A CONTRA CORRIENTE / Cierre de año en un escenario de pandemia

A un año del aviso oficial en China sobre la presencia de una enfermedad respiratoria atípica causada por un virus, y de su contagio entre humanos que derivó en una pandemia cuya contención está en curso; al día de hoy en México ha dejado un millón 255 mil 974 casos de infectados y, 114 mil 298 defunciones a causa del SARS-CoV-2, de acuerdo con la Secretaría de Salud federal.

Funcionarios de dicha Secretaría han anunciado que la vacunación al respecto comenzará a partir del 22 del presente mes, no obstante, también han destacado que la escalada de la pandemia se mantendrá al menos hasta la primavera del 2021.

Ante el contagio generalizado en todo el territorio nacional, las autoridades han insistido en las medidas de confinamiento, las cuales y ante la crisis económica que también estamos encarando, deberían ir acompañadas de acciones, asesoramiento y apoyos efectivos, a las micro y pequeñas empresas, para que ellas puedan operar aún en el marco de dichas medidas, pues es prácticamente imposible que los millones de mexicanos que viven al día, puedan permanecer en casa, sin generar los recursos para satisfacer sus necesidades más elementales.

En ese sentido, es imprescindible que los tres órdenes de gobierno, den muestras fehacientes de austeridad y eficiencia en el ejercicio de sus presupuestos, dando estricta prioridad tanto al área de salud como a la activación económica.

Por otra parte, y como lo han advertido varios investigadores, queda aún pendiente determinar de manera científica, tanto el origen del virus como la forma de transmisión, pues de ello depende el éxito para hacerle frente de manera efectiva.

En lo que hace a la población en general, es necesario que se asuma la peligrosidad de la pandemia, que se respete la concurrencia en el espacio público para lo imprescindible y con las medida de protección, así como que sigamos con una profunda reflexión sobre la necesidad de cambiar nuestros hábitos de consumo, evitando la comida chatarra y la generación de desperdicios, por tanto, revisar nuestra relación con la naturaleza, pues debemos cuidarla y procurar su conservación, en tanto es la casa de todos.

Para este fin de año en confinamiento, les deseo una convivencia en familia sana, pacífica, respetuosa de la comunidad, que nos permita valorar lo mejor que tenemos y, replantear las prácticas que debemos modificar, empezando por disminuir el egoísmo y la insolidaridad, a fin de lograr una convivencia constructiva que propicie mayores niveles de bienestar social.

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