Aniversario de la Constitución de 1917

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El día de hoy, 05 de febrero, conmemoramos y celebramos un aniversario más de la promulgación en 1917, de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, documento fundamental que en sus dos partes, la dogmática y la orgánica, establece los valores supremos y regula nuestra convivencia social, al tiempo que instituye las obligaciones y los límites de los Poderes de la Unión.

De 1917 a 2018 el documento original ha sido modificado más de 700 veces, oscilando en extremos que van de menos de 20 por sexenio de Álvaro Obregón Salido a Gustavo Díaz Ordaz, pasando por el periodo de Luis Echeverría Álvarez a Vicente Fox Quesada que en promedio lo modificaron 50 veces cada uno, hasta los excesos de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, que lo hicieron en más de 100 ocasiones cada uno, aunque éste último lo alteró más de 150 veces.

De modo que desde su origen hasta el pasado sexenio, se puede registrar una tendencia ascendente en el número de reformas a la Carta Magna por gobierno, que si bien en alguna medida resultaría obvia dadas las necesidades de adaptar el marco jurídico a una realidad cambiante, cualitativamente habría que destacar que desde el sexenio de Miguel Alemán Valdés y bajo una marcada ideología de carácter liberal, se fueron profundizando los cambios que terminaron por invertir el principio normativo original de la Constitución, que era eminentemente nacional popular con un adjetivo liberal, consolidando al adjetivo liberal como la parte sustantiva del documento, tendencia que se agudizaría a partir del sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado, a la luz de las transformaciones impulsadas por las administraciones de corte neoliberal.

En este contexto reformador, destaca el número de modificaciones a la Constitución materializadas por el gobierno de Peña Nieto, particularmente las referentes a los temas económico y financiero, así como las que transformaron de manera radical el usufructo de las riquezas naturales del país, pues esos cambios jurídicos permiten identificar un interés en favorecer a sectores económicos específicos, particularmente a los capitales nacionales y trasnacionales, cuya apropiación de la riqueza nacional históricamente ha demostrado que lejos de contribuir al desarrollo social del país, ha derivado en mayor pobreza y desigualdad, saqueo del patrimonio natural, conflicto social e ingobernabilidad.

Mientras las reformas constitucionales que han abordado el tema del desarrollo social, han hecho posible que las políticas y los programas respectivos, permanezcan enfocados básicamente a la asistencia temporal e individual de la población que sobrevive con múltiples carencias, sin que se implementen programas para la producción de riqueza social amplia, suficiente y duradera, de modo que esa población pueda salir de manera paulatina pero efectiva de las condiciones de pobreza en sus múltiples expresiones.

Este aniversario debería servir por ende, para recordar al gobierno en sus diferentes órdenes, particularmente al poder Legislativo, que no basta con legislar a favor de derechos, sino legislar para hacer efectivo el cúmulo de derechos que ya prevé nuestra Constitución; para establecer sanciones ejemplares a los servidores públicos que omitan o contravengan el mandato de cumplir y hacer cumplir la ley; así como para garantizar una distribución equitativa de la riqueza social.

En suma, legislar para hacer efectivos los derechos elementales de las personas a la vida, a la libertad y a la propiedad no sólo material.

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