En Boca de Todos / No son sólo números

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

A ocho meses de que ocurrió la primera muerte por Covid 19 en nuestro país, se confirmó el fatal pronóstico de las más de cien mil muertes por el misterioso virus, que lo mismo ataca a un joven que a un adulto, que a veces pega más fuerte en alguien sano que a alguien con enfermedad crónica, a ciencia cierta aún nadie en el planeta tiene el control médico de la enfermedad, ni la cura o la vacuna preventiva. Los sobrevivientes cuentan que es un dolor físico y mental atípico, distinto a cualquier otra dolencia porque además se apareja con el miedo a lo desconocido.

 

Quienes viven el luto por el mortal virus, cuentan que el familiar estaba bien, que de repente se le fue el gusto y el olfato, que le dolía poco la cabeza, que no estaba tan grave, sin embargo, de un día para otro, colapsó y falleció. Todo es tan raro.

 

Parecerían lejanas las cien mil muertes en México o el millón que hace tiempo se rebaso ya a nivel mundial, pero en nuestro entorno cercano la cifra también es alarmante, cerca de tres mil hogares enlutadas en Tamaulipas. Historias cercanas que nos enfrentan a la dolorosa nueva realidad.

 

Por estos datos, la prensa nacional y el responsable de la estrategia de salud a nivel federal, Hugo López Gatell se han enfrascado en una serie de dimes y diretes, un debate estéril y fútil, unos lo ven como mala publicidad entorno a la funesta pandemia, pues el presidente insiste en que todo va bien y ahí la llevamos, mientras los contras siguen contando los muertos, como se contaban en la guerra de Calderón, números insensibles.

 

Justo a un mes de que llegue la navidad y un tanto optimista, la Doctora Gloria Molina pide a los tamaulipecos salvar la celebración, por enésima ocasión urge a que se contengan las fiestas y se baje la movilidad ciudadana, pero son solo llamados a misa, el relajamiento de la prevención social es visible, por más campañas y mensajes drásticos que se emitan, las calles, los comercios y restaurantes registran afluencia más allá de la deseada.

 

Como los fallecimientos que ya se cuentan por millones, las historias de las víctimas siguen sumando tristeza a sus cercanos, son hijos que quedan huérfanos o madres y padres que sufren la pérdida de sus hijos, y su inconmensurable dolor se nubla con la politiquería, de ambos bandos, los que gritan el número redondo y los que intentan aminorar la cifra.

 

No son sólo números, sin vidas que se han acabado en medio de esta dolorosa pandemia que nos involucra a todos, seamos solidarios, responsables y sensibles ante este acontecimiento histórico. Desde la ONU Antonio Guterres en su participación del G 20, nos ha dicho que “la solidaridad es la supervivencia”.

Apuntó además que las redes sociales y los medios de comunicación también son cruciales para salvar vidas, para superar las crisis de desinformación, económica y humana.

 

“Es el momento de construir, coordinar, cooperar y actuar. No tenemos tiempo que perder”

 

Hagamos conciencia, no hay vuelta atrás, la nueva realidad no es igual a la de antes, seamos responsables del momento histórico que nos toca salvar.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *