LA BARRICADA / Apto para niños

Apto para niños

Cinthya Barrón

 

La semana pasada se estrenó en los cines una película de animación mexicana llamada “Ana y Bruno”. Desde que supe de la existencia de este proyecto me interesó, como me interesan las producciones animadas hechas en México, y en general, las animaciones que con mucho esfuerzo se hacen fuera de Hollywood. Apenas dos días después de su estreno pasé a ver la página de Facebook de “Ana y Bruno” y entre los muchos comentarios de apoyo y felicitación al equipo realizador, también había un par de comentarios que se quejaban de la película porque según los padres de familia les parecía “fea”, “oscura” y no apta para niños.

Lo anterior me recordó a la misma polémica que se dio en el 2009 con la película “Coraline” basada en la novela homónima de Neil Gaiman, cuya recepción estuvo dividida entre los que amaron la película y los que la consideraron una historia infantil para adultos. Incluso recuerdo que cuando fui a verla al cine, apenas unos minutos de haber comenzado, varias familias optaron por salirse de la sala durante la secuencia inicial.

¿Qué tienen en común “Ana y Bruno” y “Coraline”? Además de ser propuestas visualmente diferentes a los tonos pastel a los que nos han acostumbrado los gigantes Disney y Pixar, estas películas tocan temas complejos con una singular inteligencia y belleza que es entrañable tanto para chicos como para grandes. En ambas películas hay niñas que lloran ante la pérdida, pero también niñas con la suficiente entereza para tomar las riendas de su situación y tratar de cambiar su destino y el de sus padres.

En el libro “Psicoanálisis de los cuentos de hadas”, Bruno Bettelheim habla de la importancia de los cuentos de hadas clásicos para que los niños encuentren sentido y explicación a la vida. Esos cuentos de hadas que recogieron los Hermanos Grimm y Charles Perrault y que fueron pasándose de generación en generación como un breviario de educación emocional y catálogo de experiencias antes de que Disney interviniera en ellos para edulcorarlos y darles un final feliz. Bruno Bettelheim nos dice que a través de los cuentos los niños pueden comprender situaciones de pérdida, abandono, duelo, valentía y redención antes de experimentarlo en la vida real, así los cuentos representan una muy buena herramienta para preparar y educar a los niños para la vida adulta.

Sin embargo algunos padres pasan por alto la lírica tradicional infantil y deciden qué sí y qué no es apto para niños. En mi experiencia como librera he visto a muchos padres de familia evitar libros infantiles que tocan temas como la muerte, la guerra, la inclusión sexual, el enojo y la tristeza por considerar que sus niños no están preparados. Si no es con el material que se ha escrito y hecho especialmente para niños, entonces ¿cuándo podrán estar preparados para ello?

La película “Ana y Bruno” es una película infantil que aborda temas como la muerte, la separación de los padres y las enfermedades mentales de manera tan brillante y tierna que cualquiera puede comprender. También esta película ofrece a los adultos una buena oportunidad para hablar con los niños sobre algo que, aunque queremos ignorar, también sucede en el mundo. Por eso “Ana y Bruno” es una película altamente recomendable, apta para niños y urgente para adultos.

 

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