En Boca de Todos / Apurando la navidad

Por Guadalupe Escobedo Conde

                      

Como sí de pronto quisiéramos que ya se acabara este año, incluso antes de la primera llamada comercial para apurarnos a las compras de los regalos del fin de año, muchas familias comenzaron a sacar los tradicionales adornos navideños, muchas casas lucen ya los ornamentos que anuncian las muy próximas festividades decembrinas. Que, como todo en este año pandémico, serán atípicas. Se cancelan las posadas, los grandes eventos sociales, los convivios laborales y regresamos a lo básico, la celebración en familia.

 

Aunque por costumbre familiar se mantengan los mismos santos para el nacimiento, la misma coronna de noche buena para la puerta, los mismos estambres para el baño y en algunos casos el mismo pino de generaciones atrás, ninguna navidad es igual a otra. Suele pasar que llegan nuevos integrantes a la familia o se van otros, se sufren algunas pérdidas o se bendice la llegada de más linaje. Sin embargo, este 2020 será el más doloroso en esta época.

 

Tan sólo en México, más de cien mil familias estarán en duelo, el virus ha fracturado la navidad, muchos muertos y más enfermos, muchas familias que no podrán reencontrarse por el distanciamiento social.

 

Quizás buscando terminar el mal año o para recordar años mejores es que andamos adelantando la celebración, también puede ser que esta larga cuarentena donde empezamos con la limpieza exhaustiva de la casa y luego pasamos a la cocina a inventar una y mil recetas, sobre todo de repostería, tratando de hacer más llevadero el confinamiento, es que de pronto sacamos del closet todo adorno navideño, y así, todavía, sin la celebración de la Revolución Mexicana, apuramos la navidad.

 

Ojalá también nos invada el espíritu solidario que suele coparnos en las posadas, que no nos importe si noviembre avanza lento, saquemos del armario los mejores sentimientos y seamos más empáticos con el prójimo, es ahora o nunca cuando debemos demostrar lo que tanto nos han pedido como sociedad, ser responsables, porque la ciencia médica hace su parte, pero el individuo en sociedad debe hacerse cargo de la suya.

 

La pandemia está muy lejos de terminar, especialistas nos dicen que es un virus que llegó para quedarse y debemos aprender a convivir con él, entonces no es momento aún de recuperar la vida de antes, no es preciso el roce social si queremos preservar la vida y la de nuestras familias.

 

El final del año se acerca ya y será un duro recuento de los daños, sin embargo, si podemos contarlos significa que estamos librando está mal época virulenta, adelantar la navidad no hará que esta llegue antes, tampoco que se vaya el virus, pero sí nos trae paz, bienvenida sea. Adelantemos pues las promesas de convertirnos en mejores personas.

 

Seamos socialmente responsables: usa el cubre bocas, respeta el distanciamiento social, lávate las manos, al menos veinte veces al día y sobre todo, respeta a las mujeres.

 

 

 

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