En Boca de Todos / Flores en la mañanera

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Sólo 49 minutos con 10 segundos duró la mañanera de este lunes 25 de enero, que por vez primera estuvo a cargo de una mujer, Olga Sánchez Cordero Secretaria de Gobernación, quien apurada entro diciendo que estaba a cargo sólo de eso, del ejercicio de comunicación que inventó López Obrador, qué, de ninguna manera, como la mandata la ley en ausencia del presidente, estaría atendiendo otras cosas, porque él contagiado de Covid, aislado y en tratamiento médico, sigue a cargo del país entero.

 

Tras la reiterada aclaración de que el presidente está enfermo, pero en funciones, Sánchez Cordero dio la palabra a Ricardo Sheffield de PROFECO, para el informe de quien es quien, en precios de gasolinas, luego envió a una serie de videos instituciones, como propaganda de lo que el gobierno está realizando en Santa Lucía, el tren maya, el tren interoceánico, dos bocas y lago de Texcoco, así se consumieron 20 minutos de la conferencia de prensa más corta del sexenio. A propósito, anunciaron el regreso de Jesús Ramírez a las mañaneras, una vez que se recuperó del mismo virus. Se anunció también que la propia Sánchez Cordero se realizó una prueba rápida con resultado negativo y una PCR de la cual mañana tendrá resultado.

 

Justo a los 25 minutos de tiempo total de la mañanera más corta de la historia, la sustituta al micrófono intento dar por concluida la ceremonia protocolaria de todos los días, pero las reporteras se lo impidieron y abrieron sesión de preguntas y respuestas, y ya con la anuencia del vocero presidencial, Sánchez Cordero no tuvo más remedio que seguir ahí, en el pódium que muchos caricaturizan con un florero en medio.

 

Por cierto, este 25 de enero, fue el primero de este año de la conmemoración del Día Naranja o Día de la eliminación de la violencia hacia la mujer, una efeméride planteada por la ONU para que las naciones hagan énfasis este día, en este tema, pero para la mujer en el puesto más importante del gabinete, esta fecha paso de noche, esta vez lució sin moño, corbata o atuendo naranja.

 

El primer cuestionamiento fue sobre la salud de la familia presidencial y el gabinete que acompañó al presidente en la última gira, la respuesta fue lacónica para después decir “bueno una pregunta más y nos vamos”

 

Nerviosa y apurada, tuvo que responder a preguntas de justicia pendiente para dos mujeres, una de Nayarit y otra de Chiapas, ante estos dijo que se documentaria para darle seguimiento. También le plantearon casos violencia de género hacia mujeres periodistas que se registra ahí, en el salón de las mañaneras, frente al presidente. Una reportera acuso hostigamiento, un reportero se deslindó y la oradora concedió la réplica que invisibilizó las acusaciones de las reporteras. También se tocó el tema de la ley Olympia, pero por encimita.

 

Antes había recitado una vez más el plan de una política transversal en oficinas públicas, para que la mujer acceda a una vida libre de violencia y eliminar el machismo, para lo cual, dijo, se reúne cada semana con un grupo interinstitucional que analiza los avances en este ámbito, pero no reportó avances.

 

Igual que su jefe, hábilmente se salió por la tangente. Se comportó como “las Juanitas” esas figuras públicas que sirven de comparsa a su jefe político.

 

Y mientras la nación se divide en buenos deseos de recuperación para el presidente y malos augurios para su retiro, yo veo que otra oportunidad para colocar en la agenda pública y en primer plano a las mexicanas, fue desaprovechada en flagrancia, con alevosía y ventaja para el sistema patriarcal.

Y vaya que me gustan las flores, pero cumplen mejor función natural en el campo que metidas en un florero.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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