En Boca de Todos / Las trabajadoras del hogar

En Boca de Todos

Por Guadalupe Escobedo Conde

 

Las trabajadoras del hogar

 

Una conquista más que se alcanza desde la iniciativa ciudadana a través de colectivos que defienden los derechos de las mujeres, es la integración de las trabajadoras del hogar al régimen obligatorio del IMSS, esto es, que los patrones estén ya obligados a inscribirlas y se les dote además de los beneficios legales laborales.

 

Actualmente, según cifras del INEGI 9 de cada 10 empleadas en casas son   mujeres, y a partir de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que es inconstitucional excluirlas, se deberán hacer las adecuaciones al sistema del Seguro Social y a la Ley Federal del Trabajo para terminar una larga historia de discriminación e injusticia con las trabajadoras.

 

En el sexenio anterior, a través de organismos no gubernamentales crecieron las exigencias de cerca de tres millones de trabajadoras de casa en México, por obtener beneficios legales por su mano de obra, mejores sueldos, aguinaldo, servicio médico, pero poco se logró, acudieron entonces ante instancias internacionales y se pidió a ENRIQUE PEÑA ratificar el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, que otorga estos derechos a nivel mundial, pero no se hizo, México era uno de los países de América Latina que incumplía esta norma. 

 

En datos del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, el país iba atrasado en esta acción, destacando que la mayoría de las trabajadoras del hogar son pobres, indígenas o migrantes y estas viven en condiciones indignas, con episodios de violencia y desprotección total del estado.

 

La CONAPRED también refiere que el 95 por ciento de las empleadas en casa son mujeres. Apenas el año pasado en un comunicado, describió que en México “lo que tenemos es una situación de esclavitud en donde la buena voluntad de las personas es lo que determina que tengan acceso al mínimo de los derechos laborales”.

 

Ahora a finales de este 2018 el precedente de la Corte, aunque llega tarde, llega para iniciar todo un proceso de adecuación social para mejorar la situación de quienes dedican casi su vida entera a un trabajo doméstico.

 

En año y medio, con base al amparo concedido, la inscripción “no será de carácter voluntario, sino obligatorio”. El sistema para dotarles de beneficios laborales deberá ser sencillo y con facilidades administrativas para los patrones, que en su mayoría son mujeres profesionistas o padres de familia que salen a trabajar y dejan el resguardo de la casa a las trabajadoras domésticas.

 

En Boca Cerrada

La maestra, escritora y poeta victorense ALICIA CABALLERO GALINDO presentó su nuevo libro de poemas “Persiguiendo sueños”. Los versos de estos sueños, se perciben más realistas que románticos, ALICIA, tan presente, tiene muy definido el mañana, el hoy “que mata al ayer con la aurora”, es muy clara en sus versos, como queriendo ser agua es: “impredecible” “transparente” se acomoda y se adapta a su circunstancia, es mujer, tal vez que quiere ser “río, porque no sabe ser otra cosa”.

 

Alicia como “vientre que germina” es letra viva en su poesía, pero insiste en ser “simplemente mujer”, como si en eso radicara la simpleza, pero ella es compleja y se aventura a contra natura, porque no nació “para ser una más” es “amor de todo o nada” de ahora o nunca.

 

En este tiempo de paridad política para las mujeres, de equidad de género en espacios públicos, de igualdad entre seres humanos, solo por ser seres, la palabra de la artista, poeta, fotógrafa, locutora, multifacética, es enriquecedora porque llama a la reflexión, a vibrar con el amor, pero con conciencia, respetando el ser, el entorno, la vida.

 

Y nunca como ahora, la palabra para la conciliación con uno mismo y el entorno se hace tan necesaria, las letras que nos han acompañado desde el inicio de nuestra historia, son el eslabón perfecto para hacernos danzar entre lo público y lo privado, en lo nuestro y el yo interno, mirarnos en el otro, o reflejarnos en el espejo. Es pensamiento que evoca más pensamiento.

 

Es una invitación para no quedarnos quietas, quietos, en el devenir de la vida, nada de que “nos atropelle la felicidad”, vamos a montarla, nada de que “el tiempo vuela”, volemos en él, porque el tiempo, la vida, no pasa, al tiempo vivimos la vida, esa es la inconmensurable autenticidad que nos transmiten estas palabras. Los invito a leerla.

 

@LupitaEscobedoConde

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.