humanos, que violentar a una mujer afecta el bienestar de toda la sociedad. Los 16 días de activismo feminista terminan el 10 de diciembre, irónicamente el día mundial de los derechos humanos y a quienes menos se les respetan es a las mujeres.

 

 

 

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