En Boca de Todos / Disonancia cognitiva presidencial

En Boca de Todos

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Disonancia cognitiva presidencial

 

Demasiado tarde, en este país llegamos tarde a todo, pero peor nos va a las mexicanas, a un año del arranque de la 4T, luego del peregrinar nacional de la titular del INMUJERES, que también llegó tarde, a medio año, se efectuaron foros regionales para completar el compendio de una política con visión de género. Listo, ya dijeron que hacer, pero no hay con qué. La reducción del presupuesto federal a programas sociales pega más a los rubros que deberían atender el desarrollo integral de las mujeres.

 

Talleres, pláticas, conferencias, debates, propuestas, encuestas y por fin está el Acuerdo Nacional por la Igualdad entre Hombres y Mujeres, decreto que contiene la firma del presidente Andrés Manuel López Obrador y Nadine Gasman.

 

Son 6 los objetivos del plan, 37 estrategias para 273 acciones. Primero “para que las mujeres y niñas más pobres y discriminadas estén siempre en el centro de la 4T y del desarrollo de México” pero hoy las mujeres pobres serás más afectas por la reducción al presupuesto de programas dedicados a ellas, mientras que las niñas, por ejemplo, de escuelas de tiempo completo tendrán afectación en su desarrollo, por el recorte al sector educativo que aniquila los planteles de horario extendido.

 

Segundo “para que haya más trabajo formal, mejores condiciones y más derechos para las mujeres”. Estadísticas recientes indican que en nuestro país la brecha salarial entre hombres y mujeres es la más grande en América Latina y las mujeres siguen ocupando los puestos del trabajo informal. Ahora, bien, las protestas de mujeres por respeto a los derechos humanos son claras, no queremos más ni menos, solo iguales.

 

Tercero “para garantizar mayor bienestar en la vida de las mujeres y niñas, con educación para todos, respeto, no violencia, paz y seguridad”. Aquí basta apuntar que se redujo significativamente el apoyo para madres violentadas y sus hijos al cancelar los recursos para organismos civiles de ayuda a ellas y el cierre de refugios temporales.

 

Cuarto “para que las familias y centros de trabajo compartan los trabajos de cuidado y las mujeres tengan más tiempo propio”, no estoy segura que esto lo hayan apuntado las mujeres encuestadas en los foros, pero por instrucción presidencial no se conseguirá desterrar el machismo y cambiar los roles, no es para que “tengan más tiempo propio” o libres, es por equidad en las labores domésticas.

 

Quinto “para que se procure una mejor atención a la salud de las mujeres a lo largo de toda su vida”, contradictorio este párrafo cuando el sector público de salud recibe cerca del 40 por ciento menos dinero para programas asistenciales dedicados a la salud de las mujeres.

 

Sexto para trabajar juntas y juntos por una nueva cultura nacional basada en los valores y principios de gobiernos: igualdad de derechos y oportunidades para mujeres y niñas.

 

El compasivo presidente ha dicho que “no puede haber feminismo sino hay humanismo” así que con sonrisa de satisfacción, que más bien parece mueca, cree que cumple con las mujeres, lanzando el mensaje en la antesala del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Hacia la Mujer, que se conmemora cada 25 de noviembre.

 

Pero no podrá evitar las manifestaciones feministas que vienen, porque la lucha por la vida sigue. No menciona el acuerdo compromisos reales para disminuir el feminicidio y toda violencia en contra de las mexicanas, es más eufemismo.

 

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