En Boca de Todos / Yo, conmigo misma

Por Guadalupe Escobedo Conde

                                                  

Con mucho humor y un poco a la ligera nos tomamos la llegada de la pandemia del Covid-19; poco antes de la primavera, una emergencia mundial sanitaria nos viene a cambiar todos los roles sociales. Algunos se estresan precisamente por el cambio de hábitos, hoy la autoridad en materia de salud nos conmina a mejorar las medidas de higiene y esto incluye el estado físico y lo mental de las personas.

Para cuidar el cuerpo ya sabemos desde la infancia que el lavado de manos nos previene muchas enfermedades, hoy nos recuerdan además que el estornudo debe ser de etiqueta, el saludo de codo a codo y la sana distancia social.

Para la mente, también es necesario aplicar una serie de medidas salubres que nos ayudaran a conectar de mejor manera con la urgencia global.

Por principio, entremos en calma, esta es una oportunidad para interiorizar, para reconocernos a nosotros mismos y empatizar más con los nuestros, sin tanto ajetreo de escuelas y tráfico, organizando bien el trabajo cotidiano y programando las acciones en el hogar, podremos salir avante de esta contingencia.

El Doctor Hugo López Gattel, Sub secretario de salud federal, ha sido muy mesurado y ha comunicado muy bien con la sociedad mexicana las fases de la contingencia, esto nos debe generar confianza; en el mundo, muchos galenos opinan que la pandemia pasará para verano, muchos quedarán inmunes, otros serán afectados levemente y sólo un cinco por ciento de la población tendrá impacto grave en su salud.

De momento, lo único que puede salvarnos es mantener la cordura mental, no entrar en pánico, acatar las medidas sanitarias y empezar a reorganizar la vida.

La vida sigue y las sugerencias para vivirla plenamente están a la vista de todos, sí le gusta hacer ejercicio, hágalo, sí necesita tiempo para educar a los infantes, tómelo, sí puede planear, organizar y delegar funciones laborales, hágalo.

Estamos ante un cerco sanitario sin precedentes, dice la psicóloga clínica Vivian González a una agencia internacional de noticias, “como ser humano, hay que ser resistentes y tener la capacidad para adaptarnos a nuevas circunstancias”. Y nos advierte que algunos se verán afectados por el aislamiento social, que les puede ocasionar depresión, problemas de sueño o ansiedad.

Sin embargo, nos sugiere no desesperarnos y enfocarnos en los aspectos positivos, “concentrarnos más en el bienestar, primero de nuestra familia y también en el prójimo”.

Los especialistas nos invitan a marcar una rutina y establecer horarios para nuevos hábitos en casa. ¿Cuántos libros tienen pendiente de leer? ¿Cuántas plantas por plantar? ¿Cuántas recetas no ha podido cocinar? ¿Cuántos momentos de reflexión ha tenido en últimas fechas? ¿Cuánto por hacer, para ser mejor?

A las sociedades las mueven los individuos, necesitamos seres saludables para hacer mejor comunidad.

No es tiempo de guerra, es un tiempo para la paz social, empezando con uno mismo.  

 

 

 

 

 

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